Crónica y resultado del Betis - Cádiz CF

El Cádiz CF, en caída libre (1-0)

  • El equipo amarillo no es capaz de hacerle daño al Betis y encadena su tercera derrota consecutiva

Malbasic golpea el balón entre dos rivales Malbasic golpea el balón entre dos rivales

Malbasic golpea el balón entre dos rivales / Antonio Pizarro

La defensa deja de ser el camino que conduce al éxito. El Cádiz CF lo apostó todo a la destrucción y se destruyó a sí mismo. Aguantó el tipo algo más de 70 minutos, cuando el Betis hizo el gol que decidió un partido feo en el que los amarillos sólo despertaron en ataque al final. Demasiado tarde.

No mereció tanto castigo un Cádiz CF que, sin hacer nada más que defender, tuvo un punto en su mano que se le escapó para encadenar su tercera derrota consecutiva que le hace seguir perdiendo posiciones en la clasificación.

No fue capaz el cuadro gaditano de hacerle un tanto al conjunto más goleado de la Liga y para colmo encadenó el séptimo encuentro consecutivo con al menos un gol en contra.

Los amarillos salieron con un 4-4-2 y un defensa, Fali, incrustado, en el centro del campo como acompañante de Jonsson y Álex Fernández en el banquillo. Toda una declaraciones de intenciones. Después de seis partidos seguidos con gol en contra, lo importante era dejar la portería a cero y el entrenador buscó fortaleza en la medular.

A ello se pusieron los visitantes, a defender en bloque, en un inicio ajustado al guión esperado. El balón correspondió a los locales de manera exagerada, a los foráneos les costaba un mundo robarlo y cuando lo conseguían no daban más de un pase.

El partido se desarrolló casi íntegramente en la parcela cadista con un equipo amarillo muy atrás con dos líneas de cuatro. Nada nuevo a la espera de la posibilidad de dar un golpe de efecto. Surgió una muy clara.

Y es que cuando por fin se asomó el Cádiz en ataque a punto estuvo de hacer el 0-1 en el minuto 18. Alberto Perea inventó por la izquierda y sirvió al interior del área, despejó un defensa y Salvi conectó un potente derechazo con el que llevó el esférico hasta el larguero.

La oportunidad, clarísima, no alteró la marcha del partido. Los de casa replicaron de inmediato con una acción muy peligrosa de Joaquín y posterior remate defectuoso de Sanabria. Fue lo más llamativo del Betis en una primera mitad en la que no llegó a inquietar de verdad.

El acoso verdiblanco se topó con la muralla gaditana en una larga secuencia que se prolongó durante una primera parte sin fusiras. No hubo brillo en el juego de ambos bandos. A los de Álvaro Cervera les bastó con guardar el sitio y no dejar maniobrar a Fekir y compañía. La cuestión era poder llegar arriba y no vivir sólo de la neutralización del adversario.

Todo lo bueno que hizo el Cádiz en defensa no lo logró en las labores ofensivas. No hubo la más mínima elaboración, aunque sí alguna contra que no llegó a cuajar, como la que organizó Fali con un servicio en profundidad a Malbasic (minuto 35) abortado por Joel Robles.

Los gaditanos se animaron en la recta final del primer acto. Se sacudieron el dominio, tuvieron algo mas la pelota... pero no llegó a rematar. Tampoco lo hicieron los de Manuel Pellegrini y el descanso irrumpió con empate sin goles fruto de la escasez de ocasiones. El 'catenaccio' visitante funcionó con la máxima eficacia.

Los amarillos anularon el caudal atacante de los locales a la espera de los definitivos 45 minutos en los era previsible un aumento del asedio de los sevillanos.

Nada cambió en la reanudación. Posesión para los de Heliópolis y disciplina de los amarillos. Fekir trató de romper el marcador con un tiro que puso el balón en el lateral de la red de la portería de Ledesma. Un aviso que no descompuso a los visitantes.

No tardó Cervera en mover el banquillo con la apuesta por Lozano poco antes de que una jugada polémica que quebró el aburrimiento. En el 56, el cuero tropezó en un brazo de Espino dentro del área tras un remate de Montoya. Lo que hace unas semanas hubiese sido penalti no lo fue en esa acción tras pasar la revisión VAR. Los criterios arbitrales son un lío.

La oleada verdiblanca fue en aumento, agobiante por momentos. Los rechaces cayeron de su lado y el Cádiz dejó de ver la pelota, con Fali fundido tras más de una hora sin parar de correr.

Álex Fernández, Jairo y Garrido dieron aire fresco en el tramo del desenlace sin cambiar el dibujo, con el madrileño en la banda izquierda, el canario en la derecha y el vasco en el centro del campo.

Tanta sustitución para nada. En el 71 el muro saltó por los aires. Balón perdido por Espino, Lainez centró al interior del área y Guido Rodríguez definió desde el centro con un latigazo con el que alojó el esférico en la portería tras tocar en un defensa y en un poste. 1-0 con poco tiempo por delante.

El gol echó por tierra todo el trabajo defensivo y todo quedó a expensas de un milagro porque el Cádiz, salvo el tiro al larguero de Salvi, no había existido en ataque y lo dejó todo para el final.

Tuvieron algunas opciones de empate los de Cervera cuando conectaron Negredo y Lozano. Un disparo del hondureño lo repelió Joel Robles (en el 79) y poco después el arquero hizo lo propio tras un intento del madrileño. El acoso de los amarillos fue estéril. 

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