Cádiz

Prevención de la enfermedad renal crónica desde la farmacia

  • El Colegio de Farmacéuticos de Cádiz pone en marcha un programa pionero en España

Rodrigo Contreras (izquierda) y Juan Manuel García en la Farmacia Sagasta Con Sacramento de Cádiz. Rodrigo Contreras (izquierda) y Juan Manuel García en la Farmacia Sagasta Con Sacramento de Cádiz.

Rodrigo Contreras (izquierda) y Juan Manuel García en la Farmacia Sagasta Con Sacramento de Cádiz. / Lourdes de Vicente

La enfermedad renal crónica (ERC) representa un importante problema de salud pública, ya que el 9,24% de la población adulta (lo que supondría más de 95.000 personas en la provincia de Cádiz) sufre algún grado de esta patología, que se asocia asimismo a enfermedades cardiovasculares.

Con el objetivo de detectar a pacientes susceptibles de padecer enfermedad renal crónica y favorecer el control de la medicación y de los parámetros clínicos de estos pacientes, el Colegio de Farmacéuticos de Cádiz ha puesto en marcha una iniciativa pionera en España que, bajo el acrónimo ERCCA, va a analizar la actuación del farmacéutico comunitario en la detección y seguimiento de las personas con riesgo de padecer esta patología.

Según indican desde el Colegio de Farmacéuticos de Cádiz, con esta iniciativa también se pretende valorar la actuación del farmacéutico en pacientes con función renal disminuida y su repercusión en el pronóstico, control y disminución de la progresión de la enfermedad.

Un total de 20 farmacias de la provincia participan en este programa que comenzó a principios de año, se prolongará hasta el mes de junio y consta de varias fases. Para ello, sus titulares han realizado antes un curso de seguimiento farmacoterapéutico que imparte el Colegio de Farmacéuticos de Cádiz.

La Farmacia Sagasta Con Sacramento de la capital gaditana es una de las que forman parte de esta iniciativa. Sus titulares, Juan Manuel García y Rodrigo Contreras, cuentan que cuando el Colegio propuso este proyecto, les pareció muy interesante y decidieron participar en él, tanto por ser algo que nunca se había hecho hasta ahora en España como porque habían detectado que muchos pacientes que acuden a su farmacia eran susceptibles de entrar en el estudio.

Explican que precisamente, la primera fase del proyecto era la detección de pacientes con riesgo de padecer ERC a los que poder ofrecerles formar parte de esta iniciativa. Para ello, tenían que cumplir varios requisitos: ser mayor de 60 años, tener hipertensión arterial o diabetes mellitus no controladas, o tener antecedentes familiares de ERC.

Un total de 20 farmacias de la provincia participan en esta programa que se prolongará hasta el mes de junio

En la Farmacia Sagasta Con Sacramento, detectaron a cinco pacientes que cumplían todos los requisitos y que estaban dispuestos a participar en el programa ERCCA. Tras determinar el grado de filtrado glomerular y el cociente albúmina/creatinina en orina, los clasificaron según el grado de riesgo de padecer la enfermedad. Así, a los que tenían riesgo bajo, les recomendaron una revisión anual; a los pacientes con riesgo muy alto se les derivó al medico y a los que tenían un riesgo moderado–alto fue a los que se les ofreció participar en esta iniciativa con un seguimiento farmacoterapéutico. Finalmente, en la farmacia que regentan Juan Manuel García y Rodrigo Contreras, son tres pacientes los que están participando en esta iniciativa.

La segunda fase, que es el seguimiento farmacoterapéutico, comenzará a principios de abril y consistirá en cinco visitas de los paciente a la oficina de farmacia en las que el farmacéutico controlará los factores de riesgo y facilitará educación sanitaria para establecer un estilo de vida acorde a las necesidades de cada uno de ellos. Además, cuando el paciente que participa en este proyecto piloto acuda a la farmacia para solicitar un medicamento que no necesita receta médica, el farmacéutico le recomendará uno no contraindicado y consultará la dosis en caso de insuficiencia renal. De igual modo, en el caso de la dispensación de un medicamento con receta médica, el farmacéutico verificará si la dosis prescrita es la adecuada en insuficiencia renal. En caso contrario, se le remitirá a su médico.

Según explican estos farmacéuticos gaditanos, la regulación de las dosis es muy importante, ya que cuando los riñones no funcionan bien, "se quedan más sustancias en el organismo y los medicamentos pueden tener más efectos secundarios".

Para registrar los datos de los pacientes que participan en esta iniciativa, utilizan el programa informático AxónFarma, diseñado por el Consejo Andaluz de Colegios Oficiales de Farmacéuticos.

Rodrigo Contreras y Juan Manuel García quieren resaltar que con esta iniciativa se pone en valor la labor asistencial que pueden realizar los farmacéuticos, más allá de la dispensación de medicamentos, y que, en el caso concreto de este proyecto, puede prevenir una mayor progresión de la enfermedad renal crónica.

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