El resultado y la crónica del Atlético de Madrid - Cádiz CF

Demasiada diferencia (4-0)

Llorente centra tras perder Ledesma el balón en la jugada del 1-0

Llorente centra tras perder Ledesma el balón en la jugada del 1-0 / Europa Press

Tarde o temprano tenía que perder en campo contrario hasta que llegó la primera derrota (4-0) del Cádiz CF fuera de casa. Demasiado inferior al Atlético de Madrid. Y por si fuese poco la superioridad del gigante colchonero, la clave radicó en los regalos que concedió el conjunto gaditano, como si se tratase de un anticipo de la Navidad. Duro castigo, algo que puede suceder en Primera División ante rivales de envergadura.

El partido quedó finiquitado en poco más de 20 minutos. Conan Ledesma, otras veces salvador, ofreció su cara B y con dos errores de bulto facilitó el triunfo de un Atlético que gobernó el encuentro con mano de hierro.

El Cádiz se vio empequeñecido por el empuje y calidad de un rival que golpeó sin piedad. Pocas veces se lo ha puesto tan fácil a un contrario, con un bloque resquebrajado desde el principio, sin opciones de pelear por un punto.

La derrota forma parte de la competición y así debe asumirla el Cádiz CF, sin poner cara de Trump. Cayó ante un claro aspirante a la Liga y nada más. A pensar en otra cosa. Cuando fallas ante un grande, 

Ni siquiera hubo tiempo para los clásicos minutos de tanteo. En el 7, en pleno asedio rojiblanco, los visitantes hicieron lo que no acostumbran, que es regalar un gol. En una jugada sin aparente dificultad, Conan Ledesma salió a una esquina del área a atrapar un balón aéreo, pero chocó con Fali, se le escapó el esférico y Llorente sólo tuvo que servir al segundo palo para que Joao Félix cabeceara al fondo de la portería. Negrego, en la raya

Pese al tropezón con su compañero, el arquero tuvo manos demasiado blandas y con su fallo facilitó el gol. Muy pronto recibió el tanto el conjunto amarillo, el primero que recibe fuera de casa, sin que los locales aún hubiesen acumulado méritos para ponerse con ventaja.

El 1-0 no alteró el guión previsto, con los colchoneros como absolutos dueños del cuero frente a un Cádiz metido muy atrás, afanado en cerrar espacios y con escasas oportunidades de llegar arriba.

Poco a poco se fue imponiendo la superioridad del equipo grande, aunque una vez más fueron los errores propios los que propiciaron el 2-0.

En el 21, volvió a quedar claro, si no lo estaba ya, que no era le mejor noche de los amarillos ni de Conan Ledesma. Trippier asistió a Llorente con un caño sobre Espino y, ya dentro del área, Álex perdió la pugna con su oponente y el portero se comió el flojo disparo del medio rojiblanco. Era un tiro que no presentaba complicaciones, pero a Conan se le volvió a escapar el balón. El doble fallo (Álex y Ledesma) puso en bandeja

El partido se puso muy cómodo para los de casa e imposible para los gaditanos, sin la más mínima respuesta salvo un testarazo alto de Fali tras un saque de esquina (minuto 27). Un escaso bagaje.

El Atlético siguió a lo suyo ante un Cádiz impotente, no habituado a verse con un marcador tan adverso. Fue entonces cuando salieron a relucir las carencias. Tenía que atacar pero no veía la manera de inquietar a un contrincante sólido, sin fisuras.

Pasada la media hora, un gol de Saúl fue invalidado por fuera de juego de Trippier, que le había dado el pase. El inglés y Llorente convirtieron en una pesadilla el carril izquierdo de los gaditanos.

La primera parte fue un baño de realidad, con un visitante que parecía que no daba más de sí tras los dos goles que los anfitriones lograron casi despeinarse. Con esa desventaja se marchó el Cádiz al intermedio y con la sensación de no poder dar más de sí.

No apareció el juego colectivo consistente de otras jornadas ni tampoco los chispazos individuales salvo alguna veloz aparición de Salvi.

Cervera cambió el dibujo en la reanudación en busca de la reacción. Hizo debutar a Alcalá y desplegó una defensa de tres hombres con Salvi y Jairo de carrileros y tres mediocentros. De nada sirvió tanto movimiento.

No le quedaba otra que arriesgar al equipo amarillo, pero el intento quedó en nada cuando en el 51 Luis Suárez aprovechó un pase de Joao Félix para marcar un remate raso ajustado un poste. El tanto, anulado en primera instancia por fuera de juego, acabó subiendo al marcador tras rectificar el VAR.

El 3-0 convirtió en minutos de la basura el tramo restante salvo la definición del resultado definitivo. Jairo vio cerca el gol con un zurdazo lejano que obligó a Oblak a su primera intervención de la noche al filo de la hora de partido. Poco antes, un derechazo de Correa no fue gol de milagro.

De lo que se trataba era de evitar una goleada sonrojante. Pombo y Alberto Perea entraron con media hora por delante para que el Cádiz tuviese más el balón.

Lo intentaron los amarillos, pero se estrellaron contra la muralla rojiblanca. Un centro chut de Fali (en el 64) obligó a Oblak a despejar a córner en un nuevo acercamiento visitante.

El balón fue de los gaditanos en la recta final, tenía jugadores para ello, pero con escasa mordiente a la hora de la verdad. El Atlético se dedicó a dejar pasar el tiempo hasta el pitido final y mientras los visitantes buscaron un gol. Lo tuvo Garrido con un zapatazo desde la frontal del área que se topó con Oblak, que de nuevo atrapó el cuero tras un cabezazo de Pombo.

El Cádiz afrontó con dignidad la última parte pese a saberse perdedor. Acumuló remates fruto de su empuje arriba, pero fue el Atlético el que hizo el cuarto gol en el minuto 90. Torreira enlazó con Correa, el uruguayó centró al interior del área y Joao Félix fusiló a placer. 4-0. Demasiado castigo.

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