150 años de amor

El aniversario del Patronazgo se completó ayer con un pontifical en la Catedral y el regreso de la Patrona

La Patrona, con la Catedral al fondo, regresó ayer a Santo Domingo al mediodía.
La Patrona, con la Catedral al fondo, regresó ayer a Santo Domingo al mediodía. / Almudena Torres
P-M.D.

Cádiz, 26 de junio 2017 - 02:10

Fue un 25 de junio de 1867 cuando el Papa Pío IX firmó la bula que proclamaba a la Virgen del Rosario Patrona de la ciudad; aunque la noticia llegó a Cádiz meses más tarde porque entonces no había transportes tan rápidos ni por supuesto internet. Y este hecho histórico que ha dado lugar este año a un buen número de celebraciones que han tenido este fin de semana su máximo exponente se conmemoró ayer en la Catedral. La procesión magna del sábado se cerraba con el epílogo que puso ayer el obispo, presidiendo un pontifical por estos 150 años de patronazgo de la Virgen del Rosario.

"La historia es testigo del amor de los gaditanos a María y de los portentos que la Virgen del Rosario ha realizado en Cádiz. Una relación de amor prolongado, constante, estable… el amor de una madre, que es Reina, y sus hijos de Cádiz, que es la familia de los hijos de Dios", afirmó Zornoza durante la homilía que ayer dedicó a esta efeméride. Y es que el obispo quiso poner de manifiesto la relación de Cádiz con la Virgen del Rosario, afirmando que la ciudad "ha buscado la protección de María en multitud de ocasiones". "No sólo se ha buscado individualmente a la Madre, sino que un pueblo entero lo ha hecho insistentemente. Ciento cincuenta años después, y con un panorama eclesial, social, cultural y político distinto, la Virgen María sigue siendo la mejor defensora de este pueblo y la mayor inversión para dinamizar la vida social de esta ciudad, haciendo realidad la fe con todas sus consecuencias", reclamó.

Diversos sacerdotes se sumaron junto al obispo a esta celebración en torno a la Virgen del Rosario. Como lo hicieron también muchos hermanos mayores junto a los miembros de la permanente del Consejo.

En el crucero de la Catedral presidía desde un altar la celebración la Virgen del Rosario, que la noche anterior había quedado allí tras su participación en la procesión. Nada más terminar la celebración -ayer quedó suspendida la procesión de la Octava de Corpus por este motivo- la Patrona regresó a la iglesia de Santo Domingo, acompañada de los miembros de su archicofradía y devotos y recordando estampas de hace tan solo siete días, cuando regresaba también a su sede tras participar en el Corpus. Acompañada de nuevo por la banda de música Maestro Dueñas, el paso de la Virgen cruzó la Catedral y siguió su camino por Pelota, San Juan de Dios, Sopranis y Compás de Santo Domingo, entrando en el santuario pasadas las tres de la tarde. Se ponía así fin a un gran fin de semana con la Virgen del Rosario como principal protagonista.

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