De la lengua al incienso. Por Fernando Santiago

DE LA LENGUA AL INCIENSO

Los capillitas están llenos de contradicciones. El Obispado les exige que su conducta se corresponda con las normas de la Iglesia a la que dicen pertenecer, todos fingen cumplirlas . En las juntas de gobierno de las cofradías hay personas divorciadas, gente que vive sin casarse, homosexuales, quienes utilizan métodos anticonceptivos, algunos han financiado abortos, muchos no se comportan con amor al prójimo ni practican la caridad. Como cualquier persona, solo que en teoría son dirigentes de organizaciones pertenecientes a la Iglesia lo que los convierte en pecadores, nivel solo alcanzable para los creyentes. Si hace años supimos de espectáculos hilarantes en la cofradía de La Palma o en la del Nazareno , ahora corre por la ciudad lo que ocurrió en Las Penas. Nadie cuenta estas historias en los medios de comunicación porque los especialistas en cofradías son capillitas, estos espectáculos en los iglesias sirven para el chafardeo gaditano, a más velocidad que si fuera primera página de este mismo periódico. Ese mundo me es ajeno, motivo por el cual me sorprenden muchas de sus iniciativas. No sé todavía el conflicto entre la parroquia de San Severiano y la cofradía de la Oración en el Huerto, debe ser muy importante aunque no sé aún el motivo . Me resulta divertido que en una ciudad con más de 30 cofradías, algunas de las cuales salen a la calle con menos de 100 penitentes, se creen nuevas de nombre tan extraño como “Nazareno de la Obediencia”, perdonen mi ignorancia.. Todo el mundo coincide en que el pregón de Fernando Pérez fue magnífico, aunque me sorprende lo de “muy gaditano”. No sé si es un elogio o una crítica porque al fin y al cabo muy gaditanos deberían ser todos los pregones de la Semana Santa de Cádiz, no iban a ser “muy sevillanos”, que quizás es lo que esperaban los detractores del Guaperas de la Calle Ancha, grupo al que llaman “los talibanes” por su radical defensa de la forma en que se llevan los pasos en la ciudad que, según parece, es un ejemplo de las rancias tradiciones gaditanas que quieren renovar Fernando Pérez y el grupo de la tertulia cofrade El Último Tramo. Confieso mi supina ignorancia sobre arte , dicho lo cual el cartel de la Semana Santa me parece un mamaracho, el autor dice que ha usado “ortografía andaluza” lo que me parece un delirio. Eso que él llama ortografía andaluza no existe, por no existir no existe una lengua o un habla de Andalucía, lástima que no haya venido al Congreso de la Lengua. Disfruten de esta semana de pensamiento mágico donde miles de personas atribuirán poderes sobrenaturales a una sencillas tallas , algunos alardeando de sus ideas de izquierdas, en un exceso de contradicción.

Fernando Santiago

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