Cádiz

La experiencia casual, o causal, de Animarte

  • La empresa consiguió cobrar unas facturas tres días después de colgar un vídeo reivindicativo

Hay casos de causa-efecto evidentes. Si Cádiz se vistió de febrero en pleno verano y el tres por cuatro fue el protagonista del último fin de semana de julio, fue sin duda gracias a Facebook. Un aficionado al Carnaval, decepcionado por las lluvias de febrero que impidieron disfrutar como es debido de la fiesta, creó la 'Plataforma para la repetición del Carnaval en el mes de julio' que, con miles de seguidores en la red social, pasó de ser una simpática propuesta -sin más pretensiones- a una realidad. El Carnaval de Verano nació en FB, y también desde esta plataforma ahora sus promotores abogan porque la celebración se convierta en tradición.

Sin embargo, hay otras veces en las que la relación causal no es tan evidente. O quizá sí, pero no se puede asegurar taxativamente. Es el caso de la reivindicación de la empresa de animación turística Animarte para que el Ayuntamiento de Cádiz les hiciera efectivo el pago de dos contrataciones.

Su petición comenzó en modo tradicional, yendo una y otra vez a las ventanillas de tesorería e intervención del Ayuntamiento para preguntar "¿qué hay de lo nuestro?", según cuenta Javier Benítez, uno de los responsables de la empresa. Les hablaban de los plazos establecidos para los pagos a proveedores, pero los empresarios veían que esos plazos pasaban y seguían sin cobrar.

De repente, su estrategia 2.0 les vino servida en bandeja cuando un día recibieron en su perfil de Facebook una solicitud de amistad de Teófila Martínez. Tras aceptarla, aparte de dejarle un comentario donde decían "ahora que ya somos amigos, ¿nos vais a pagar?", colgaron un par de cartas en el muro de la alcaldesa contando su caso. Sus publicaciones suscitaron una gran batalla de comentarios a favor y en contra de su acción y tuvieron una difusión masiva en las redes sociales. Pero a corto plazo lo único que consiguieron fue que Martínez les eliminara como 'amigos Facebook'.

A los pocos días, "desesperados", decidieron hacer un último intento, "una acción más potente" y, tras salir de una de sus visitas al consistorio gaditano, en la misma plaza de San Juan de Dios, grabaron el primer capítulo de 'Diario de un acreedor'. Querían algo "contundente, con gancho, que fuese sonado" y grabaron un vídeo en el que, en clave de humor y con una pegadiza muletilla -clamaban a cada frase "diooo"-, contaban su problema de cobro con del Ayuntamiento. El vídeo, de poco más de un minuto, acababa con un emplazador "continuará, por desgracia".

Ya tenían pensados los siguientes capítulos pero, al final, sus diarios sólo tuvieron uno más. En esta segunda y última entrega, los tres miembros de Animarte contaban a la cámara cómo el Ayuntamiento les había abonado el total de su deuda, tres días después de que colgasen el primer vídeo en Youtube -que en sus primeras veinticuatro horas de vida ya había sido visto más de 1.500 veces-.

Benítez dice que les llamaron para decirles que ya habían hecho efectivo el pago, pero lejos de aludir al vídeo que el trío había colgado en la Red, les dijeron que era "porque les tocaba". Al empresario le parece algo casual que, tras unos diecisiete meses de espera, justo les tocara en ese momento, justo después de la difusión de su grabación. Y sí considera que la gratuidad y el fácil acceso de los contenidos en las redes jugaron a su favor y que ayudaron a que su caso tuviera mucho impacto y conseguir una solución. Pero también confiesa que, al fin y al cabo, no les importa la razón, que lo importante para ellos es haber cobrado, que es, en definitiva, lo único que querían. Saben que esto tendrá "alguna consecuencia" y que, como les dice mucha gente, puede que el Ayuntamiento no les contrate más. Pero ya dejaban clara su postura al respecto en el segundo vídeo: "pa esto… diooo".

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