Crónica y resultado del Real Sociedad - Cádiz CF

El robo del siglo (4-1)

  • El Cádiz CF vuelve a ser perjudicado por un escandaloso arbitraje que condiciona la abultada derrota en San Sebastián

Momento en que Pizarro Gómez expulsa a Marcos Mauro. Momento en que Pizarro Gómez expulsa a Marcos Mauro.

Momento en que Pizarro Gómez expulsa a Marcos Mauro. / Javier Etxezarreta/Efe

El 7 de febrero de 2021 pasará a la historia como uno de los episodios más vergonzosos en la historia del arbitraje y del VAR. Ya no cabe la más mínima duda de que hay una mano negra detrás del Cádiz CF, que sufrió una de las actuaciones más escandalosas que se recuerda en la historia reciente. La derrota fue clara, 4-1, pero vinculada a decisiones polémicas.

El árbitro se ensañó con el equipo amarillo como pocas veces se ha visto sobre un terreno de juego. Una vergüenza sin parangón. Todo lo que interpretó fue en su contra. Como para no desquiciar a un equipo que asistió atónito una decisión tras otra que siempre cayó del lado de la Real Sociedad y en contra de un equipo amarillo que, además de sufrir una injusticia tras otra, no estuvo nada fino, muy frágil en especial en el lado central de la defensa. La inferioridad del modesto se topó con la superioridad del aspirante a una plaza europea.

El trato no fue igual en las áreas y Pizarro Gómez allanó el camino para la derrota, la tercera consecutiva, de un Cádiz CF que cotiza a la baja en una complicada segunda vuelta que auguran tiempos difíciles si deja de sumar.

Álvaro Cervera repitió el once que le plantó cara a todo un Atlético de Madrid, con el habitual 4-4-2. El guión fue el previsible entre dos contrincantes con estilos opuestos. La Real quiso y tuvo el balón, con acumulación de hombres en campo contrario. El Cádiz CF, prudente cuidador de su parcela a la espera de su momento, con una línea defensiva algo más adelantada que de costumbre. Por el centro se acabaría abriendo un boquete letal.

Los amarillos controlaron la situación con el cierre de espacios hasta que apareció Isak para dar un susto en el minuto 11, cuando birló el esférico a Jairo y con un centro chut casi sorprendió a Ledesma.

El delantero sueco, súper activo, volvió a avisar justo antes de que Jonsson tuviera que marcharse cuando se cumplió el cuarto de hora por molestias en su muslo derecho. Mala noticia la tempranera retirada del danés, que dejó su plaza a Jon Ander Garrido mientras la Real acrecentó su dominio, que llegó a ser agobiante.

Los visitantes aguantaban el tirón hasta dos jugadas consideradas claves en el devenir de un partido. Y una vez más, para no perder costumbre, el Cádiz CF resultó perjudicado por el árbitro y el VAR. Todo en contra.

En el 23, el balón tocó en el brazo izquierdo de Negredo dentro del área al intentar despejar el ariete tras un saque de esquina. Fue una mano involuntaria que pasó inadvertida hasta que Pizarro Gómez fue avisado por Mateu Lahoz, encargado del VAR, y revisó la jugada en el monitor para después señalar penalti. increíble pero cierto.

Una vez más, la interpretación del árbitro favoreció al grande y perjudicó al pequeño. El balón fue al brazo de Negredo, que nunca tuvo intención de golpear con su extremidad, pero el penalti se lanzó y Oyarzabal adelantó a su equipo con un lanzamiento raso con el que engañó a Ledesma.

El daño de Pizarro Gómez al Cádiz CF no acabó ahí. Los amarillos buscaron la igualada enseguida y en el 29, un centro de Choco Lozano llevó el cuero hasta el codo de Zubeldia dentro del área. Penalti señalado por el árbitro, de nuevo avisado por el VAR, revisión y una vez más marcha atrás, como hace una semana ante el Atlético de Madrid.

El balón fue al codo de Zubeldia igual que antes había ido al brazo de Negredo. Penalti para la Real pero no para el Cádiz CF. Inexplicable.

A partir de esa dos acciones el partido se fue por el sumidero. Los errores del árbitro fueron mayúsculos, todos en contra de los gaditanos, pero los jugadores de Cervera también fallaron.

En el 34, Marcos Mauro fue muy lento y blando en la pugna con Oyarzabal y el atacante no falló solo delante de Ledesma para poner el 2-0.

El encuentro se puso muy cuesta arriba para un Cádiz CF que dejó de existir. Ya no había partido y para colmo, en la prolongación, el árbitro expulsó a Marcos Mauro el tiempo extra del primer tiempo con roja directa tras cortar el avance hacia la portería.

Pizarro Gómez acudió de nuevo al monitor y cambió la amarilla inicial por la expulsión al interpretar que el argentino cortó una acción clara de gol. Por enésima vez, la interpretación del árbitro fue perjudicial para el Cádiz CF. Iza Carcelén, que estaba cerca, podía haber peleado en la jugada. La cosa podía haber quedado en amarilla, pero Pizarro Gómez optó por la decisión más drástica.

Con un hombre menos y dos goles en contra, el encuentro estaba finiquitado. Alcalá y el debutante Sobrino fueron novedades en la reanudación en un equipo que ya no tenía nada que perder.

La segunda parte sobró de arriba abajo. Un paripé después El partido había quedado condicionado por los sucesivos escándalos del primer periodo y los visitantes, ya sin opciones, se mantuvieron con dignidad.

El daño ya estaba hecho y la derrota pasó a ser una goleada con una Real muy superior y un Cádiz CF entregado. Un doblete de Isak (en el 53 y en el 58) convirtió la media hora restante en los minutos de la basura con 4-0. El sueco aprovechó la debilidad defensiva de los andaluces (sobre todo por el centro) para engordar el marcador.

Cervera dio descanso a Cala y Negredo y dio entrada a Espino y Saponjic con todo ya resuelto. El castigo era muy duro, atenuado por el gol de Jairo en el 65 al batir por bajo a Remiro tras una buena diagonal de Alberto Perea.

Con 4-1, la Real siguió apretando en busca del quinto. En el 72, no subió al marcador el gol Merquelanz por fuera de juego de Oyaarzabal, autor del centro. Apareció después Ledesma para evitar más goles. Todo sobraba desde hacía tiempo.

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