La demora en Los Chinchorros deja a familias en la calle
La constructora pagaba el alquiler de las viviendas provisionales hasta recibir las suyas pero ha dejado de hacerlo
Cansados, engañados y aburridos. Así se sienten los afectados por el retraso en la entrega de los nuevos pisos en el polígono de San Juan Bautista, conocido popularmente como Los Chinchorros. Aburridos hasta el extremo de asistir al fallecimiento de algunos antiguos propietarios que se han ido de este mundo sin encontrar la casa prometida.
La historia se remonta al año 2000, cuando la constructora SyC95, propiedad de José Luis Costa y de su hermano Javier, empieza a firmar acuerdos particulares con algunos de los antiguos propietarios de parcelas y personas con alquileres muy antiguos, hasta de tercera generación. Mediante estos acuerdos, estos ceden sus viviendas con dos promesas: recibir una nueva en un enclave privilegiado de la ciudad y el pago mensual de un alquiler hasta recibir las llaves de una casa a estrenar.
La fecha de entrega de la promoción era el 15 de febrero de 2004, es decir, que en estos momentos hay un centenar de familias esperando una vivienda durante casi siete años.
Ayer, una representación de estos afectados visitó la redacción de Diario de Cádiz y relató una odisea que en muchos casos les ha robado la felicidad y hasta la esperanza.
No quieren dar nombres concretos, pero hacen hincapié en que hay tres clases de damnificados por "los engaños" de las constructoras SyC95 y Goncava, que posteriormente entró a formar parte de la promoción a partes iguales, dando por resultado la sociedad Arrecife Costa Bahía. Decíamos que los afectados se dividen en: los antiguos propietarios que cedieron los terrenos de 15 parcelas (actualmente se han convertido en cinco, de las que dos se las ha reservado el Ayuntamiento para que Procasa construya viviendas de protección), los arrendatarios que tenían contratos de alquiler indefinidos y las personas que han comprado viviendas de renta libre. En estos últimos casos, alguno de los presentes confiesa que ya ha entregado el 20% del total del precio de la vivienda, es decir, unos siete millones de las antiguas pesetas.
En total, esta promoción se compone de 171 viviendas, de las que 93 son de renta libre y 78 se destinarían a alquiler a 25 años. Por poner algunos ejemplos, viviendas de dos dormitorios se vendieron en su día (hace diez años) a 27 millones de las antiguas pesetas, y los de tres a 37 aproximadamente.
Los afectados reconocen que han tardado en conformar esta plataforma de protesta porque la constructora abonaba los alquileres prometidos, "pero desde julio ha dejado de hacerlo y nos encontramos con que muchas personas mayores, con pensiones o sueldos cortos y con alquileres de más de 600 euros se van a encontrar en la calle". Este es el caso de J., una señora que asegura que ya le ha llegado una carta de desahucio. "No hay derecho, nos han engañado de la peor manera, han abusado de nuestra confianza y de nuestro desconocimiento".
En este punto de la conversación, una de las afectadas puntualiza que José Luis Costa, con quien firmaron en su día los acuerdos, "no nos entregó a los antiguos propietarios un aval bancario como exige una Ley que me parece que data del año 64 y que en estos momentos nos permitiría hacerlo efectivo", dice.
Otra de las familias afectadas, un matrimonio que compró el piso por si en un futuro su hijo decide fundar una familia, aseguraba que en su momento, hace tres años, "cuando comenzaron las reclamaciones nos llegaron a ofrecer el dinero que habíamos pagado hasta entonces más los intereses por romper el acuerdo, pero no aceptamos. Yo creo que están tratando de aburrirnos para vender las casas mucho más caras que al precio que nos fijaron en el año 2000", dice.
Hay que indicar que de todos estos afectados, sólo los que ya eran propietarios de viviendas tienen contratos de compra-venta firmados ante notario, el resto se tiene que conformar con acuerdos particulares que no serán elevados a la categoría de escritura pública hasta que se entreguen los pisos y se les conceda una hipoteca.
Entre los afectados existen situaciones sangrantes, como por ejemplo que Hacienda les hizo una declaración paralela hace cinco años y les exigió el pago de 15.000 euros por aumento de patrimonio. "Por una casa que aún no tenemos, 15.000 euros por una promesa vamos", indica una de las afectadas más explícitas.
En algunos momentos hablan de afectadas que no se encuentran en la reunión y que tienen serios problemas para pagar sus actuales alquileres. X, Y o Z, por llamarlas de alguna manera, que temen verse en la calle después de toda una vida de esfuerzo. "Y teniendo una casa propia o un contrato de alquiler antiguo, que es lo más duro", dicen. "X gana 400 euros y paga 450 de casa, y ahora encima le ha dicho el arrendatario que se la va a subir. ¿Cómo lo va a pagar la pobre?", se preguntan entre las antiguas vecinas.
De momento, los afectados han decidido conformar una plataforma y reunirse periódicamente. El primero de estos encuentros lo mantuvieron en la iglesia de San José, en frente del que fue su barrio y al que quieren regresar a toda costa. Para el próximo 9 de marzo han fijado otra reunión en un lugar aún por determinar en el que esperan tomar medidas "más drásticas" como ir a la vía judicial para pedir responsabilidades por la demora en la entrega de los pisos. "Yo creo que ya hemos tenido demasiada paciencia. Este hombre (por José Luis Costa) se ha aprovechado de que muchos de nosotros hemos jugado con él de pequeños, lo conocíamos porque también vivía en el barrio y nos engatusó con su palabrería", dice una de las señoras más enfadadas.
Hay que destacar que a pesar de que los pisos se debían haber entregado en 2004, las obras no se iniciaron hasta 2007, puesto que el Ayuntamiento y la empresa constructora tuvieron un tira y afloja sobre la altura de los bloques y posteriormente, recuerdan se perdió mucho tiempo con otros contratiempos, como por ejemplo que una gran carpintería existente en el terreno tenía un tejado de amianto y fue necesario contratar maquinaria y personal especializado para su derribo.
Los afectados aseguran que en los próximos días iniciarán movilizaciones para informar a la opinión pública y que intentarán hacerle llegar el problema a los responsables municipales.
De momento la obra continúa parada desde el pasado mes de agosto y ayer se podía ver a algunos operarios en las plantas altas retirando maderos de andamios. El nuevo polígono de San Juan Bautista continúa esperando que se obre el milagro.
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