Una demanda histórica de la ciudadanía

La clausura del cementerio de San José es una realidad tras 24 años de espera

  • El delegado de Salud de la Junta firmó ayer la resolución que autoriza al Ayuntamiento a cerrar el camposanto. El siguiente paso es la publicación de un decreto en el Boletín Oficial.

Ironías del destino, el cementerio de San José, en coma desde hace 24 años, comienza a morir el Día de los Difuntos. Fue la rúbrica del delegado territorial de Igualdad, Salud y Políticas Sociales de la Junta de Andalucía, Manuel Herrera, la que autorizó la defunción del camposanto gaditano que desde hace más de dos décadas aguardaba el acuerdo entre autoridad autonómica y municipal para alcanzar el descanso eterno. Y fue precisamente ayer, 2 de noviembre, en el Ayuntamiento de Cádiz y en presencia del alcalde de la ciudad, José María González, y del concejal de Urbanismo, Movilidad y Memoria Democrática, Martín Vila, cuando Herrera estampó su firma en el deseada resolución por la cual la Junta de Andalucía autorizaba al Consistorio gaditano a clausurar el cementerio de San José.

A partir de ahora, "y en el tiempo más breve posible", como aseguró el primer teniente de alcalde, el siguiente paso lo tendrá que dar el Ayuntamiento "con un decreto por el cual se inician las tareas, un decreto que tendrá su publicación en el Boletín Oficial y en el que se dará cuenta de la autorización que ha firmado hoy el delegado y de cómo vamos a llevar a cabo los desalojos y exhumaciones del cementerio de San José".

Antes de la firma del decreto, el Consistorio tiene pendiente terminar de acordar con la asociación SOS Bebés Robados el protocolo de actuación sobre sus peticiones, cerca de 50 exhumaciones de los restos de sus familiares. "Por eso no podemos decir un plazo concreto de publicación del decreto, pero será en el tiempo más breve posible porque el principal escollo, éste que ha durado más de 20 años, ya está salvado, y la voluntad por parte nuestra queda manifiesta y el entendimiento con los colectivos es evidente", explicó Vila.

Y, justamente, en aras de ese buen entendimiento, desde SOS Bebés Robados no llegaban a comprender el porqué desde el Consistorio no se les avisó de este día "tan importante para nosotros", como señalaba su presidenta, Chary Herrera, que se enteró "de manera extraoficial" del acto al que acudió con varios miembros de la asociación. Aun así, los familiares de bebés robados dejaron a un lado el enfado y aplaudieron, entre no pocas lágrimas, el hito de la rúbrica.

Un acto en el que los representantes públicos expresaron su satisfacción por "el desbloqueo histórico" de la clausura del cementerio fruto de "la actuación conjunta y el trabajo colaborativo" entre Ayuntamiento y Junta de Andalucía, como expresó el alcalde de la ciudad que aseguró que " la Junta ha valorado el cambio de actitud por parte de este Consistorio ya que, recordemos, que este asunto ha estado años paralizado mientras gobernaba el anterior equipo de Gobierno del Partido Popular".

"Para mí, que llevo sólo once meses en el cargo es un honor ser yo quien firma esta resolución porque es un acto de justicia, no sólo social, sino también democrática", tildaba, a su vez, Herrera que esperaba que este acuerdo con el Consistorio gaditano marcara "un antes y un después en otras localidades donde también tenemos problemas similares", por lo que se puso "a disposición de esos Ayuntamientos" para "en la medida de lo posible" aportar su "granito de arena".

Cabe recordar que la emisión de la resolución de la clausura definitiva del cementerio de San José por parte de la Junta dependía de que el Ayuntamiento resolviera los procesos para garantizar los derechos derivados de la Ley de Memoria Democrática de Andalucía. De hecho, la firma de la resolución ha sido posible porque en la documentación enviada por el Ayuntamiento a la delegación de Salud se declara expresamente como "resueltas la totalidad de las alegaciones y solicitudes de exhumación" sobre el cementerio.

Según el Decreto 95/2001 de 3 de abril sobre Policía Sanitaria Mortuoria, en su artículo 48, para la clausura, el procedimiento implicaba la suspensión definitiva de enterramiento, previa resolución del representante provincial de la Consejería de Salud a petición del Ayuntamiento o del titular del cementerio, un trámite que se realizó en 1992.

Transcurridos diez años desde la última inhumación, el Ayuntamiento podía iniciar el expediente de clausura definitiva, que conllevaba la exhumación y posterior inhumación o cremación de los restos en otro cementerio. Finalizado este trámite, el delegado territorial ya podía dictar lo que hizo ayer mismo, la resolución autorizando la clausura definitiva, pudiendo ser exhumados de oficio los restos cadavéricos existentes. Así, hasta el pasado año, "ya con Martín Vila en el cargo de concejal de Cementerios y Memoria Democrática", como destacan desde la delegación de Salud, no se iniciaron y finalizaron los citados trámites de competencia municipal.

Llegados a este punto, y toda vez que se publique el decreto de clausura en el Boletín Oficial, comenzarán los trabajos para dar respuesta a las peticiones de bebés robados como la segunda fase de los trabajos de memoria histórica, consistentes en la localización e indagación de la fosa común del cementerio. "Hasta que no terminemos las tareas de reparación, de verdad y justicia con estos colectivos no pasaremos a la urbanización de la zona", advertía Vila que adelantó que este espacio será ocupado por el futuro Parque de la Memoria, una zona verde donde se respetará los BIC tales como el arco y la capilla del cementerio y cuyo contenido se acordará con los vecinos del barrio de San José en un proceso participativo.

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