Cádiz

Una expo... aunque sea en el palillero

  • El Carnaval criticó que Sevilla se llevase toda la gloria del V Centenario y que a Cádiz no llegasen ni la migajas

¿chauvinismo? Decepción, más bien. Impotencia por ver cómo Sevilla crecía a lo grande con la Expo y Cádiz seguía languideciendo y sin futuro. En ese sentido se manifestaron los autores del Carnaval en el año 92, a la vez que se recrudecían las coplas contra la gestión del alcalde Carlos Díaz. La por entonces rivalidad con Sevilla, alimentada con el pique futbolístico de un Cádiz Club de Fútbol, todavía en Primera, con los dos equipos de allí, subyacía en el enfado de los copleros. Para colmo, la gran tarta del 500 cumpleaños del Descubrimiento de América no dejaba en la ciudad ni las migajas.

Los autores tiraron de crítica. Y de orgullo para recordar que Cádiz en sí era una exposición de grandezas. Vamos, que no hacía falta ir a Hispalis para contemplar maravillas. De hecho, una de esas numerosas letras se ha quedado en la memoria de los aficionados y es una de las fijas entre los corrillos de cantes antiguos. El pasodoble Piedra a piedra de la chirigota 'Salsero sero sero siete y salió el salsero sero sero seis...' enumeraba varias excelencias gaditanas. "Por eso nosotros ahora pa no quedarnos en la cola vamos a hacer pal mundo entero, una exposición chiquita, con cosas de mi Tacita aunque sea en el Palillero...". Martínez Ares, con su comparsa 'Dorremifasoleando', lamentaba la celebración de una Expo a la que Cádiz "quiere ir, pero no la dejan, tiene que pagar para entrar en la fiesta, se le olvidó que allí no hay invitación ni duros antiguos, coge y lárgate con tu Vaporcito, tú aquí no pintas na, Señorita del Mar, tú aquí qué vas a hacer, Colón nació en Triana, mire usted"... Como puede comprobarse, las quejas también se dirigían a una Sevilla que se había atribuido el ¿mérito? de la conquista de América a pesar de que las carabelas del almirante genovés partieron de las costas de Huelva.

También el coro 'Los pájaros', de La Salle Viña, con letra de Antonio Burgos y música de Antonio Martín, largaba fresco en un tango, pero centrando el palo en Manuel Chaves, presidente entonces de la Junta de Andalucía, que se había reservado el derecho de admisión en la fiesta del Quinto Centenario, dejando a Cádiz sin entrar a pesar de haber sido crucial su papel en el comercio con las Indias. Igualmente surgía la queja por la falta de infraestructuras en Cádiz: "...ahora para colmo tú consientes que la puñetera Renfe deje a Cádiz en la estacá... Quédate en Sevilla con tu Expo, con el tren y Renfe, que aquí los nuestros de tó tus votos, de tó tus votos, de tó tus votos se acordarán".

"Por eso a Cai canto yo y no me importan esos colones que se olvidan de lo nuestro, si el mundo entero lo encontré en este rincón, pa usted el 92, la Expo y Colón con to sus... barcos". Antonio Martín y 'Los trotamúsicos' lamentaban que el Carnaval ese año se hubiese puesto "a hacer el indio". Se refería el coplero a la profusión de tipos alusivos a los 500 años del descubrimiento que ese año pudieron verse en el Concurso del Falla. Entre las agrupaciones con esta temática estuvieron 'Los bombos de Colón' de Juan Rivero, Villanego con su cuarteto 'Estamos de Colón hasta los pinzones', 'Bien nos diste coba, Cristoba' de Carapalo, Manolo Santander y el propio Martín, 'Las carabelas de Colón que ni lava blanco ni ná' de Nandi Villegas o el coro 'Guanahaní', de Julio Pardo. La chirigota 'Ballet zum, malacatum...' bromeaba al respecto en su popurrí tuneando el Todo es de color de Lole y Manuel: "Todos van de Colón".

Las letras dirigidas a la celebración del 92 tuvieron también su vertiente cómica. El 22 de noviembre de 1991 la réplica de la nao Victoria, la primera embarcación que completó la vuelta al mundo de Juan Sebastián Elcano, se fue a pique a los 20 minutos de su botadura en el puerto de Isla Cristina (Huelva), en presencia de los presidentes de la Expo 92 y el V Centenario, Jacinto Pellón y Luis Yáñez, respectivamente. Los tripulantes, entre ellos la mascota de la Exposición de Sevilla, Curro, tuvieron que saltar fuera del barco para no ahogarse. O sea, que se lo pusieron en bandeja a los autores del Carnaval. Fueron muchos los cuplés alusivos al desastre náutico. Como ejemplo, 'Bien nos diste coba, Cristoba' achacó el hundimiento a un cabezazo de Manuel Chaves.

El Carnaval le cantó, y mucho, al Quinto Centenario, en un año en el que también protagonizaron las coplas el incendio del hospital Puerta del Mar, el derribo de la Fábrica de Cervezas o el tocamiento genital de Michel a Valderrama en un Real Madrid-Valladolid.

Las críticas por olvidar a Cádiz en los fastos de la Expo, principalmente dejándola atrás en materia de infraestructuras, no fueron óbice para que las agrupaciones del Carnaval actuaran en la Isla de la Cartuja. Y en dos espectáculos distintos. El 2 de agosto, día de Nuestra Señora de los Ángeles, mientras que en Cádiz se celebraba la Velada, viajaban a Sevilla cuatro agrupaciones para participar en una muestra carnavalesca con motivo del Día de Andalucía en la Exposición Universal. En un espectáculo ideado y organizado por José Antonio Migueles se subieron al escenario de El Palenque los coros 'Tutilimundi' y 'Guanahaní', la chirigota 'El que la lleva la entiende'(Los Borrachos) y la comparsa 'Suspiros de Cai'. Ese mismo año, la VII edición de la Bienal de Arte Flamenco se desarrolló en la Expo de Sevilla. El 18 de septiembre, los coros 'Tutilimundi' y 'Los pájaros' acompañaban al cantaor gaditano Chano Lobato dentro del espectáculo coral Tango. Juntos cantaron un tango de 'Los anticuarios'.

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