El cuidado del patrimonio religioso Una comisión de expertos para conservar San Antonio y el Rosario

  • Historiadores, restauradores, historiadores del arte y demás técnicos atienden todas las cuestiones patrimoniales de las dos parroquias del casco histórico

Portada de la iglesia de San Antonio, pendiente de restauración. Portada de la iglesia de San Antonio, pendiente de restauración.

Portada de la iglesia de San Antonio, pendiente de restauración. / Lourdes de Vicente

La parroquia de San Antonio destaca entre las iglesias de la ciudad respecto al cuidado de su patrimonio y a la gestión de su conservación; hace unos años, ante la detección de un grave problema en la cúpula central de la iglesia, la parroquia decidió aventurarse a la colaboración de la feligresía y accedió a un préstamo bancario que aún seguirá pagándose, mes a mes, durante un año y medio y que permitió ejecutar con relativa urgencia y eficacia las obras necesarias para garantizar la conservación de este edificio que se remonta al año 1669.

Esta misma fórmula permitirá también que próximamente se acometa la rehabilitación de la portada de piedra, cada vez más deteriorada. El permiso municipal es el penúltimo paso que resta para que la obra pueda comenzar, lo que supondrá un importante paso en la conservación y puesta en valor del templo. Todo ello sufragado con donativos que de manera periódica están realizando los propios feligreses, como ya ocurriera en el anterior destino de Óscar González, la parroquia de San José.

Además de estas grandes intervenciones que están pudiendo salir adelante gracias a este trabajo de búsqueda de donativos de fieles, la parroquia creó hace años una comisión que trabaja y estudia el patrimonio que a lo largo de más de tres siglos ha generado San Antonio, y que además sirve de soporte técnico cuando hay que acometer algún proyecto. El éxito de esta comisión de expertos ha quedado demostrado recientemente cuando ha ampliado sus responsabilidades, que ahora abarcan también a la parroquia del Rosario (gestionada por el mismo párroco). Historiadores del arte, restauradores, técnicos en la materia, historiadores… forman este grupo que trabaja de manera desinteresada para las parroquias de San Antonio y del Rosario “no solo examinando los criterios de restauración, sino investigando también el patrimonio, lo que está permitiendo descubrir cosas muy interesantes que hasta ahora no se sabía”, señala Óscar González. Lorenzo Alonso de la Sierra, Francisco Glicerio Conde, Eloísa Toscano, Carlos Maura, Pilar Morillo, Álvaro Domínguez, Miguel Ángel García, Gema León y Ramón Caño forman esta comisión por la que pasan todas las intervenciones que hay que hacer en San Antonio, y desde hace unos meses también en el Rosario, donde ya se plantea el proyecto de restaurar y pintar la bóveda central.

“Nos reunimos cada tres o cuatro meses, pero mantenemos un contacto contínuo entre todos. La comisión trabaja de manera extraordinaria, es un lujo tener una comisión de expertos que trabaje de este modo desinteresado”, señala el coordinador de esta comisión, Ramón Caño.

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