Cádiz apenas tiene ya comercios centenarios, esencia de la ciudad

Los comercios emblemáticos de Cádiz que cerraron en los últimos 30 años

El cierre de locales como la confitería del Pópulo agrava la marcha de marcas históricas

Fachada de la confitería del Pópulo, que ya ha cerrado sus puertas.
Fachada de la confitería del Pópulo, que ya ha cerrado sus puertas. / Lourdes de Vicente
J. A. H.

02 de marzo 2026 - 07:00

El cierre de la confitería del Pópulo y la clausura también de la Librería Jaime marcan una peligrosa tendencia en el comercio gaditano, aquel que lleva décadas defendiendo la marca 'Cádiz' como un referente en ventas, más allá de las franquicias o cadenas nacionales que igualan a todos los centros comerciales del país.

Cierra, por una parte, un local con 177 años de servicio a la ciudad; y por otra, una tienda aún joven, con 60 años de vigencia, pero centrada en el mundo de los libros a los pocos meses de haber lanzado el Ayuntamiento la campaña 'Cádiz, ciudad del libro'.

Hay pocas ciudades en este país que guarden en su historia particular una relación tan intensa con el comercio como Cádiz. Desde su resurgimiento tras hacernos con el monopolio comercio con ultramar a principios del siglo XVIII, Cádiz se ha enorgullecido de contar con empresarios emprendedores, convirtiéndose, sin exageración, en la capital comercial del sur del país incluso en dura competencia con Sevilla durante décadas.

Los largos años de la crisis, especialmente la naval, sí tocaron de lleno al sector. El inicio de la salida de la misma coincidió, por si fuera poco, con el proceso de jubilación de nombres de referencia en el comercio tradicional, y con la llegada de una generación poco dispuesta a soportar la dureza de sacar adelante, cada día, una o varias tiendas. Todo unido, por si fuera poco, al desembarco de las grandes superficies abiertas a kilómetros del centro y la competencia de las franquicias y de las grandes cadenas nacionales desembarcando en las vías más céntricas.

Con el adiós de la confitería se limita cada vez más el número de comercios centenarios, más con el cierre de La Carbonera y del estanco más antiguo de la ciudad en Hospital de Mujeres. Hoy apenas se mantienen más que centenarias las farmacias del Mentidero y de San Juan de Dios, la cuchillería Serafín, la cafetería Las Nieves o la pastelería Casa Hidalgo en Catedral, entre otras. Se acercan a esta edad nombres históricos como Isi o el estanco Casa Joaquín, que es el establecimiento más antiguo de Puerta de Tierra.

Rafael Benot, con cerca de medio siglo de presencia comercial en Cádiz, y uno de los fundadores de la asociación Cádiz Centro Club de Calidad es muy elocuente al "lamentar" el cierre de estos negocios tan señeros de la ciudad.

"Es comprensible que tengan que venir a la ciudad nuevas generaciones, nuevos emprendedores, pero es una lástima, muy triste que se pierdan comercios con tanto nombre para Cádiz. En la ciudad deberíamos de apostar por nuestra idiosincrasia comercial, sería lo más importante", destaca Benot.

El empresario gaditano resalta "cada vez es más normal que cuando se visita a otra ciudad, las zonas comerciales se parecen unas a otras con las mismas tiendas, y sin embargo no hay comercios propios", algo que debería de propiciarse más en la ciudad como una oferta particular de la misma.

A la vez que se cierran comercios históricos en Cádiz, Rafael Benot lamenta sobre la última medida municipal, que permite la adaptación en viviendas de locales vacíos en determinadas calles de la ciudad. "Hay que ser consciente del problema de la vivienda que tiene Cádiz, y que hay muchos jóvenes que buscan casa ronde poder residir, pero una medida de este tipo puede convertirse en un arma de doble filo, porque es esencial mantener la oferta comercial, aunque no sean calle céntricas, y evitar que el comercio tradicional se siga perdiendo".

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