Puntales pendiente de un nuevo impulso
El barrio se encuentra en un proceso de transformación que busca su desarrollo económico e integración en la ciudad
Puntales es un barrio que ha estado durante mucho tiempo aislado del resto de la ciudad, cercado por tapias y alambradas de terreno industrial, naval y de la zona de maniobras de Renfe. En los últimos años, está viviendo un proceso de transformación que comienza a integrarlo en el núcleo urbano, pero todavía necesita un nuevo impulso para convertirse en ese barrio "comunicado con el resto de la ciudad, abierto a la Bahía y en el que se puedan desarrollar actividades económicas relacionadas con la propia historia y tradición del lugar" que quieren los ciudadanos que allí residen, según expresa el presidente de la asociación de vecinos, José Manuel Hesle.
Hesle cuenta que Puntales ha duplicado ya su población original. De las 300 viviendas nuevas que se han creado, un tercio son para jóvenes, otro tercio para rentas medias y otro tanto para rentas modestas, además de unas 80 viviendas de renta libre. Con esto, "hemos pretendido diversificar la población en edad y poder adquisitivo para superar la situación original de envejecimiento y empobrecimiento del barrio". Señala que ya se han instalado ascensores en varios bloques antiguos y se han subsanado deficiencias detectadas en las obras de rehabilitación.
Entre los logros en materia de ordenación urbanística, Hesle destaca la construcción de viviendas en la parcela que ocupó el antiguo Varadero Vilela, que "ha supuesto la apertura y mejora de varias calles, dotando al barrio de mayor permeabilidad y seguridad vial"; la continuación del viario del nuevo frente marítimo y el remate del paseo gracias a la demolición de la nave de taquillas del antiguo Club Alcázar, entre otras cosas.
En este sentido, afirma que aún queda "el retranqueo de las tapias de la Base Naval de la Armada que linda con la calle Bajeles y del recinto interior de la Zona Franca que impiden que el barrio supere su configuración de 'fondo de saco', además de que pueda garantizarse su circunvalación, lo que implica la mejora de los servicios de recogida de residuos, transporte público, seguridad y emergencias". También está pendiente la actuación en el solar ocupado por el taller de chapa y pintura "que tapona la entrada y salida del barrio". Allí irá un pequeño edificio de viviendas y una plaza pública. Asimismo, están esperando la culminación de las zonas ajardinadas previstas en la calle Voluntarios de Extramuros y la desembocadura de la calle Jerónimo Usera.
En materia de equipamientos y servicios, ya se ha presentado el proyecto del Albergue Juvenil y se ha vallado la parcela. "Llevamos nueve años luchando por este tema, porque Cádiz es la única capital de provincia que no tiene albergue. Supondrá un gran intercambio cultural y generacional. La Junta nos ha prometido que antes de primavera comenzarán las obras", indica José Manuel Hesle.
En cuanto a equipamientos, los vecinos de Puntales están esperando la modificación del proyecto del puerto deportivo, que incluye un espigón paseable y la playa; el desbloqueo de la situación en la que se encuentra la construcción del hotel previsto en el solar ocupado por el edificio del antiguo Club Alcázar -todavía se está buscando empresa constructora al quedar desierto el concurso público dos veces-; la apertura del nuevo Centro de Mayores; la construcción de un aparcamiento subterráneo en la actual zona de juegos El Campillo y la construcción de 89 viviendas para jóvenes previstas en el solar del Polígono Empresarial de Poniente.
Una reivindicación "que empieza a ser histórica", según Hesle, es la apertura de una oficina bancaria en el barrio. "No entendemos que nos pongan como excusa para no abrirla que es una zona con poca población. Ahora prácticamente la hemos duplicado y con la clínica, el Mercadona y todo lo que tenemos actualmente en el entorno necesitamos ese tipo de servicio. Además, las personas mayores tienen que desplazarse para cobrar su paga".
Desde la asociación también piden la apertura de una sala dedicada a la obra del artista Lorenzo Cherbuy. "Puede suponer un atractivo cultural para el barrio, teniendo además en cuenta la carencia de equipamientos culturales en Extramuros".
La limpieza y mantenimiento de los solares pendientes de actuación urbanística es otra de las reivindicaciones de la asociación de vecinos, además de la renovación de la red de saneamiento y alumbrado públicos y mejoras en el acerado. "La intensidad lumínica es muy deficiente en el barrio y hay zonas pendientes de farolas, iluminadas todavía con focos provisionales de obras. También hay zonas con problemas con los imbornales o husillos de desagüe y otras en las que se conectan las aguas fecales con las pluviales, con lo que cuando cae un chaparrón unido a la marea alta, se inundan las calles. Cuando empieza a llover, los vecinos se echan a temblar", comenta Hesle, quien también solicita para el barrio la promoción de actividades de formación e inserción laboral.
El presidente de la asociación de vecinos de Puntales apunta que desde la entidad no sólo se limitan a pedir a las distintas administraciones, sino que aportan soluciones. Por ejemplo, han sugerido que algunas de las obras podrían financiarse con el Plan E, "pero en ningún caso se han estimado nuestras propuestas, ni el Ayuntamiento ni el grupo municipal socialista".
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