Los frentes abiertos

La dirección deportiva entra en una semana en la que se esperan renovaciones

A ningún jugador se le ha comunicado aún que no sigue

Juan Carlos Cordero y Quique Pina, los hombres de peso en la planificación deportiva.
Juan Carlos Cordero y Quique Pina, los hombres de peso en la planificación deportiva. / J.p.
F.j. Díaz

Cádiz, 27 de junio 2017 - 02:03

El mercado veraniego lleva un ritmo diferente en cada club y según las circunstancias. En Segunda División A, por ejemplo, no es lo mismo la situación del Cádiz que la del Albacete, que ascendió hace dos días. En la entidad amarilla se trabaja con varios frentes abiertos a esta altura de verano, si bien la semana que arrancó ayer puede ser novedosa por el anuncio de renovaciones.

Además de los cedidos que regresan a sus clubes de origen, hay otros futbolistas que finalizan su vinculación al club y que se encuentran en el compás de espera entre seguir o cambiar de aires. Son los casos de los defensas Iván Malón, Migue González y Luis Ruiz, así como el atacante Rubén Cruz. Cada situación es un mundo entre estos jugadores porque nada tienen que ver cada una de ellas. Iván Malón llegó en el mercado de invierno y se ha visto obligado a vivir a la sombra de Javier Carpio, quien además de contar con la confianza del preparador, también tuvo a su favor estar con el grupo desde la pasada pretemporada. Migue González fue una de las renovaciones como premio por el ascenso a Segunda A. Ha participado muy poco y es el caso que parece más próximo a no continuar. Tampoco su edad (37 años) invita a pensar en un futuro vestido de amarillo en la Tacita. No obstante, desde la entidad tampoco le han comunicado lo contrario a él ni a ningún integrante de la plantilla.

Luis Ruiz, deseado por varios equipos de la categoría de plata -entre ellos el Lugo es el que está apretando más-, aprovechó lo mejor que pudo las ocasiones que le brindó Álvaro Cervera cuando el elegido no fue Brian Oliván. Luis ha demostrado oficio y seguridad defensiva, si bien es cierto que no tiene el desparpajo ofensivo de su compañero de demarcación. Y Rubén Cruz ha sido un trabajador nato en las posiciones en las que le ha tocado jugar. Jamás se marchó con la camiseta sin sudar, si bien un atacante vive del gol y el utrerano ha cerrado su curso cadista sin ser capaz de perforar la portería contraria. Son los números de la realidad.

Los responsables de la parcela deportiva del Cádiz, Quique Pina y Juan Carlos Cordero, como consejero delegado y director deportivo, respectivamente, entran en una semana en la que hay que empezar a tomar decisiones que afectan a la plantilla de la campaña 2016-17. Ese grupo que obtuvo la permanencia de manera holgada y que fue capaz de disputar la fase de ascenso a Primera División.

Con la continuidad de Carpio y Brian asegurada, a ambos hay que buscarle pareja para pelear el puesto. Si los dirigentes abogan por la renovación, Iván Malón o Luis Ruiz, o los dos, serían de nuevo los elegidos. En caso contrario habría que recurrir al mercado una vez que se ha descartado que Manu Sánchez, lateral derecho del filial, vaya a seguir en la entidad porque la idea es que salga cedido a un conjunto de Segunda B, o esperar si el Granada no ejecuta la opción de compra sobre Tomás, en cuyo caso será cadista a partir del próximo sábado.

El caso de Rubén Cruz es más complejo por la exigencia que existe en ataque después del listón tan alto que ha dejado Alfredo Ortuño con sus 17 goles. Es la posición en la que el Cádiz debe estar más acertado. Si la continuidad de Ortuño parece descartada si no se abona los 1,1 millones que solicita la UD Las Palmas, la misión para el ataque puede ser insuficiente contando con un Rubén Cruz que deja muchas dudas a la espera de fichar un '9'.

Otro frente abierto en este verano de ir y venir afecta a las cesiones. Carlos Calvo, Alberto Quintana, Pablo Molina y Juampe vuelven sin saber qué tiene en menta la entidad para ellos.

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