Depuradora Protesta contra los vertidos de aguas residuales en las playas de Sanlúcar

  • La plataforma Agua Clara y Ecologistas Acción denuncian que en lo que va de año se han producido, al menos, diez. 

La protesta de la plataforma Agua Clara y Ecologistas en Acción contra los vertidos de aguas fecales en las playas. La protesta de la plataforma Agua Clara y Ecologistas en Acción contra los vertidos de aguas fecales en las playas.

La protesta de la plataforma Agua Clara y Ecologistas en Acción contra los vertidos de aguas fecales en las playas.

La plataforma Agua Clara y Ecologistas en Acción han llevado a cabo una protesta en las playas de Sanlúcar para denunciar públicamente que en lo que va de 2020 se han producido “al menos diez vertidos de aguas fecales” en el litoral.

Según ambos colectivos, es un “año negro” para la costa sanluqueña, arguyendo que “las abundantes lluvias primaverales y las de la última semana han provocado vertidos masivos de aguas residuales sin depurar directamente” a las playas de la localidad. A este respecto, han explicado que “entre los días 20 y 25 de octubre se han producido precipitaciones moderadas: poco más de 40 litros por metro cuadrado. Sin embargo, estas precipitaciones han sido suficientes para provocar un vertido masivo de aguas residuales que ha dejado un rastro de decenas de miles de toallitas y excrementos que son reclamos para ratas”. “Esto se debe a la falta de capacidad del alcantarillado, que hace que en cuanto llueve moderadamente la red se desborde y las aguas residuales mezcladas con las de lluvia se viertan a la playa”, aseguran.

Agua Clara y Ecologistas en Acción critican que “los vertidos se han venido repitiendo por lluvias moderadas o fuertes, al menos, diez veces desde finales de enero, a través de cuatro aliviaderos de la red del alcantarillado y dos arroyos naturales convertidos en auténticas cloacas, situados entre Bonanza y La Calzada”.

Insisten en que “estos vertidos son ilegales y constituyen un riesgo sanitario inadmisible”. “Llevan décadas produciéndose, con diferente intensidad según las precipitaciones, sin que se tomen medidas efectivas para evitarlos. Las medidas serían la puesta en marcha del tanque de tormentas construido en La Calzada de la Infanta y la construcción de un segundo tanque de mayor tamaño. A medio plazo, la separación de las aguas de lluvia y las residuales en dos redes sería una solución definitiva. Para el caso de los dos arroyos naturales la solución ordenada por la Junta de Andalucía al Ayuntamiento hace ya diez años consiste en eliminar todas las conexiones del alcantarillado a estos arroyos y que vuelvan a ser arroyos vivos”, sostienen.

En cuanto a la estación depuradora del municipio, afirman que “el último informe al que hemos tenido acceso indica una noticia buena y otra mala”. “La buena es que durante 2019 -los últimos datos que tenemos- ha funcionado aceptablemente, más o menos como en 2018 y bastante mejor que en años anteriores. La mala es que, al menos, durante doce días, coincidiendo con mareas vivas que han provocado la entrada de agua salada al alcantarillado, la depuradora vertió la mayor parte de las aguas residuales que le llegaban sin depuración alguna”.

De acuerdo con sus cálculos, en 2019 acabaron en el litoral de Sanlúcar unas 73.000 toneladas de “aguas residuales sin depurar”.

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