equipamientos | las asignaturas pendientes del alojamiento en la ciudad

Muchos novios para ningún hotel

  • Las administraciones insisten en el interés de empresas hoteleras por implantarse en la ciudad, pero siguen pasando años y los grandes proyectos no se desbloquean

Cádiz apetece. Es una ciudad atractiva. El sector hotelero quiere abrir aquí nuevos edificios para dar cabida a más visitantes que decidan pernoctar en la Tacita en cualquier época del año (no olviden las Navidades sin chaquetón que se están pudiendo disfrutar). El mensaje del interés del sector hotelero por hacerse con una de las pastillas urbanísticas dirigidas a equipamientos de este tipo no ha dejado de lanzarse por parte de las administraciones públicas, pero mientras el Ayuntamiento, la Junta o la Diputación hablan de ese interés y de esas ofertas que llegan a sus mesas, ninguno de los proyectos que llevan años planteado termina de desbloquearse. Acaba de culminarse 2015 sin que tampoco se haya producido avance alguno, prácticamente, en este terreno. Más bien todo lo contrario, porque lo que sí ha ocurrido es que se ha descartado el hotel en Valcárcel cobrando de nuevo auge la implantación allí de la Facultad de Ciencias de la Educación.

El último en hacer referencia al interés de varias empresas por levantar un hotel en Cádiz ha sido el alcalde, José María González. Lo hizo el penúltimo día del año al término de la Junta de Gobierno Local. Allí anunció González que varias empresas han mostrado interés por hacerse con la parcela del Campo de las Balas, de 24.000 metros cuadrados, para construir allí un gran hotel. El Ayuntamiento de Podemos paralizó la operación de enajenación que había iniciado el anterior Gobierno de Teófila Martínez y ahora está tramitando los cambios de conceptos para que esa parcela no sea enajenada, sino que se ceda su explotación durante un período de años (todavía por concretar) para que la ciudad nunca pierda la titularidad de ese terreno. Pero lo cierto es que a día de hoy, mientras se tramita todo lo necesario para sacar a concurso esta parcela, ninguna de esas empresas interesadas puede iniciar obra alguna en el Campo de las Balas.

Mucho interés asegura también el equipo de Gobierno municipal que existe en el hotel previsto en la Tribuna del estadio Ramón de Carranza. En el Pleno del 23 de diciembre el teniente de alcalde de Hacienda, David Navarro, hizo referencia al interés de "más de una, más de dos y hasta más de tres" empresas por abrir un hotel entre las plantas tercera y séptima de la Tribuna. El anuncio resulta cuanto menos curioso después de que en 2013 el concurso que se celebró para la venta de este espacio se saldara sin ninguna oferta presentada. Pero la situación parece haber cambiado y el nuevo Gobierno trabaja en la enajenación mediante subasta pública de este futuro hotel de 17.000 metros cuadrados que, según Navarro, tiene varios novios en lista de espera.

Mucho interés hay también detrás de levantar un nuevo hotel en Tiempo Libre, donde hay disponibles 25.000 metros cuadrados. La Junta viene insistiendo desde hace tiempo en la llamada de empresas interesadas en una parcela situada en un lugar envidiable de la ciudad y con bastante capacidad para levantar un gran hotel. Ya en el año 2013, aún sumidos de lleno en la crisis económica que ya parece alejarse poco a poco, el delegado del Gobierno andaluz, Fernando López Gil, anunciaba que había tres empresas interesadas, aunque no dio sus nombres -práctica habitual hasta el momento por parte de las administraciones que anuncian ese interés de inversores privados-. A ellas se sumaba también el interés de la empresa Pascual, que sí lo mostró públicamente. Hoy en día, en la Junta siguen manteniendo que existe ese interés, que ha llegado tanto a la delegación del Gobierno andaluz en Cádiz como a la sede central de Patrimonio de la Junta en Sevilla. Pese a todo ello, a día de hoy Tiempo Libre sigue siendo un edificio que empeora y envejece por día y que va sumando años de completa inactividad a la espera de que el Ayuntamiento gaditano resuelva un cambio en el PGOU para poner en marcha el concurso que corresponda.

El problema de estos intereses sin concretar y sin aclarar, o sin proyecto definido que ejecutar, es que tan pronto vienen como se marchan. Hace tan solo dos años publicaba este periódico que Diputación tenía sobre la mesa varias empresas interesadas en tomar el testigo que dejaba Zaragoza Urbana para convertir Valcárcel en un hotel. Y meses después el histórico edificio del barrio de la Viña daba un giro de 180 grados para mirar hacia un futuro vinculado a la Universidad con la llegada de Educación, que es en lo que a día de hoy -con las administraciones en Cádiz nunca se sabe- tienen puestas sus miras las instituciones públicas.

Mucho interés, por tanto, el que unos y otros insisten en que hay para hacerse cargo de los principales proyectos hoteleros de la ciudad. Y ninguno de esos proyectos, por ahora, ha logrado salir adelante. ¿Habrá más suerte en 2016?

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