Universidad

El arte de limpiar pescado en el Neolítico

  • La UCA participa en un estudio que demuestra que hace 5.000 años ya se procesaba el pescado en la costa atlántica gaditana

Restos encontrados rodeados de moluscos. Restos encontrados rodeados de moluscos.

Restos encontrados rodeados de moluscos.

Investigadores de la Universidad de Cádiz, junto a expertos del CSIC de Barcelona y de los Museos de Vejer y de Arqueología y Etnografía de Setúbal (Portugal), han identificado actividades de procesado de pescado en los restos arqueológicos portugueses de Vale Marim I (Mesolítico) y Vale Pincel I (Neolítico) y en los yacimientos neolíticos de la costa atlántica de Cádiz de La Esparragosa (Chiclan) y Set Parralejos (Vejer).

Los dos asentamientos gaditanos se sitúan en plena campiña litoral, muy próximos a la actual línea de costa y presentan una cronología de finales del Neolítico (hace 5.000 años). Este tipo de yacimientos se conocen como campos de silos y son grandes superficies con numerosas estructuras de almacenamiento excavadas en el nivel geológico.

“En el yacimiento de La Esparragosa se han documentado hasta 57 filos de cuchillos de sílex, en los que se observa un micropulido de uso muy desarrollado que ocupa prácticamente la totalidad de la superficie de los instrumentos por ambas caras. La experimentación ha demostrado que se emplearon como cuchillos para el fileteado de pescado”, como explica Ignacio Clemente, investigador del CSIC y primer firmante del artículo que ha sido publicado en la revista Quaternary International, donde se explica este trabajo. “En el caso del yacimiento de Set Parralejos, el 33% de las herramientas en sílex que presentan huellas de uso están asociadas a la limpieza y procesado de pescados”, matiza Niccolò Mazzucco, investigador del CSIC de Barcelona.

Este estudio es de gran interés, ya que es la primera vez que se documentan este tipo de actividades en yacimientos neolíticos de la península ibérica, como indican los investigadores entre los que se encuentra José Ramos Muñoz, catedrático de Prehistoria de la Universidad de Cádiz, quien asegura que “planteamos como posibilidad el fileteado de pescado para que, tras su salazón, ahumado o secado, fueran almacenados en los silos”.

“Poco a poco vamos conociendo la importancia que el medio marino siguió teniendo para las sociedades neolíticas en la costa atlántica gaditana. A estos resultados debemos añadir la elevada cantidad de restos de pescado y moluscos documentados en otros yacimientos neolíticos de la Bahía de Cádiz como El Retamar (Puerto Real) y Campo de Hockey (San Fernando). Pese a la aparición en época neolítica de la agricultura y la ganadería, en zonas de gran riqueza marina como la costa atlántica de Cádiz, las actividades pesqueras y mariscadoras siguieron desempeñando un papel fundamental en la economía de estas comunidades”, como afirma Eduardo Vijande, profesor de Prehistoria de la UCA.

Con objeto de conocer de manera más exacta el peso que tuvieron los recursos marinos en la dieta de estos pobladores prehistóricos, se han comenzado análisis de isótopos estables de carbono y nitrógeno de varios individuos cuyos resultados se publicarán en los próximos meses.

Para Juan Jesús Cantillo, director del Museo de Vejer de la Frontera y especialista en malacofauna, la importancia del medio marino para estas sociedades fue tal que no solamente emplearon sus recursos con fines alimenticios, sino que también utilizaron las conchas de los moluscos como adornos o con fines rituales. De hecho, “el caso más llamativo es el del enterramiento documentado en La Esparragosa, donde tenemos un individuo femenino en posición flexionada que fue cubierto por 477 ejemplares (abiertos y cerrados) de Ruditapes decussatus (almeja fina) que relacionamos con algún tipo de consumo vinculado a prácticas rituales funerarias”, como indica Cantillo.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios