Tres siglos y medio de una joya de plata

Tan sólo cinco años después de bendecir la imagen de Jacinto Pimentel, dos de los fundadores de Columna donaron la columna

La columna de plata, sobre el paso en la salida del Martes Santo.
La columna de plata, sobre el paso en la salida del Martes Santo.
P-M.d. Cádiz

19 de febrero 2016 - 01:00

Cada año suelen ser habituales los grandes acontecimientos que marcan un tiempo festivo para algunas cofradías. Su fecha fundacional, una fusión o la bendición de alguna de sus imágenes titulares suele conmemorarse con diversos actos extraordinarios que se alargan durante meses. Pero frente a estos grandes aniversarios, también se van cumpliendo pequeñas efemérides que, a modo de curiosidades, nos proponemos resaltar en esta pequeña serie que hoy comienza en estas páginas de Cuaresma.

Estas pequeñas efemérides las comenzamos en un templo donde este 2016, precisamente, están de celebración. La cofradía de Columna está inmersa en el 250 aniversario de la bendición de su Dolorosa, la Virgen de las Lágrimas, prolongando así una racha de efemérides que han incluido estos últimos años a la talla de su titular cristífero, a la fecha de fundación o a su fusión con la Archicofradía de la Resurrección. Pero más allá de estos grandes acontecimientos que han marcado, de una u otra forma, la historia de la cofradía de Columna este 2016 esconde también otro pequeño aniversario; una efeméride con minúsculas. Y es que la columna de plata sobre la que va atado el Señor cumple 350 años.

Fue en el año 1666 cuando dos hermanos que fundaron la cofradía de Columna y que eran marinos de profesión, los capitanes Simón de Sierra Fonseca y Velázquez Larios, donaron a la hermandad la pieza, que labró sobre plata en México Francisco Suárez.

Estos datos se conocen por la inscripción que puede leerse sobre la característica columna de plata que siempre acompaña al Señor de San Antonio, tanto en su salida procesional como durante todo el año en su retablo como en el resto de ocasiones, incluido el vía crucis de las hermandades que presidió Columna el pasado año.

Esta joya de la platería que disfruta la ciudad y su Semana Santa llegó a San Antonio tan sólo cinco años después de que la imagen para la que se realizó, el Señor Atado a la Columna, fuera bendecido al año siguiente a que Jacinto Pimentel lo tallara (1661), y un año antes de que ya realizara su primera salida procesional por las calles de aquella ciudad del siglo XVII.

La columna, de tipología baja y sinuoso perfil que se estrecha conforme asciende el moldeado, llega a la altura de la cintura del Cristo de Pimentel y se coloca siempre a su lado izquierdo, coincidiendo con el giro que presentan sus manos entrelazadas que representan el momento en el que mandan a azotar al Señor. La escena el Martes Santo se completa con los dos característicos sayones realizados en el XVIII por Jacome Mayo y que sostienen los látigos en sus manos.

Curiosamente, otra imagen del Señor Atado a la Columna, la que recibe culto en la iglesia de San Juan de Dios, también se representa con una columna de plata, aunque no es la forma más generalizada de plasmar ese elemento de la Pasión.

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