Cádiz-sevilla atlético · la crónica

Carranza es expugnado

  • El Cádiz, que no perdía en casa en fase regular desde el 12 de marzo de 2011, encaja su primera derrota liguera como local. La imagen de los pupilos de Monteagudo, al nivel del resultado

De enlazar dos victorias consecutivas a encajar la primera derrota en casa, máxime cuando no se perdía en el Ramón de Carranza en fase regular desde el 12 de marzo del año pasado, va un mundo. Y de confirmarse las buenas sensaciones ofrecidas la pasada jornada frente al Betis B a resembrar las dudas del inicio de la temporada, va el mismo mundo.

El Cádiz dio ayer un importante paso atrás en la visita del Sevilla Atlético, que dejó mala cara a los amarillos tras quitarles el maquillaje de un par de plumazos. La sombra de Belencoso fue muy alargada y a los problemas en las labores defensivas se sumaron en esta ocasión ciertas lagunas creativas y también de definición. Faltó claridad, faltó puntería. Y faltó que futbolistas como Pablo Sánchez, llamados a marcar las diferencias sobre el color verde, se echaran el equipo encima en los momentos importantes del duelo.

El Sevilla Atlético se adelantó con un gol de Salva que sorprendió a Aulestia, Raúl Albentosa empató de cabeza tras una falta lanzada por Indiano y Álex Rubio volvió a poner a su equipo por delante justo tras el cuarto de hora de descanso. Desde entonces, no hubo poder de reacción. De hecho, no hubo nada de nada. Y eso, a estas alturas del curso liguero y más allá de lo que haga o deje de hacer un Cartagena que puede aventajar hoy a los cadistas en once puntos, es para mirárselo con la lupa de la autocrítica.

Alberto Monteagudo optó finalmente por tocar lo justo el once titular que se llevó los tres puntos del Benito Villamarín y suplió la obligada ausencia del lesionado Belencoso con Adrián Gallardo, dejando a Pablo Sánchez repitiendo posición en la banda izquierda. Y justo antes de que comenzara el partido se confirmaron los temores del entrenador del Cádiz y de Alessandro Gaucci: el césped no estaba para muchas florituras.

La teoría y la práctica no siempre pasean de la mano y ayer, pese a estar frente a frente dos equipos con fama de tratar muy bien a la pelota y al espectador, tardó en verse buen fútbol en el Carranza. Tras un inicio muy aburrido, en el que los sevillistas ganaban en posesión de balón y los gaditanos se mostraban a verlas venir en busca de un certero contraataque, fue el equipo de Ramón Tejada el que animó el partido anotando el primer gol de la noche. En una acción sin aparente peligro, Salva, desde muy lejos, intentaba sorprender a Aulestia. Y lo lograba, haciendo el meta vasco con impotencia la estatua y viendo cómo el balón moría en su portería de forma lamentable tras hacer un extraño.

Juan Villar, con una internada por banda y un lanzamiento lejano, había sido el hombre más incisivo vestido de amarillo antes de que se movieran las tablillas que ejercen de marcador en el remozado estadio gaditano. Y Álex Rubio, por razones antideportivas, fue el que más ruido hizo vestido de blanco. De hecho, el isleño no tardaría en ver la tarjeta amarilla.

Tocaba nadar de nuevo a contracorriente, como al principio de la temporada. Y el equipo de Alberto Monteagudo recordaba por un instante cómo se juega contra viento y marea. Después de que Israel perdonara de cabeza el cero a dos solo, dentro del área y rematando una acción a balón parado, Raúl Albentosa ponía de nuevo la igualada. Indiano botaba una falta y el central valenciano peinaba a la perfección la pelota.

Restaba un cuarto de hora para llegar al descanso y ahora era Adrián Gallardo, sin acierto durante todo el partido pese a ponerle muchas ganas a su estreno en el equipo titular, quien perdonaba solo ante Julián tras una buena asistencia de Edison Torres. El balón acababa en saque de esquina y, después del lanzamiento, Raúl Albentosa estaba a punto de rematar de cabeza para poner a su equipo por delante.

Aulestia despejaba de cabeza, Julián salvaba los muebles en una notable acción individual de Indiano al borde del área y Juan Villar mostraba su compromiso con la camiseta amarilla recorriendo todo el campo para recuperar el balón. El descanso, al menos para el extremo onubense, era un justo premio.

El inicio de la segunda parte recordó al duelo ante el San Roque de Lepe. Y es que el equipo visitante se adelantó en el marcador nada más sacarse de centro. Edison Torres no llegaba a la pelota y la escuadra sevillista armaba una contra que acababa con un buen lanzamiento de Rabello que se marchaba al palo. Álex Rubio, más solo que la una y aprovechando el rechace, marcaba a placer.

El conjunto de Ramón Tejada se adueñaba del juego y el Cádiz, un fiel amigo de los hispalenses en las acciones a balón parado, se iba del partido peligrosamente. Israel, como ya hizo en la primera mitad, volvía a perdonar con todo a su favor.

El arreón sevillista menguaba y el Cádiz trataba de respirar, pero una clara ocasión de Adrián Gallardo dentro del área quedaba solamente en un suspiro.

Quedaba media hora de juego. Y, recordando los distintos partidos de los amarillos durante esta irregular temporada, tanto en Liga como en Copa del Rey, podía pasar absolutamente de todo. Pero pasaban los minutos, algunos imitando a Usain Bolt, y las noticias no eran nada buenas.

En los momentos finales faltó algo de puntería. Y lo peor, faltó mucha claridad para saber qué hacer ante un rival que sí sabía qué hacer en todo momento, tanto con balón como sin balón.

La entrada al campo de Dieguito y Viyuela nada aportaba. Y el Cádiz, que había tenido alguna oportunidad en botas de Pablo Sánchez, Juan Villar y Adrián Gallardo, acababa jugando a la desesperada, con Albentosa tratando de aprovechar sus muchos centímetros dentro del área.

Gonzalo perdonó el tercer tanto del Sevilla Atlético. Y Monteagudo, visiblemente impotente, miraba al banquillo para decidir que no haría el tercer cambio.

Árbitro: Hernández Maeso (extremeño).

Tarjetas: Amarillas Por parte del Cádiz: Albentosa (30'), Pablo Sánchez (81') y Moke (94'). Por parte del Sevilla Atlético: Álex Rubio (38'), Manu (58') y Joaquín (73').

Goles 0-1 (26') Salva. El medio sevillano lanza desde muy lejos y sorprende a Aulestia, que hace la estatua, en una acción en la que el balón hizo un extraño. 1-1 (32') Albentosa. El central valenciano peina en el área una falta botada por Indiano. 1-2 (47') Álex Rubio. El isleño marca a placer aprovechando un rechace tras un lanzamiento de Rabello que acaba con el balón dando en el palo.

Incidencias: Partido de la jornada 7ª en el grupo IV de Segunda B, disputado en el Ramón de Carranza ante unos 6.500 espectadores.

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