Enésimo batacazo de un Cádiz CF que no tiene arreglo (3-1)
El equipo amarillo ahonda en su crisis con un varapalo en Eibar en una nueva exhibición de inoperancia
El Cádiz CF da un giro comercial al nombre del estadio con una nueva denominación ya definida
El Cádiz CF exhibió una vez más una fragilidad reflejo de su pésimo estado anímico y futbolístico que le lleva a una crisis sin final difícil de recordar. Lo peor es que sigue sin tocar suelo mientras se va acercando al abismo. Se vino abajo a las primeras de cambio en cuanto se vio en una situación adversa con un penaltito en contra y se la pegó (3-1) en el terreno del Eibar. Y es que perder ya no es ninguna sorpresa. Todo lo contrario. Cosechó la sexta derrota en siete jornadas de la segunda vuelta y dio la impresión de no tener arreglo camino de un lugar indeterminado
Un varapalo más para un equipo que no funcionó ni en plano colectivo ni el individual y que se lo puso fácil a un Eibar que sacó petróleo cuando llegó su momento. No hubo liderazgo sobre el césped. Nadie tiró del carrro y nadie tiró a puerta. El portero del cuadro norteño apenas tuvo que intervenir.
El equipo amarillo tiene ahora mismo unos cimientos tan blandos que no le da para aguantar 90 minutos. Ni siquiera para 45 porque al intermedio ya caía por dos goles ante un rival que se limitó a aprovechar los fallos ajenos.
Gaizka Garitano continuó explorando la fórmula con la que poner coto a la mala dinámica y desplegó una defensa con centrales, dos carrileros altos (Iza y Antoñito), una media con un triángulo con doble pivote y Suso más adelantado y un par de puntas. Un once con vocación ofensiva pero sin olvidar la faceta defensiva.
Desde los compases iniciales se apreció la necesidad victoria de un conjunto amarillo que arrancó con máxima intensidad y presión en campo contrario frente a un contrincante que no tuvo reparos en empezar guarecido en su parcela. El Cádiz CF mostró su intención de ir a por todas. Cuestión aparte era si iba a ser capaz de dar por fin un paso al frente porque la realidad se impuso con toda su crudeza.
Las precauciones se impusieron más allá de la presión arriba. El rápido repliegue otorgó consistencia a la espera de que el encuentro se adentrara en su desarrollo. Imposible ver una ocasión en un primer cuarto de hora de poco más que briega en la zona ancha. La destrucción se abrió paso sin que nadie fuese capaz de generar entretenimiento. No había prisa al menos en una primera mitad aún muy lejos del desenlace.
Unos y otros se estrellaron contra el ordenado entramado defensivo del oponente. Todo quedó a expensas de un error, un chispazo o algo parecido porque el tiempo transcurrió sin tiros a puerta. Ni un mísero intento en duelo de escasa calidad. En el minuto 25, un cabezazo de Iza Carcelén casi sin ángulo lo resolvió con facilidad Magunagoitia con la captura de la pelota antes de que saliese por la línea de fondo.
Réplicaron los locales de inmediato con un peligroso centro al área abortado sin comtemplaciones por Iker Recio con la testa antes de que Martón llegase al remate. Poco después fue Jorge Moreno quien desbarató un nuevo centro de un Eibar que empezó a asomarse en ataque.
Fue apretar un poco y dar con la tecla el equipo local fruto de una imprudencia de Jorge Moreno y el listón bajo que aplicó el colegiado al considerar penalti un leve agarrón del zaguero a Nolaskoain. Una pena máxima más que discutible que demostró que el Cádiz CF tampoco está teniendo suerte con las decisiones arbitrales. En el 33, Martón transformó el lanzamiento desde los once metros para colocar el 1-0.
Los amarillos se vieron sin merecerlo por debajo en el marcador en una acción puntual que alteró súbitamente el guion del partido. La misión se volvió casi imposible porque el recorrido de la presente temporada no recoge una sola remontada.
