Cádiz

Dos cámaras controlarán el acceso de vehículos al centro

  • El sistema permitirá multar a los conductores que entren en zonas peatonales

Un operario instala una cámara de vigilancia del tráfico. Un operario instala una cámara de vigilancia del tráfico.

Un operario instala una cámara de vigilancia del tráfico. / belén vargas

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Uno de los anhelos de la Concejalía de Movilidad del Ayuntamiento de Cádiz es avanzar en la peatonalización del casco antiguo con una progresiva eliminación de los vehículos privados. Esto favorecerá la reducción de emisiones de gases contaminantes, dejará más espacio a los peatones o privilegiará el uso del transporte público y las bicicletas. Aunque ya se está trabajando en el ámbito educativo, una parte importante de la concienciación pasa por tocarle el bolsillo a los conductores.

El Ayuntamiento de Cádiz va a instalar próximamente dos puestos de control de acceso de vehículos a zonas restringidas con preferencia peatonal que no cuentan con una barrera que restrinja el paso. Su objetivo será vigilar a aquellos automóviles que entran en el centro de la ciudad por zonas en las que está prohibida la circulación. Para ello, se colocarán en la plaza de San Francisco y en el acceso de la plaza Fray Félix por la calle Santísimo Cristo del Perdón.

Los puntos de vigilancia se colocarán en las plazas Fray Félix y San Francisco

El Consistorio ha sacado a licitación tanto la compra como la instalación de los equipos necesarios para montar los puestos de control, contando con un presupuesto máximo de licitación de 64.402 euros (IVA incluido). El plazo de ejecución es de un mes. La financiación procede del Plan Invierte 2017 de la Diputación de Cádiz.

Para llegar hasta la solución elegida por el Ayuntamiento, se ha tenido en cuenta en el proyecto las intenciones que se marcan en el Plan de Movilidad Urbana Sostenible, que se aprobó en noviembre de 2013 por el anterior equipo de Gobierno del PP. Entre sus propósitos están la reducción del tráfico por el casco antiguo y la potenciación del uso de vehículos menos contaminantes.

Cada uno de los puntos de control contará con dos cámaras. La primera de ellas se destinará a la lectura de las matrículas, mientras que la segunda se encargará de filmar las infracciones que puedan cometer los conductores. Junto a ellas habrá un ordenador industrial para el procesado y almacenamiento de la información, que posteriormente se enviará al centro de control, que es el encargado de gestionar los datos que reciba en materia de posibles infracciones, la gestión de las autorizaciones de acceso al casco histórico o el tratamiento de la llamada lista negra, en la que se encuentran, por ejemplo, los vehículos robados o los que no han pasado la ITV.

Esta instalación de control del acceso de vehículos al casco antiguo es novedosa en la ciudad ya que hasta la fecha sólo existen cámaras de vigilancia en la grandes avenidas de la ciudad. Este sistema es parecido al que puso en marcha el Ayuntamiento de Sevilla en diciembre de 2010 con el llamado Plan Centro, por el que se cerraba la circulación a los no residentes por el casco histórico hispalense. Una red de cámaras colocadas en los puntos de entrada a la ronda controlaba que los vehículos no circularan más de 45 minutos por su interior. Al superarse este tiempo se procedía a multar a los conductores. La victoria en las elecciones municipales de 2011 de Juan Ignacio Zoido propició la derogación de este programa.

Precisamente, en 2010 también planteó el Ayuntamiento de Cádiz la instalación de cámaras de vigilancia del tráfico en calles peatonales del casco antiguo, aunque finalmente no se llevó a cabo.

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