Políticos con otras maneras

Hipólito García, Daniel Vázquez y Pablo Lorenzo se jubilan de la gestión pública · Sus trayectorias han estado unidas por formar parte del equipo de Carlos Díaz y por la Junta

De izquierda a derecha, Daniel Vázquez, Hipólito García y Pablo Lorenzo en la sede de 'Diario de Cádiz'.
De izquierda a derecha, Daniel Vázquez, Hipólito García y Pablo Lorenzo en la sede de 'Diario de Cádiz'.
Melchor Mateo / Cádiz

26 de agosto 2012 - 01:00

Cuando la democracia todavía no había echado los dientes y estaba en pañales, Hipólito García daba ya algún mitin que otro en unas plataformas que se movían tanto que daba la impresión de que se iba a caer. Tanto él como Daniel Vázquez y Pablo Lorenzo crecieron como políticos, o como ciudadanos, o como las dos cosas, mientras la democracia iba creciendo y asentándose. Hoy, que ya es casi una cuarentona y que ha perdido parte de la inocencia y la ilusión que tenía en aquellos inicios, ellos se jubilan de la política pero nunca del socialismo que les ha marcado su vida. Y salvo Vázquez, también lo hacen de la vida profesional.

Políticos a la vieja usanza en el buen sentido de la palabra, donde todavía no era un personaje denostado. Hombres que cuando en el año 1979 se empezaban a construir los ayuntamientos democráticos, Hipólito García tenía que hacer "un curso acelerado, al igual que mis compañeros, de PPO de gestión municipal. Al principio no sabíamos ni cuanto se debía, pero lo que nos movía era la ilusión y el ánimo".

Hombres que han vivido en la escuela que a su entender deben vivir todos los políticos, la municipal, la de los ayuntamientos. Pablo Lorenzo lo tiene claro, "esta institución te permite una cercanía con la gente que no te permite ninguna otra". Esa misma cercanía es la que después trató de aplicar cuando le tocó gestionar la rehabilitación del casco histórico con la Junta de Andalucía.

Personas que han tenido que trabajar codo con codo con mucha gente a lo largo de tantos años, funcionarios en su gran mayoría "que pese a ser muy vilipendiados, en su gran mayoría tienen una gran calidad humana y profesional", como resalta Daniel Vázquez.

Son políticos que se llevan la satisfacción del deber cumplido. Lorenzo cuenta con alegría que cuando pasea por Cádiz se encuentra a mucha gente que le recuerda con cariño. Posiblemente es la persona que ha entregado más llaves de viviendas e, indirectamente, de nuevas vidas.

Hombres que han vivido la evolución de la democracia pero también de los políticos, hoy tan denostados. Hipólito García recuerda que en el año 77 teníamos "una mezcla de ilusión, miedo, esperanza... Eso hacía que todos tuviéramos una vocación de servicio. No todos los que han accedido después han tenido la voluntad de servir sino más bien de servirse pero es injusto meter en el mismo saco a todo el mundo". Igualmente, cree que su incidencia es mínima con las miles de personas que se han dedicado a la política.

Pablo Lorenzo piensa que se ha producido "un cierto corrimiento" hacia un centralismo. "Los últimos tentáculos de la política a veces se enteran por los periódicos de las decisiones que se toman y no se les tiene en cuenta. Eso los hace separarse de los ciudadanos". Daniel Vázquez piensa que las organizaciones, los partidos "tienen que acoplar su discurso a la situación actual".

Tras el orden inicial, estos tres gaditanos ya se encuentran en su salsa y debaten sin que apenas haya que intervenir. Pero es un debate constructivo, nada que ver con los plenos municipales, por ejemplo, de hoy en día. Hipólito García lo tiene muy claro: "Han perdido agilidad, cercanía con los problemas reales y calidad. Ahora se convierte en un diálogo de sordos".

Daniel Vázquez asegura que desde cualquier gobierno, "unas veces se acierta y otra se yerra. Hay ocasiones en las que hay que adherirse al acierto porque si te opones sistemáticamente al mismo, pierdes credibilidad".

En distintas etapas, García, Vázquez y Lorenzo formaron parte del equipo de Gobierno de Carlos Díaz en puestos y responsabilidades importantes. Forman parte de una historia lejana en la que el PSOE ganaba las elecciones municipales, hasta que en el año 95 se salió del gobierno de San Juan de Dios para no regresar. ¿Por qué ocurrió? El debate se calienta.

"Pasó lo que tenía que pasar" suelta de manera tajante García. Lorenzo, más suave, dice que coincidieron una serie de factores externos, véase temas de corrupción como Roldán, y otros internos con una crisis en el propio equipo de Gobierno con divisiones entre sus miembros: "Había huelga de basuras y en los medios salían las peleas". Encima a ello se le unió que "el alcalde quería seguir y los ciudadanos vieron mal que lo cambiaran. En aquel momento Teófila era una desconocida, así que las elecciones las perdimos nosotros".