Los visitantes acusaron el golpe de tal forma que llegaron al descanso con el choque prácticamente perdido. El bloque se rompió y los locales gobernaron a su antojo a la contra. En el 38, Guruzeta fuera por poco desde la frontal del área, pero en el 42 el 2-0 dibujó el peor escenario posible. El gol retrató el estado depresivo de un Cádiz CF sin rumbo. Corpas se coló en el área por el centro sin que nadie fuese capaz de contenerle y el pase a Martón lo remató el ariete a placer a puerta vacía.
El equipo amarillo se descompuso con una facilidad pasmosa. Pasó de no sufrir a recibir dos tantos en un abrir y cerrar de ojos que pusieron el encuentro muy cuesta arriba, Para colmo, no hizo un solo disparo a puerta en la primera parte. Sin rematar no había nada que hacer.
Álex Fernández relevó a Moussa Diakité en la reanudación en un intento de tener el control del esférico. El Cádiz CF estaba obligado a reaccionar, pero el comienzo del segundo acto fue descorazonador con un equipo sin ideas a merced de un rival que jugó sus cartas al contragolpe.
El Eibar se sintió cómodo mientras los amarillos no dieron una a derechas porque no sólo sufre con el marcador en contra sino que además sus problemas en ataque son una constante a lo largo del curso. Lo volvió a demostrar una vez más.
Estuvo más cerca el tercer gol del cuadro vasco que el primero de un conjunto amarillo que dejó espacios atrás. La presión arriba no surtió efecto mientras Víctor Aznar evitó con una gran parada el 3-0 al desviar el cuero con una mano tras un zurdazo de Corpas (minuto 60).
El Cádiz CF estaba muy lejos de poder acercarse en el marcador y Garitano tomó medidas drásticas a falta de media hora con la entrada de Pereira, Brian Ocampo y Dómina.
Aunque los amarillos atacaron sin tregua, las ocasiones las puso el equipo de casa. En el 67, Guruzeta estrelló la pelota en el larguero. En el 69, Iker Recio evitó en línea de portería el gol de Marcos Moreno y un posterior disparó se topó con el acierto de Víctor Aznar. El equipo andaluz se estaba librando de una goleada.
Las sustituciones no variaron el panorama. El Cádiz CF no reaccionó más allá de meter centros al área donde no halló aliados. Nunca dio la sensación de poder evitar una nueva derrota, esta vez por goleada porque Adu Ares firmó el 3-0 en el 83 tras una acción individual que culminó con un tiro desde el balcón del área con el que alojóel balón en la portería junto a un poste. Brian Ocampo acortó distancias con un buen gol en el 89 gracias a un derechazo raso desde la frontal del área. El único disparo a puerta de los amarillos se tradujo en un gol inservible que llegó demasiado tarde. 3-1 y final.
Ficha técnica
Eibar: Magunagoitia, Cubero, Arbilla (Bernat, 87'), Marcos Moreno, Garrido, Nolaskoain, Olaetxea, Corpas, Guruzeta (Magunazelaia, 76'), Mada (Adu Ares, 67') y Martón (Bautista, 67').
Cádiz CF: Víctor Aznar, Caicedo, Jorge Moreno, Iker Recio, Iza Carcelén (Pereira, 61'), Moussa Diakité (Álex Fernández, 46'), Ortuño (Diarra, 84'), Suso (Brian Ocampo, 61'), Antoñito, Dawda y García Pascual (Dómina, 61')
Goles: 1-0 (33') Corpas, de penalti. 2-0 (42') Martón. 3-0 (83') Adu Ares. 3-1 (89') Brian Ocampo.
Árbitro: Rafael Sánchez López (comité murciano). Amonestó a los visitantes Jorge Moreno (57') y Caicedo (92').
Incidencias: Partido de la 28ª jornada de Liga disputado en el Estadio Municipal de Ipurua.
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