El paro en Chiclana castiga más a las mujeres que a los hombres

Los datos del pasado mes de julio confirman que 5.577 chiclaneras están en situación de desempleo frente a 5.002 variones · Las féminas mayores de 25 años integran el grueso de las paradas

Mujeres en la oficina del paro de la localidad, a mediados de semana.
Mujeres en la oficina del paro de la localidad, a mediados de semana.
Víctor Lucas / Chiclana

09 de agosto 2010 - 01:00

Aunque la cifra total de parados haya descendido de manera considerable durante el último mes, la situación laboral de muchas personas es aún muy delicada, en especial de las chiclaneras. En general la causa de este descenso es la llegada de turistas y la consiguiente afluencia en hoteles de la costa y restaurantes que funcionan a pleno rendimiento durante el período estival. Sin embargo, estos datos no son alentadores para los ciudadanos quienes piensan que con la llegada del otoño, la situación volverá a ser tan precaria como antes y serán muchos los que se vean abocados a inscribirse de nuevo en el paro.

No obstante, manejando los datos publicados por el SAE (Servicio Andaluz de Empleo), podemos observar distintos matices en lo que a grupos de población se refiere. De hecho, la cifra actual de féminas en paro es de 5.577 lo que sitúa al grupo de mujeres como el que más sufre el desempleo en la localidad. Sólo hay un dato positivo que radica en que de junio a julio se ha rebajado el desempleo femenino en casi 200 personas.

Pese a ello, la situación laboral de las mujeres en Chiclana es más que complicada. Existe un amplio abanico situaciones personales que inducen a la falta de trabajo. Para algunas mujeres que han sido amas de casa durante toda su vida la previsión es bastante oscura. Tal es el caso de Juana quien sella su tarjeta del paro para recibir cursos de formación que le amplíen sus conocimientos y le ayuden a encontrar empleo. También Antonia lleva algunos años estudiando a través del SAE con el fin de obtener un trabajo, pero cada día que pasa, dice encontrarse más desalentada.

La situación de otras mujeres es bien distinta. Algunas son estudiantes o terminaron su carrera hace poco tiempo y se acercan hasta la oficina del SAE con la intención de encontrar un empleo de verano que se adapte a sus necesidades. Así, Lorena y Anabel, recién licenciadas en Administración de Empresas cuentan que les gustaría encontrar un empleo en la hostelería a ser posible. También prefiere este sector Lucía, una chica joven que no tiene estudios y lleva años buscando un empleo. Además, Sandra y Candela, dos estudiantes de Turismo, también quieren integrarse en la plantilla de algún hotel y han decidido acercarse hasta la oficina del paro porque piensan que durante estos meses es más fácil encontrar un trabajo debido a que en esta época estival los hoteles ofertan nuevas plazas de trabajo. Así, María, que estudió inglés y alemán en la Escuela Oficial de Idiomas, entiende que la época propicia para buscar un empleo es precisamente el verano. Por su lado, Susana es una señora de origen extranjero que regentaba un negocio. Sin embargo, tuvo que renunciar a su situación de autónoma debido a la crisis económica y, por tanto, de vio obligada a engrosar la lista del desempleo.

Los datos distribuidos por la SAE También nos revelan que casi la totalidad del número de paradas está formado por mujeres mayores de 25 años. De las 5.577 que integran el grupo de las desempleadas, 5.136 pertenecen a esta franja de edad, mientras que las menores de 25 años tan sólo alcanza la cifra de 441.

Tampoco los hombres pueden respirar tranquilos en lo que a desempleo se refiere. Si la cifra para las mujeres es alta, la de los varones le sigue no muy alejada. Hasta 5.002 hombres se encuentran en situación de desempleo en la localidad y están inscritos en el paro. También para ellos la situación es peor para los mayores de 25 años ya que 4.333 sobrepasan esa edad, mientras que el grupo de menores de 25 está formado por 669. De entre los testimonios destaca el de Antonio, un ex estudiante de Derecho que encara su cuarto año en la búsqueda de empleo. Esperando en la cola para sellar la tarjeta del paro nos revela que para él, encontrar un trabajo dejó de ser una preferencia para convertirse en una necesidad. En cualquier caso y a pesar de que en Chiclana haya bajado el paro durante los últimos cinco meses, el desempleo continúa siendo uno de los mayores problemas sociales.

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