Esa crisis interna fue fundamental, a juicio de Hipólito García, "porque había cosas que no salían adelante porque podían beneficiar a uno o a otro grupo". García cree también que Carlos Díaz tenía que haber dicho públicamente que quería seguir porque entonces el partido no se hubiera atrevido a cambiarlo, "pero ya sabemos que a él le costaba mucho tomar decisiones".

Hipólito García no entiende que no se ejecutara el acuerdo que se había cerrado con Astilleros para los terrenos ociosos, que no se inaugurara el palacio de Congresos o que no se llevara adelante un plan de asfaltado en La Laguna "porque podía ser electoralista, para que un mes después lo hiciera Teófila". Lorenzo tercia: "No creo que fuera tanto por el resultado de la gestión de Carlos Díaz como de las circunstancias externas y de la crisis interna". Lo dice alguien que estaba en aquella última etapa del único alcalde socialista que ha tenido la capital gaditana.

¿Y lo habrá en 2015? Después de una política de larga trayectoria, el futuro está lleno de incertidumbres: "Con las circunstancias que hay ahora no se puede pensar más allá del otoño pero el partido tiene la obligación de pensar en ello y de ofrecer otra alternativa al Gobierno de la ciudad", asegura Lorenzo.

Todo esto se produce en un proceso de cambios en el seno del partido. Daniel Vázquez entiende que "la tensión interna es comprensible, pero lo que es difícil es explicársela a los ciudadanos. Últimamente no ha habido demasiada voluntad de sumar y esa dialéctica es mala como organización solidaria que somos".

¿Y se utiliza su experiencia en el partido? Según Hipólito García, "eso va en función de quien mande. Un mediocre siempre va a considerar un peligro rodearse de personas que pueden ser brillantes, mientras que el que está asentado lo que quiere es tener gente que le aporte. Yo sugerí hace tiempo que la gente con experiencia nos convirtiéramos en una especie de órgano asesor, porque algo habremos aprendido después de tanto tiempo". Seguro que mucho.

Pablo Lorenzo. 21 años de servicio

El historiador. Reciente abuelo, a Pablo Lorenzo se le ilumina la cara cuando habla de su nieta. En su nueva vida como jubilado, esa va a ser una de las tareas, la de ayudarla a crecer. Sin embargo, como hombre inquieto y catedrático de Historia, hace poco organizó una visita turística y cultural por Cádiz con un grupo de amigos, donde pudo enseñar y explicar su gran pasión: el Oratorio de la Santa Cueva. Y en ese recorrido seguro que pasó por numerosas fincas en las que ha tenido que participar de manera directa, primero como director de la Oficina de Rehabilitación del Casco Histórico, para la que le llamaron en el año 99 en el momento en el que se puso en marcha, y después como delegado provincial de Obras Públicas entre 2004 y 2012. Antes se inició en los cargos como miembro del equipo de Gobierno con Carlos Díaz entre 1987 y 1995. Entre el Ayuntamiento y la Junta estuvo cuatro años como profesor en el instituto Rafael Alberti.

Daniel Vázquez. 27 años de servicio

Lector compulsivo. Es un lector compulsivo, tanto que a veces no puede ni recordar los libros que tiene entre manos. Sus compañeros dan fe de ello. Es el único de los tres que no se jubila en su vida profesional, ya que desde el pasado 1 de agosto volvió a su puesto de trabajo en Unicaja. Antes ya lo hizo en un breve período una vez que salió de la Zona Franca en la que ocupó el puesto de delegado del Estado. Cuenta con ironía que salió un 18 de julio para la llegada de Manuel Rodríguez de Castro. Daniel Vázquez siempre ha estado vinculado a las cuentas y a la economía. Así, en el Gobierno de Carlos Díaz en el Ayuntamiento de Cádiz estuvo al frente de la delegación de Hacienda entre 1983 y 1987. A partir de ese año pasó a la Junta de Andalucía para desempeñar el cargo de delegado provincial de Economía. En este lugar llegó a sumar 23 años en total en las dos etapas, la primera hasta 1994 y la segunda de 1996 hasta 2012.

Hipólito García. 33 años de servicio

El veterano. "Si en 1979 me llegan a decir que iba a estar tanto tiempo, seguramente no me hubiera metido". Pese a que está satisfecho por el deber cumplido, Hipólito García reconoce que quizás en el último mandato tenía que haber hecho "mutis por el foro". Abogado de profesión, ingresó en el primer ayuntamiento democrático con Carlos Díaz, donde ocupó la cartera de Hacienda. Con el alcalde socialista estuvo hasta 1988, año en que fue nombrado delegado provincial de Trabajo, donde estuvo hasta julio de 1994, para pasar a ser viceconsejero hasta marzo de 1995. Ahí volvió a formar parte de las listas municipales con Fermín Moral como cabeza de lista y él como número 2, pero el abandono del primero lo deja al frente del grupo municipal. En este período se reincorporó a su trabajo en Construcciones Aeronáuticas, hasta que en 1999 fue nombrado delegado provincial de Salud. Curiosamente, entre manos tenía la construcción de un nuevo hospital en los terrenos de CASA.

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