La Policía retira unos restos óseos propiedad de una estudiante

Las autoridades se los llevaron a Sevilla para terminar de esclarecer su origen

En un piso para estudiantes de las cercanías del antiguo Policlínico se encontraron los huesos.
En un piso para estudiantes de las cercanías del antiguo Policlínico se encontraron los huesos.
N.h./J.b. / Cádiz

30 de julio 2008 - 01:00

Al final, un 'jaleo' veraniego que habrá que terminar hoy de esclarecer. Un ciudadano daba aviso a principios de la mañana de ayer a la Policía Local. Sobre el alféizar de la ventana de una vivienda de la calle Doctor Marañón había unos huesos humanos y, al parecer, era más que palpable un cierto olor a formol. La Policía Científica se hizo cargo en seguida de ellos descartándose desde el principio cualquier circunstancia extraña. Pero la cosa aún estaba por aclarar.

La historia, al final de la mañana, no estaba aún demasiado clara porque incluso había quien apuntaba que el hallazgo se produjo en el interior del antiguo policlínico, pero fueron fuentes de la Universidad de Cádiz las que al final de la tarde de ayer desmentían este extremo. Según parece, los huesos humanos se encontraban efectivamente sobre el alféizar de una ventana pero ni era del policlínico ni era de la planta baja de un edificio abandonado tal y como se dijo de fuentes municipales.

La propietaria de ese 'tesoro' anatómico era una alumna de Medicina que reside en un piso para estudiantes. Todo legal porque, según fuentes de la UCA, pueden tenerse en casa siempre que se cuente con un permiso preceptivo del departamento de Anatomía de la Facultad de Medicina.

Lo que también es cierto es que ayer al mediodía los huesos debían ir de camino a Sevilla para su estudio y para que fueran datados por las autoridades competentes puesto que, en el embrollo inicial, se llegó a pensar que eran huesos que podrían datar del siglo XIX, que puede aún ser cierto, por supuesto. De hecho los huesos, en concreto cinco o seis largos y pequeños, según fuentes oficiales, fueron enviados ayer a Sevilla para esclarecer todo esto. Lo que hizo sospechar que eran de hace dos siglos es que aparecen unas inscripciones en tinta, forma de clasificación que solían emplearse en esa época.

Precisamente las inscripciones mencionadas, en las que se pueden leer indicaciones como "cara anterior" y "cara posterior", son las que parecen dejar claro que, hayan salido de donde hayan salido, efectivamente los restos son huesos 'de estudio'. Así lo apoya también el hecho de que desprenden, según fuentes policiales, el olor propio de algún tipo de conservante.

Con todo, hasta la noche de ayer sólo había elucubraciones al respecto hasta que fuentes de la UCA informaron sobre lo realmente ocurrido.

En cualquier caso habrá que esperar el estudio de los restos que se realizará en Sevilla para esclarecer, al menos, su origen y datación y así poder poner fin a este expediente X de verano.

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