El hombre que enseñó cuál era el camino
Hipotecas
La de David Carrasco fue una de las primeras sentencias de cláusula suelo en la provincia gaditana
Los bancos se enfrentan ahora a una riada de reclamaciones de devoluciones de dinero por las cláusulas suelo en la hipotecas. Ahora este asunto está respaldado por una sentencia del Tribunal Europeo de Luxemburgo pero hace unos años hubo gente que se puso el traje de David para enfrentarse a un Goliat por algo que parecía imposible.
Uno de los pioneros fue el gaditano David Carrasco Candón, que firmó un préstamo hipotecario en el año 2009 con una entidad financiera para una vivienda en Chiclana. Es una hipoteca de tipo variable para 30 años que tiene como interés el Euribor más el 1%. Lo que no sabía él es que estaba firmando un producto que tenía truco y es que tenía una cláusula suelo del 3,5%. Esto quiere decir que ya se le estaba aplicando la misma desde el momento en el que empezó a pagar la hipoteca.
Asegura, y así se hizo constar en la sentencia, que nadie en el banco le informó que estaba firmando un contrato con una condición leonina para sus intereses.
La gallina cantó cuando al año siguiente bajó el Euribor y esperaba que eso tuviera una incidencia directa en la hipoteca, pero para su desazón, el importe a pagar no varió nada.
Acudió al banco para pedir explicaciones pero salió más decepcionado de lo que entró al sentirse engañado. Si algo tiene David Carrasco, como él mismo se define, es que es "un cabezota" y quizás también un alto sentido de la justicia. No quería pasar toda la vida quejándose y decide dar un paso adelante y meterse con el gigante.
Contactó con la asociación Ausbanc, que más adelante estaría en el ojo del huracán, que le empezó a llevar el caso de forma jurídica. Gente que le rodea y amistades cercanas vinieron a decirle que prácticamente estaba loco, que no tenía nada que hacer frente a la maquinaria de los bancos. Pero él sabía que tenía la razón de su parte y además le movía la perseverancia.
El primer empujón vino con la primera sentencia contra una cláusula suelo que tuvo lugar en un juzgado de Barcelona y poco después llegó la suya en primera instancia, que dató de septiembre de 2011 y, tras el recurso de la entidad bancaria, llegó la definitiva el 13 de mayo de 2013, también dándole la razón.
Lo primero que sintió fue una gran alegría. Después lo notó de manera positiva el bolsillo. Pasó de pagar 390,80 euros en mayo a los 337 euros de junio. Sin embargo, con las sucesivas bajadas del Euribor la cuota se le ha quedado en los 291 euros, prácticamente 100 euros menos que cuando se le aplicaba la cláusula suelo.
David Carrasco ahora se quiere meter en otra batalla y es la de reclamar todos los gastos que ocasiona la firma de la hipoteca "porque la parte hipotecada no tiene por qué asumirlos todos".
Carrasco afirma que hay veces en los que "hay que dar un puñetazo en la mesa, decir basta y luchar por las cosas". Después de su caso se ha convertido en un experto en esta materia y afirma que puede asesorar a cualquier persona que vaya a contratar una hipoteca. Ser pionero es una ventaja.
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