Violencia machista

Las denuncias por violencia de género en Cádiz vuelven a niveles precovid

  • La Policía Local trabaja actualmente con 55 casos activos en grados de riesgo no apreciado, bajo o medio

Una pancarta en una de las últimas manifestaciones por la celebración del 8-M.

Una pancarta en una de las últimas manifestaciones por la celebración del 8-M. / Julio González

Los meses más duros de la pandemia, aquellos en los que la población vivió confinada y solo podía salir de su hogar para poder cumplir con sus necesidades más básicas, alteraron por completo la vida de la ciudadanía. El cambio en los hábitos también tuvo un especial reflejo en los casos y las denuncias por violencia de género. Con la distancia suficiente para poder estudiarse, la Policía Local de Cádiz ha podido ya constatar que el número de denuncias por esta lacra ya ha regresado a los niveles prepandemia tras llevarse a cabo los diversos procesos de desescalada y la entrada en la nueva normalidad con la eliminación de las restricciones.

Esta normalización se confirma, tal y como señala el responsable del grupo Viogén de la Policía Local de Cádiz, Alejandro Olmedo, al contar 55 mujeres víctimas de violencia machista con protección del cuerpo municipal a finales del pasado mes de octubre. Estos son los casos que en una primera valoración que realiza el Sistema Viogén, creado en 2007 por el Ministerio del Interior para seguir todos los asuntos de violencia machista y en el que se encuentran integrados todos los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado y la administración de Justicia, son considerados con un riesgo no apreciado, bajo y medio. Por su parte, existen más casos de violencia machista en la capital gaditana que cuentan con una valoración alta y extrema, quedando estos en manos de la Policía Nacional.

Olmedo explica que "en los meses de confinamiento constatamos una reducción de las denuncias de violencia de género de un 20%, pero actualmente ya han vuelto a repuntar y ya han vuelto a situarse más o menos en el porcentaje habitual que hemos tenido en los últimos años". Junto a esto, también resalta que en este período "sí aumentaron las consultas telefónicas. Es algo que hemos notado tanto nosotros como la Fundación Municipal de la Mujer y el Instituto Andaluz de la Mujer".

Aunque todavía no existen estudios que expliquen los motivos que llevaron a esta tendencia durante los meses del confinamiento y el resto de la pandemia del coronavirus, su experiencia durante los últimos cuatro años al frente del Grupo Viogén de la Policía Local de Cádiz le permite argumentar los motivos que han llevado a esta situación. Entre ellos, considera que el confinamiento cambió la manera de relacionarse entre la víctima y el victimario. "Al estar tantas horas la víctima con el autor en casa, este ha tenido más control de la víctima ya que no podía ir a trabajar o no salía con sus amigas, por lo que eso le supuso tener más el control de la situación. Al tener coartada la libertad deambulatoria por el tema sanitario, el autor se siente más seguro y más controlador de la víctima", considera el policía local.

Este no ha sido el único cambio que ha constatado la Policía Local provocado la pandemia del COVID-19 respecto a la violencia de género. El otro afecta directamente al propio trabajo que realiza el cuerpo municipal a la hora de tratar cada uno de los casos. El coronavirus ha roto durante un tiempo con una presencialidad que es fundamental para que los agentes conozcan todos los detalles necesarios para desarrollar su labor con las víctimas que deben proteger. Dentro de las funciones que desarrolla este grupo de la Policía Local –formado por cuatro agentes y un oficial– desde su creación e integración en el sistema Viogén en el año 2017 se encuentra la valoración del riesgo que sufre la víctima tanto en el momento en el que se produce la denuncia como en la continua evolución posterior que tiene el caso una vez que sigue su curso a nivel judicial y se produce una sentencia.

Sobre este aspecto, cuenta Olmedo que "nosotros normalmente nos citábamos con las víctimas para entrevistarnos personalmente aquí en la Jefatura ya que no es lo mismo una conversación telefónica que una cara a cara en la que vemos las expresiones o el lenguaje corporal, además de que la forma de empatizar con la víctima y de escucharla es mucho más completa de forma presencial". La pandemia obligó a que en los momentos más complicados "las entrevistas se hicieran telefónicamente excepto en los casos más graves".

A pesar de las restricciones sanitarias a causa de la pandemia y las dificultades para poder seguir desarrollando su labor al completo, el responsable del grupo Viogén sí remarca que en este tiempo "hemos seguido prestando servicio en las calles realizando las vigilancias" a los casos activos de violencia machista, por lo que las víctimas no han quedado desamparadas.

Con todo, Olmedo apunta que el trabajo en un grupo como el Viogén es muy diferente para un policía local, ya que "se crea un vínculo para que exista confianza entre el policía y la víctima. Cuando te vas a casa, el caso sigue estando ahí abierto, por lo que requiere prestarle atención continuamente hasta que se desactiva".

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