El Cádiz CF, desquiciado (1-2)

El conjunto amarillo se enreda en un mar de errores y pierde ante el Granada

Aprobados y suspensos del Cádiz CF en el partido contra el Granada: el peor día de Víctor Aznar

Ortuño intenta llegar al balón en un lance del partido.
Ortuño intenta llegar al balón en un lance del partido. / Jesús Marín

Si los tiros al postes contasen como goles, el Cádiz CF habría vencido con holgura al Granada la noche del sábado 24 de enero. Hasta cuatro veces estrelló la pelota en el palo en un día aciago en ataque pero sobre todo en defensa y en la portería. Víctor Aznar, salvador en tantas ocasiones, firmó su peor actuación y allanó el camino de una derrota que fue demasiado castigo. El fútbol premia el acierto y penaliza los errores y el conjunto amarillo acumuló desaciertos y fallos ante un rival mucho más eficaz que supo aprovechar su momento. El desenlace, 1-2, fue cruel pero real como la vida misma.

La segunda derrota consecutiva coloca al Cádiz CF en una situación complicada en la pelea por una plaza en zona de fase de ascenso. Su nefasto prólogo de la segunda vuelta le hace perder posiciones hasta caer al sector medio de la clasificación. Los amarillos toman el camino contrario cuando empieza la hora de la verdad.

Además del esperado regreso a Moussa Diakité como referente defensivo en el centro del campo, Gaizka Garitano decidió renovar las bandas con Javier Ontiveros en la izquierda (no figuraba en el once desde finales del pasado mes de octubre) y Antoñito Cordero por la derecha en la primera titularidad del jerezano desde su aterrizaje en el mercado de invierno. Lo que no modificó el entrenador fue el 4-4-2 por el que viene apostando en las últimas semanas.

El Cádiz CF quiso hacer valer su condición de anfitrión con un arranque pleno de energía, con presión alta, recuperaciones y saques de esquina (dos en los cinco minutos iniciales) que fueron fiel reflejo de su dominio. Los rojiblancos no tardaron en entrar en materia y hallaron espacios por su flanco derecho (el izquierdo de su oponente), donde los locales ofrecieron síntomas de debilidad.

El buen comienzo se difuminó enseguida y el Granada golpeó sin piedad. En el minuto 11, la pasividad en defensa de los gaditanos se tradujo en el 0-1. Hasta tres remates seguidos permitieron hasta que el gol fue inevitable. Jorge Moreno no evitó el tiro de Petit al larguero, el primer disparo de Álex Sola rebotó en su compañero (pareció que en un brazo), Víctor Aznar se equivocó al despejar hacia el punto de penalti y el propio Sola no perdonó en su segundo intento para colar la pelota en la portería tras rebotar en un zaguero.

El fallo en cadena de la retaguardia propició el peor escenario posible para un Cádiz CF que la última vez que remontó un resultado en contra fue la pasada temporada contra un rival (el Almería) con dos futbolistas menos (del 0-1 al 2-1).

La historia jugaba en contra de los amarillos, aunque disponían de tiempo suficiente para rehacerse. A ello se pusieron con más corazón que cabeza frente a un adversario ordenado en su parcela y valiente a la contra. Llegaron las ocasiones a falta de acierto En el 14, Antoñitó mandó el esférico al poste con un derechazo desde la frontal del área. En el 24, García Pascual repitió la secuencia con un misil al otro poste.

La primera mitad se desarrolló por cauces de equilibrio pero con el Granada mejor plantado sbre el césped, crecido después del gol frente a un Cádiz CF con tanto empuje como pocos argumentos, con líneas adelantadas pero con dificultades para generar en ataque. El asedio fue a más en busca del empate antes del intermedio. Lo tuvo cerca Moussa Diakité con un cañonazo al poste en el 36. En el 40, Ontiveros cabeceó el cuero a las manos de Luca Zidane.

