El cadismo no conoce límites
La Federación de Peñas ya cuenta con 50 entidades asociadas, de las que 35 son de la provincia y el resto de otros puntos de España, además de una en Holanda y otra en Punta Cana
El cadismo se expande por todos lados, al igual que los gaditanos por todos los rincones de España y el mundo. La diáspora de gaditanos deriva en la universalidad de un equipo amarillo que cada vez cuenta con más adeptos más allá de las fronteras de la provincia. Un sentimiento extendido que provoca un notable aumento del número de peñas cadistas en el enclave más insospechado. No todas, pero sí muchas, se agrupan en torno a la Federación de Peñas Cadistas (FPC), que alcanza ya la cifra redonda de 50 entidades asociadas. Hasta hace poco tiempo eran 44 y la última media docena en unirse procede de diversos puntos de España y la Tierra: Per sempre Cádiz (Barcelona), Malacadistas (Málaga), Pulpo amarillo (Ferrol), Euforia cadista (Cádiz), Van der carajo (Holanda) y Barrosa amarilla (entre Chiclana y Punta Cana, en la República Dominicana).
La provincia de Cádiz, como es lógico, acapara el mayor número de peñas integradas en la FPC. En la capital son 15 (otras muchas no forman parte de la Federación) y en otros 15 municipios hay una veintena en una clara demostración de la pasión cadista que reina en toda la geografía gaditana: tres en Chiclana, dos en Rota, otras dos en Medina Sidonia, dos en Vejer, y una en Tarifa, Castellar, San José del Valle, Alcalá de los Gazules, Olvera, Barbate, Jerez, Algar, San Fernando, Jimena y Puerto Real.
El cadismo está muy presente en la provincia y también en ocho comunidades autónomas españolas en forma de peñas: Galicia, País Vasco, Castilla-La Mancha, Aragón, Madrid, Canarias, Cataluña y Andalucía (provincias de Córdoba, Jaén, Málaga y Córdoba).
La fidelidad al equipo de sus amores hace que muchos de esos peñistas que viven lejos se hayan sacado su carné de abonado pese a que quizás no puedan acudir al Ramón de Carranza más de una o dos veces en toda la temporada. Un acto de amor sin condiciones.
Desde Ermua hasta Tenerife, las hay repartidas por numerosos puntos de España. En Madrid (hay tres peñas), Zaragoza, Jaén, Córdoba, Ciudad Real, Barcelona, Ferrol... El conjunto amarillo despierta ilusiones hasta el extremo de que en Belmonte (Cuenca), una vez al año -en agosto- se celebra el Día del Cádiz en reconocimiento a la peña cadista Que somos de otro lado, que cuenta con nada menos que 240 socios, el diez por ciento del censo de la localidad. Ese día señalado en el calendario, la gente pasea por la calle con la camiseta amarilla.
Entre los aficionados que se desplazan desde la provincia y los que habitan en otras partes de España, la presencia de seguidores amarillos siempre está garantizada cada vez que el Cádiz juega lejos del Carranza. El Cádiz nunca camina solo, como es fácil comprobar en las gradas de los estadios que visita. Y si algún día juega contra el Ajax, PSV o Feyenoord en Holanda, allí estarán los socios de la peña cadista de aquel país, surgida de la idea de gaditanos que viven allí y no se olvidan de su equipo del alma. Cuando uno está fuera afloran con fuerza los sentimientos de añoranza de la tierra de la que procede y para los amantes del fútbol los colores del equipo tiran más que nunca.
Las 50 peñas federadas agrupan en torno a unos 3.000 incondicionales, que serán más a medida que se vayan sumando otras. Ya hay medio centenar pero no hay quien detenga al cadismo, un virus contagioso que no tiene cura. Otras peñas ya constituidas o en fase de gestación ya han expresado su intención de integrarse en la Federación en próximas fechas. Son aficionados de lugares cercanos, como San Pablo de Buceite (Jimena) o Ubrique, o de sitios más lejanos pero con la misma pasión por el Cádiz: Valdemoro (Madrid), Altea (Alicante), Marbella, Extremadura, Sevilla... De la ciudad hispalense procede Exilio cadista.
También te puede interesar