Las obras del Palacio de Congresos de Cádiz, pendientes de acabar el tejado y la montera

Actualmente se están colocando los vidrios de la montera y próximamente se acometerá la sustitución de las 31.112 tejas que embellecen y sellan el remate del histórico edificio

El Ayuntamiento busca gerente para la empresa Cádiz 2000

El arquitecto municipal Manuel Navarro, ante el andamiaje interior para la montera, explica detalles de la obra del Palacio de Congresos al alcalde Bruno García y el concejal José Manuel Cossi.
El arquitecto municipal Manuel Navarro, ante el andamiaje interior para la montera, explica detalles de la obra del Palacio de Congresos al alcalde Bruno García y el concejal José Manuel Cossi. / Jesús Marín

En el remate de la antigua entrada a la Fábrica de Tabacos de Cádiz por la calle Plocia hay una inscripción, junto al reloj del edificio, que recuerda una de las reformas realizada en esta construcción que forma parte relevante del patrimonio urbanístico e industrial de la capital gaditana: "Renovada por la ciudad de Cádiz en 1883 y 1884". Algo más de 140 años después, con la antigua fábrica convertida desde hace tres décadas en Palacio de Congresos, las obras han vuelto al recinto como en aquel lejano final de siglo XIX con el objetivo de corregir ciertas deficiencias, sobre todo las filtraciones de agua, y de mejorar el conjunto de esta infraestructura municipal. Con la luminaria, la digitalización y la climatización cambiadas, y a la espera de la futura sustitución de los equipos audiovisuales, las obras se centran ahora en la sustitución completa de la montera de cristal y del artístico tejado del edificio.

En total, alrededor de un millón y medio de euros, financiados en su mayor parte por los fondos europeos, se están destinando a todo este proceso de obras y mejora de los equipamientos y servicios del palacio. Estos trabajos se centran ahora mismo en la sustitución de todos los vidrios que forman parte de la montera central del edificio, la que corona el patio principal, y se trasladarán en breve a la sustitución completa del bello tejado que en forma de 'u' abraza a la montera. Un tejado formado por un total de 31.112 tejas, que serán cambiadas completamente en una actuación ya adjudicada y que se encuentra a la espera de que llegue este material desde la fábrica valenciana a la que se asignó la delicada fabricación de estas piezas. Cada una de las tejas pesa aproximadamente dos kilos y medio.

El alcalde de Cádiz, Bruno García, ha girado hoy visita a los trabajos acompañado del concejal de Urbanismo, José Manuel Cossi, y del edil de la empresa municipal Cádiz 2000, José Carlos Teruel. Junto a ellos, el gerente del Palacio de Congresos, Carlos García Espinosa, y el arquitecto municipal Manuel Navarro.

Y es que el tejado del edificio, cuya rehabilitación integral para convertirlo en Palacio de Congresos tiene ya más de 30 años, estaba dando demasiados problemas. Filtraciones de agua y riesgo de caída de estas tejas han sido los motivos principales por los que se ha decidido actuar en todo el remate de la histórica construcción, donde en los últimos años era habitual ver la imagen de charcos de agua procedentes de techo en el patio central y en otras dependencias.

"El patrimonio hay que cuidarlo. Y la realidad es que no se había estado cuidando, y nosotros queremos cambiar esa tendencia, no solo aquí en el Palacio, sino en toda la ciudad; un mantenimiento real, un mantenimiento eficaz, que pueda hacer que el patrimonio florezca y que el patrimonio además se cuide. Por eso esta inversión, que tiene distintos elementos. Tiene una parte fundamental, la montera, que tantos problemas había dado a lo largo de los años, y otras que tienen que ver con la iluminación, la digitalización y la climatización en sí", ha explicado el alcalde.

El tejado, según ha señalado Manuel Navarro, es una cubierta seca que lleva su impermeabilización y su aislamiento térmico y que se remata con estas pesadas y coloridas tejas (verdes y marrones), a las que el paso del tiempo y su propio material de construcción han debilitado en buena parte provocando desprendimientos. Este complejo proceso de sustitución de las más de 30.000 tejas está pendiente de que llegue el material de una fábrica de Valencia. Hasta ahora han llegado muestras con las que se han comprobado, entre otras cosas, que se respetan al máximo posible los colores originales.

Como curiosidad, según Navarro, el color verde de las tejas se habían reformulado hace 30 años con plomo, un material hoy prohibido en construcción por su toxicidad y que ha obligado a la fábrica reformularlo con otros materiales y pigmentos con el objetivo de lograr un tono de verdad muy parecido al actual.

Pese a estos trabajos, la actividad no se ha detenido ni se detendrá en el Palacio de Congresos de Cádiz, una infraestructura que acogió el pasado año, en un balance aún provisional, un total de 70 actividades con una asistencia global de 56.000 personas. Y es que estas obras mantienen cerrado el patio central del Palacio, donde actualmente se centran los trabajos de reforma de esta histórica construcción gaditana.

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