Pese a sus problemas ofensivos, los amarillos tiraron tres veces al poste (todos desde fuera del área) en los 45 minutos iniciales y llegaron al descanso con una derrota por la mínima que no merecieron. Lo más justo hubiese sido un empate pero sin acierto nada es posible.

El Cádiz CF estaba obligado a dar un paso al frente en la reanudación. Una de las claves era la aparición de sus jugadores de calidad que no habían estado fino en la primera parte.

No le quedó otra solución al equipo de casa que volcarse para evitar un disgusto. Dominó por necesidad y por la voluntad de los visitantes de guarecerse en su parcela. Pero una cosa es tener el balón y otra tirar a puerta. Le costó la misma vida crear ocasiones mientras los granadinos avisaron al contragolpe. En el 54, José Arnáiz tiró al lateral de la red y en la siguiente acción perdonó Dawda en boca de gol con un remate alto tras un centro de Antoñito.

Las embestidas fueron permanentes, como si no hubiera un mañana, pero no había manera de poner la pelota en dirección a portería. Tampoco funcionaban las acciones a balón parado.

El acoso en ataque dio resultado en el minuto 61 con una de las pocas apariciones efectivas de Ontiveros. El marbellí sirvió un preciso servicio a Climent por la banda izquierda y el centro raso del alicantino lo culminó Garcia Pascual a un metro de la portería con un remate que se coló después de tocar en Williams.

Con el 1-1 renació la esperanza en una remontada que se diluyó en un abrir y cerrar de ojos fruto de un tremendo error por partida doble. En el 64, Víctor Aznar no fue capaz de atrapar el esférico en una acción que muy fácil, la pelota quedó muerta en el área y Jorge Moreno, muy aceleredo, cometió la imprudencia de atropellar a Arnáiz. El penalti, que no admitía discusión, lo transformó el ex cadista Rubén Alcaraz. para poner el 1-2, a la postre definitivo. Ese tanto fue una losa insuperable para los locales.

El Cádiz CF volvió a la dura realidad después de un empate efímero. La victoria ya era un reto casi imposible y la cuestión era esquivar la derrota. Garitano reaccionó con variaciones en los costados al dar entrada a José Antonio de la Rosa y Brian Ocampo y más tarde a Alex Fernández y Roger Martí.

No paró de intentarlo un equipo atrapado en el laberinto de la desesperación que volvió a tirar al poste, esta vez por medio de Iza Carcelén en el 71. La recta final fue un quiero y no puedo con un Cádiz CF que pecó de ansiedad y además sufrió la expulsión de Brian Ocampo en el 90 por un dar un rodillazo a Sáenz. El castigo del colegiado pareció excesivo. En la prolongación, Rodelas tiró al larguero.

Ficha técnica

Cádiz CF: Víctor Aznar, Iza Carcelén, Jorge Moreno, Iker Recio, Climent, Moussa Diakité, Ortuño (Álex Fernández, 80'), Antoñito (De la Rosa, 69'), Ontiveros (Brian Ocampo, 69'), Dawda y García Pascual (Roger Martí, 80').

Granada CF: Luca Zidane, Óscar (Flores, 74'), Manu Lama, Williams, Diallo, Sergio Ruiz, Rubén Alcaraz, Alemañ (Trigueros, 86'), Álex Sola (Rodelas, 74'), Arnáiz (Pablo Sáenz, 74') y Petit (Jorge Pascual, 58').

Goles: 0-1 (11') Álex Sola. 1-1 (61') García Pascual. 1-2 (64') Rubén Alcaraz, de penalti.

Árbitro: Daniel Palencia Caballero (comité vasco). Expulsó con roja directa al local Brian Ocmpo (90'). Amonestó a los locales Antoñito (45'+2), Jorge Moreno (58')

Incidencias: Partido de la 23ª jornada de LaLIga Hypermotion disputado en estadio Nuevo Mirandilla ante 12.962 espectadores. Se guardó un minuto de silencio en memoria de las víctimas de los accidentes ferroviarios de Amaduz y Gelida.

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