Una oferta suculenta para imitar el estilo de los grandes
El Consorcio Escuela de Hostelería de Cádiz inicia mañana sus segundos cursos de formación externa
Por segundo año consecutivo, el Consorcio Escuela de Hostelería de Cádiz inicia mañana su Oferta Formativa Externa. En esta ocasión serán 16 los cursos que se impartirán en el centro dependiente de la Junta de Andalucía situado en el privilegiado enclave de la Alameda y que dirige Aurelio Crespo.
Esta iniciativa pretende dar respuesta a un público general y no profesional del sector hostelero ante su demanda de aprender unas técnicas sencillas de cocina-repostería y unos conocimientos básicos de los vinos incluyendo útiles consejos para un óptimo maridaje.
El pasado curso académico fue el primero que se organizaron y el resultado fue óptimo, con la inscripción de 234 alumnos. "Para ser la primera edición que se puso en marcha el año pasado no es que esté bien, es que está muy bien, superó nuestras expectativas con creces", comentaba Aurelio Crespo. El director del centro explicaba que para este año se conforman con el mismo número de alumnos, "porque también hemos planificado casi el mismo número de acciones que el año pasado y eso significaría que esta actividad ha vuelto a calar en la ciudadanía".
Al preguntarle cuál es el objetivo principal de estos cursos, Crespo aseguró que "acercar la cocina a los ciudadanos de una forma participativa, donde no se vea como algo lejano, una receta que ve en un libro o la televisión, sino que participe elaborando esta receta". Este año, los encargados del proyecto se han planteado como objetivo acercar la cocina de aquí, "la de nuestra tierra, también la cocina rápida y fácil de hacer, por eso decimos e insistimos que no son cursos para profesionales ni mucho menos, sino que van dirigidos a gente que o bien conoce un poco el mundo de los fogones o quiere ir introduciéndose".
De un tiempo a esta parte, y gracias a los grandes gurús de la cocina española que triunfan en medio mundo, el interés por la gastronomía ha crecido como la espuma. Los programas televisivos se han multiplicado, los perjuicios se han dividido y esa paridad que tanto buscan los gobiernos se puede observar perfectamente en los cursos que mañana arrancan en la Escuela de Hostelería. Aurelio Crespo tiene su opinión al respecto. "El interés de la cocina creo que siempre se ha mantenido desde el principio, el ciudadano lo percibe sobre todo porque los medios de comunicación desde hace muchísimos años se ha volcado en el área de la hostelería". No obstante, apunta un dato clave. "No solamente la cocina debe ser la estrella en la hostelería, también tenemos el tema del servicio de sala que es fundamental. Podemos tener una cocina maravillosa, pero si el servicio que tenemos en la sala, el que tiene que presentar esa cocina no es el adecuado, pues se devaluará bastante con respecto al valor inicial que tiene".
Al igual que antes la mayoría de los niños soñaba con ser un futbolista de éxito, ahora también los hay que aspiran a convertirse en los Ferrán Adriá, Arzak, Berasategui, Santi Santamaría o Subijana. "Creo que sí -dice Crespo-, pero como en todo siempre hay una elite y lógicamente más que soñar con ser cómo, lo que deberían soñar los que realizan estos estudios es convertirse en unos buenos profesionales en la materia".
En los cursos hay de todo, desde arroces hasta menús navideños, tapas, cocina rural, cocina económica, platos de cuchara, sopas frías y gazpachos o iniciación a la cata. Según comenta el director de la escuela esta selección no se ha hecho de forma arbitraria. "La programación del año pasado fue un poco de prototipo. Lo que hicimos después fue una evaluación de estas acciones con los propios asistentes, a los que les solicitamos un poco qué tipo de actividades o de formación querían hacer; y eso fue lo que ha dado lugar a la programación de este año, donde no cambia sustancialmente pero sí nos hemos centrado más hacia una cocina útil, fácil e incluso económica. Lógicamente, los asistentes a la edición pasada son los que nos han marcado el camino para ésta". El caso es que los cursos para no profesionales funcionarán prácticamente como la carta de un restaurante, repitiendo los platos más solicitados y variando los que no despiertan tanto interés.
Al preguntarle qué tipo de personas se inscriben en estos cursos aseguró que "el porcentaje de hombres se acerca mucho al de mujeres, quizá sean los que más han repetido actividades. Por edades podemos estar entre los 35 y 50 años, en esa banda nos movemos. En cuanto a las profesiones hay diferentes sectores de actividad, con distintos niveles incluso de responsabilidad en sus propios trabajos, estudiantes, en fin, una mezcla de todo".
El pasado año el curso que podría llamarse estrella fue el de arroces, "que este año lo hemos vuelto a incluir en el programa" y también hubo mucha demanda en los de cocina dedicada "a la Navidad, aunque realmente la mayoría tuvo éxito. Evidentemente, si para un curso la demanda son sólo dos o tres personas difícilmente podemos hacerlo".
Aurelio aprovecha un inciso en la conversación para relatar una anécdota. "El pasado año los alumnos que llegaban el primer día a estos cursos y cocinaban distintos platos siempre preguntaban qué se hacía con la comida después de las clases. 'Pues tirarla probablemente', fue nuestra respuesta, así que les dijimos que podían traerse envases para llevarlas a casa y así lo hicieron. Ahora, tras confeccionar los platos, salen con la lección aprendida y la cena del día resuelta".
Hay que indicar que la Escuela había previsto un curso a instancias de la Asociación de Celíacos titulado Hoy cocinamos sin gluten que debía haber inaugurado ayer este programa. Sin embargo, sólo había cuatro inscritos y no ha sido posible llevalo a cabo. El resto de cursos sí está despertando mucho interés y son ya casi 70 las personas inscritas. Aquellos que deseen hacerlo sólo tienen que contactar con el Consorcio Escuela de Hostelería de Cádiz o bien entrar en su página web.
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