Cádiz

Los dueños de Santibáñez quieren gestionar el plan de ocio en el Parque Natural

  • Propietarios del suelo desde hace cerca de 40 años, plantearon al Ayuntamiento de Cádiz hace más de tres un proyecto para facilitar el uso ciudadano a esta zona · Promueven equipamientos lúdicos y culturales rehabilitando edificios

El Ayuntamiento de Cádiz tiene en su poder, desde hace unos tres años, un amplio proyecto sobre la instalación en el Parque Natural de la Bahía de instalaciones hosteleras, de ocio y culturales promovidas por una empresa privada. Lo incluido en el documento se asemeja bastante al proyecto municipal que para esta zona ya prevé el nuevo Plan General de Ordenación Urbana, actualmente en elaboración. Los promotores afirman que la operación que ellos auspician ha sido bien vista tanto desde la dirección del Parque Natural como desde la Demarcación de Costas, lamentando que sea el Ayuntamiento de la capital el que paralice cualquier actuación en el que es el mayor espacio abierto de la Bahía.

Curiosamente, el proyecto está respaldado por la empresa Acuicultura Roqueta SA, arrendataria de 446.000 metros cuadrados de terrenos que comprenden todo el área de Santibáñez hasta la zona donde se levanta la Estación Depuradora. El terreno es propiedad de la sociedad Construcciones y Promociones de Viviendas Bahía de Cádiz, que se creó en la década de los setenta del pasado siglo para la construcción de pisos en esta zona. Tras descartarse cualquier operación inmobiliaria, la empresa, a través de la firma arrendataria, plantea un uso lúdico de un suelo improductivo desde hace cuatro décadas.

"Tenemos claro que Santibáñez es la entrada natural del Parque Natural", afirma a este diario Jens Witthaus, presidente de Acuicultura Roqueta, "y que tiene un gran potencial turístico que hasta ahora no se ha aprovechado".

La idea es recuperar los edificios que, aunque en ruinas, aún se mantienen en pie y que proceden de antiguas instalaciones militares y, sobre todo, almacenes, casas de saleros y molinos. Aquí se ubicarían restaurantes, tiendas, un museo dedicado a la historia de las salinas, zonas de juegos y de actividades deportivas especialmente relacionadas con la náutica e instalaciones de acuicultura. Especial interés hay en la recuperación del antiguo ventorrillo Santibáñez, que por su ubicación en la misma línea de costa ofrecería una visión única del saco interior de la Bahía. Se destaca que con estas actuaciones se evitarían nuevas construcciones, prohibidas en el Parque Natural, y se rehabilitaría un patrimonio arquitectónico del siglo XVIII.

El proyecto plantea también "la puesta en valor turístico de salinas mediante la explotación adecuada de los humedales; la recuperación de la lámina de agua en las salinas incluido el aprovechamiento de la marea para la producción de energía alternativa; creación y explotación de baños de agua salada de gran intensidad, baños de fango y algas (balneario de talasoterapia); centro de interpretación, granja escuela, y residencia para investigadores" que completarían la zona de ocio.

Aunque el suelo que gestiona Acuicultura Roqueta alcanza los 446.000 metros cuadrados, esta superficie se ha visto parcialmente mermada con las expropiaciones realizadas para la construcción de la EDAR y el terreno utilizado para la duplicación de la vía férrea. El primero de los casos ha ido acompañada por la apertura de una nueva vía de acceso, a través del puente de Torregorda, que facilitará el acceso público al conjunto del parque.

Además se han demolido en la zona de Santibáñez aquellas edificaciones que se encontraban en un estado de ruina total, aunque aún se mantienen en pie y en relativo buen estado otros edificios más que centenarios.

446.000

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