Cádiz

El plan de visitas del hospital, a medias

  • En algunas áreas del Puerta del Mar se ha implantado de forma estricta, pero en otras no se cumple ni el horario ni el máximo de personas por habitación y tampoco se usan las tarjetas de identificación

Neurocirugía se ha tomado muy en serio el nuevo horario de visitas del hospital. Por la mañana está totalmente prohibido que en las habitaciones haya alguien más que el enfermo y su acompañante. De hecho, las puertas de entrada al pasillo en el que están las habitaciones están cerradas por la mañana y por la tarde. De cuatro a ocho sólo se abren para dejar pasar a dos visitas por paciente. Es decir, en este servicio se cumplen de manera estricta las pautas establecidas por el Puerta del Mar.

Sin embargo, en otras áreas hospitalarias, aunque existe cierto control por la mañana, hay más mano izquierda por la tarde. Las hay también en las que aún es fácil incluso ver hasta cuatro y cinco personas con un paciente, ya sea por la mañana o por la tarde. En la mayoría, ni los acompañantes ni las visitas lucen las tarjetas identificativas.

Hace más de dos semanas que se puso en funcionamiento el plan de visitas y acompañamiento del hospital de Cádiz. Cuando se instauró ya se apuntó desde el propio Puerta del Mar que iba a ser un proceso "lento y progresivo" que implica un "cambio cultural". Por este motivo, desde el centro sanitario creen que aún es pronto para hacer balances sobre su efectividad.

Para los usuarios en general aún queda mucho por hacer, pero consideran que algo sí que se ha conseguido ya. "Creo que nada más que con que se haya anunciado en la prensa ya se ha logrado que la gente se contenga algo más; yo veo un poco menos de tránsito", opina un ciudadano. En este sentido se expresan otros tantos que sí que ven cierto cambio, aunque reiteran que aún no se cumple del todo. Los que sí creen que funciona son los que han entrado en esas áreas donde se está controlando el tema: "ha sido entrada por salida, en cuanto nos han visto entrar por el pasillo nos han invitado a salir", declaran unos familiares que esperan en la puerta de Pediatría.

Otros sin embargo reconocen que "ni lo sabíamos, no llevo tarjeta y he entrado y nadie me ha dicho nada, además en la cama de al lado había más de tres". Hay quien afirma que "no nos han dado las tarjetas si quiera". Algún profesional por su parte reseña que "en Neurología por ejemplo no hay control ninguno y todo el mundo sigue entrando a su aire. Aquí se ha encargado a los celadores que controlen, pero claro, ellos están poco por allí". Añaden estos trabajadores del centro que "hasta que no se ponga más control, desde la puerta principal del hospital, no creemos que se vaya a lograr que funcione".

Para comprobar todas estas cuestiones que trasladan los pacientes, familiares y demás visitas sólo es preciso darse una vuelta por el hospital. Así, este periódico observó que por la mañana, efectivamente, hay servicios que cumplen y personas que llevan su tarjeta de acompañante. Sin embargo, en algunas plantas aún hay un tránsito mayor del recomendado y grupos de hasta cinco personas en una habitación. Por la tarde el centro está algo más tranquilo en general. En algunas zonas entra más gente de la permitida pero en otras, al ser el horario de visitas, se pone más atención e incluso se controla un poco más que por la mañana.

La mayoría de los usuarios se expresaron ya el primer día de puesta en marcha del nuevo plan a favor del mismo. Ahora sigue siendo esta la opinión que prevalece, aunque ya no es tan fácil para todos mostrarse conformes, sobre todo cuando es a uno mismo al que le toca darse la vuelta sin lograr ver al enfermo.

El descanso del paciente es lo que debe prevalecer. Así lo entiende el hospital y lo comprende buena parte de la población. Aquellos que han estado alguna vez hospitalizados en el centro sanitario gaditano, son los que defienden con más vehemencia la medida. Estos se quejan del ruido, del entrar y salir de personas e incluso de la falta de intimidad. Creen que la única solución es que existan limitaciones.

Ahora lo que resta es que la ciudadanía se conciencie y ponga de su parte para que la norma se cumpla y, como dicen algunos, "esto no parezca un centro comercial". Es importante también que los profesionales asuman el papel que se les ha encomendado en el control del tema. En este punto algunos de ellos sin embargo se muestran contrarios, especialmente el personal de Enfermería. Entienden que puede llevarlos a una situación de enfrentamiento y que es por tanto una responsabilidad que creen que no tienen por qué asumir.

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