Entrevista con Sandra Pérez, vicesecretaria del Colegio de Farmecéuticos de Cádiz

“El margen de error del autotest de antígenos es mínimo”

  • Los farmacéuticos de Cádiz detectan que los mayores vuelven a tener miedo al covid a pesar de estar ya vacunados

  • La menor incidencia del virus ha disminuido la venta de los autotest de antígenos

Dos cajas con cinco unidades de autotest de antígenos que ya se venden en las farmacias sin receta médica.

Dos cajas con cinco unidades de autotest de antígenos que ya se venden en las farmacias sin receta médica. / Miguel Gómez (Cádiz)

–Ha transcurrido ya un mes desde que se pusieron a la venta los autotest de antígenos. ¿Cómo van las ventas y cómo están siendo los resultados?

–Se está vendiendo mucho. Hubo una mayor demanda en las semanas que coincidieron con el pico de incidencia. Había más positivos alrededor del sujeto y, de alguna forma, la gente se sentía más insegura y se acercaba a la farmacia en busca de este nuevo producto. Al principio hubo problemas porque nos llegaba un número reducido de unidades, porque la demanda saturó el mercado y hubo un momentos en los que faltaban test, pero ya se ha solucionado.

Sandra Pérez, vicesecretaria del Colegio de Farmacéuticos de Cádiz. Sandra Pérez, vicesecretaria del Colegio de Farmacéuticos de Cádiz.

Sandra Pérez, vicesecretaria del Colegio de Farmacéuticos de Cádiz. / D.C. (Cádiz)

–Por lo tanto, ¿baja la incidencia y baja la demanda? Ahora la gente se siente más segura.

–La incidencia ha bajado y ha bajado la demanda. Ahora ya va siendo una demanda más lineal, aunque sigue habiendo demanda.

–¿Cuál es el perfil del comprador de estos autotest?

–Fundamentalmente son personas jóvenes con una sintomatología muy inespecífica. El paciente asintomático con una clara posibilidad de covid es un paciente que debe aislarse y que no debe acercarse a la farmacia por el test porque debe someterse a un autoconfinamiento. En general son personas jóvenes que han tenido contacto con algún conocido lejano y, por si acaso, se lo hacen aunque sean asintomáticos. También está el perfil de las personas que van a acudir a reuniones familiares con presencia de personas mayores que, aunque posiblemente estén ya vacunados, existe aún ese miedo. Se ha convertido en un sistema eficaz de prevención.

–¿Está influyendo la venta de este producto en la mejora de las cifras de incidencia del coronavirus?

–Una cosa buena de los test es que cuanto más se testea, mejor. Más contagios se diagnostican y más rápido se producen los aislamientos.El paciente que da positivo, de manera general, se autoaisla. Así que creo que la salida de los test ha resultado positiva en la lucha contra la expansión del virus.

–De ahí que se demuestra la importante labor que están teniendo las farmacias en toda esta crisis sanitaria...

–Cuando se hace una dispensación informada, en la que se hace la entrega del test al paciente se le explica la utilidad de los resultados y como hay que reaccionar en cada caso. Lo que sí destacamos siempre es la importancia de la comunicación porque es importante que conste en la historia clínica y es importante también porque puede modificar la pauta de vacunación. Y luego está la importancia de hacerle el seguimiento a los posibles contactos.

–¿Y están funcionando estas vías de comunicación?

–Al cliente se les explica lo mejor posible y se le indica que la prioridad es que se comunique un contangio para que se apliquen cuanto antes las medidas de aislamiento y así evitar el posible contacto con amigos y familiares.

–¿Y están resultando fiables estos autotest?

–Es importante terner en cuenta una serie de fechas para así conseguir que la prueba sea aún más fiable y eso se le explica al cliente o paciente. No es lo mismo decir que he tenido un contacto ayer o un posible contacto ayer porque eso en el test no tiene por qué salir reflejado. El virus tiene una fase de replicación y hasta que no hay una carga viral suficiente la prueba puede no dar positiva aun estando contagiado. Eso hay que explicarlo muy bien porque puede dar lugar a un relajamiento por un falso negativo, cuando realmente el problema está en que la prueba no está bien hecha. Sin embargo, cuando ya hay posibles síntomas o han pasado cinco o seis días desde el último contacto sospechoso es cuando el test se hace mucho más fiable. Hay gente que quiere hacérselo lo antes posible porque a lo mejor va a visitar a sus padres mayores, pero realmente hasta que no pasan esos cinco o seis días la carga viral no es suficiente, a lo mejor, para dar un positivo. Si ya existen síntomas, la detección se hace más fácil. Todo eso se le explica bien a los pacientes en la farmacia. De hecho es patente la importancia de la farmacia como un canal directo de información.

–También os llegarán muchos sobreinformados...

– Sí. Hoy en día estamos en contacto directo todo el día con las redes sociales y nos llegan pacientes con mucha y mala información. Los hay incluso que nos dicen que esos test no sirven para nada porque así lo han leído en Internet. Normalmente hay que tener claro que, en lo que nos dicta la experiencia, un positivo es siempre un positivo y el margen de error es mínimo. Distintos es que el test salga negativo porque realmente no se ha relizado en el tiempo adecuado. No hay que olvidar esa posibilidad.

–¿Hay menos miedo en la calle?

–Vemos que la gente mayor se está empezando a asustar otra vez.

– ¿Habrá una tercera dosis?

–Ahora mismo la Agencia Europea del Medicamento y la Agencia Española del Medicamento están siendo un poco tibios a este respecto pero creo que en pacientes de riesgo o inmunodeprimidos sí habrá una tercera dosis. Es al menos mi parecer. Al menos en ese sector en el que hay más riesgos potenciales. Habrá que esperar a que las autoridades sanitarias tomen una decisión al respecto. Ahora ya toca esperar a que empiece el curso académico a ver cómo evoluciona la cosa...

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