Cádiz

Pleno sobre el estado de la ciudad: Un debate a ninguna parte

  • La sesión de este jueves en el Ayuntamiento de Cádiz se convierte en un ataque del alcalde al PP y a la Junta y en una batería de críticas de la oposición al propio Kichi

Un momento del Pleno sobre el estado de la ciudad celebrado este jueves en el Ayuntamiento de Cádiz.

Un momento del Pleno sobre el estado de la ciudad celebrado este jueves en el Ayuntamiento de Cádiz. / Lourdes de Vicente

Dos no discuten si uno no quiere. Y en el Pleno del Ayuntamiento, de lo único que parece haber ganas es de discutir, porque intentar construir algo con unas posiciones de partida y de final tan férreas e inamovibles es prácticamente imposible, como viene ocurriendo en cada episodio ya acostumbrado de la Corporación; y como ha quedado una vez más de manifiesto con la celebración del debate sobre el estado de la ciudad. Una oportunidad perdida para una convocatoria que el gobierno local venía sorteando desde 2018.

La principal conclusión del estado de la ciudad es que gobierno y oposición no están a la altura de las circunstancias, que hay una distancia enorme entre el Salón de San Juan de Dios y la calle, y que los esfuerzos están más centrados en derribar al contrario que en plantear soluciones y alternativas. El debate de este jueves se resume en un alcalde centrado en compararse con Teófila Martínez y en atacar al Partido Popular, un Adelante Cádiz que analiza la ciudad desde el punto de vista del gobierno de la Junta de Andalucía y no del suyo propio, y una oposición que se muestra incapaz de reconocer un solo acierto en la gestión de González y los suyos y que apunta todos los dardos en dirección al alcalde, cuya figura intentan derribar.

La visión del alcalde

“Hoy Cádiz está mejor que hace seis años”, ha empezado afirmando un José María González que ha puesto sobre la mesa cifras un tanto controvertidas y logros llamativos, pasando de una ciudad con “285 desahucios al año”, “una deuda de 275 millones de euros” y en la que “la luz y el agua no eran derechos garantizados” a un Ayuntamiento “solvente que invierte cada céntimo en la ciudadanía”, que paga a los proveedores en menos de treinta días, que ha aumentado la inversión social “siendo el segundo ayuntamiento de España que más destina” y ante el que la gente “no se ve con una mano delante y la otra detrás” gracias al protocolo antidesahucios; una ciudad “referente en la habitabilidad de la vivienda”, sin barrios “de primera y de segunda” como había antes y con una empresa como Aguas de Cádiz “que antes ocupaba titulares por malversación y hoy la ONU la pone como referencia”. Y todo eso sin contar con la pandemia, donde según González “somos los que más trabajamos y mejor gestionamos”.

El alcalde ha ido mezclando esos logros que dibujan una gestión idílica con las críticas al PP, a quien por momentos parecía que dedicaba toda su intervención, ya fuera para hablar de Vivienda, de la Sail GP, de la Junta de Andalucía o incluso del cambio climático. “Ustedes nos han llevado a la ruina y ahora nos quieren llevar al Paraíso”, ha concluido.

Rechazo unánime de la oposición

Esa ciudad dibujada por González ha caído como un castillo de naipes, una tras otra intervención de los portavoces de la oposición, que frente al optimismo del alcalde no han puesto sobre la mesa un solo logro o aspecto positivo en la gestión, calificada como “lamentable” o “calamitosa”. Tan solo ha habido dos excepciones: la primera, señalada por Domingo Villero, es la comisión de seguimiento al Covid, “que funcionó y en la que cada uno aportábamos las ideas que considerábamos, unos más y otros menos”. “Pero se cargaron esa comisión”, ha dicho a continuación el concejal no adscrito. Y la segunda, reconocida por la portavoz de Ciudadanos, Lucrecia Valverde, la gestión que en los últimos meses se viene haciendo en el área de Deportes.

A partir de ahí se han venido sucediendo las críticas de la oposición, que ha coincidido en las mismas cuestiones: el problema con el servicio de limpieza y el nuevo contrato, “un desastre absoluto” que afecta a unas calles que tienen “mugre”, y en las que “cualquier día nos vamos a quedar pegados”, como ha llegado a decir el presidente de los populares, Juancho Ortiz; el eterno pliego de autobuses urbanos, que acumula siete años de retraso; la problemática de las personas sin hogar, “que están por toda la ciudad”; los cambios de nombres de calles o del Estadio, o el cambio de la fecha de Carnaval, como ejemplos de la ausencia de participación; la falta de cambios en la gestión de Servicios Sociales; el olvido de esa anunciada transparencia; la falta de inversiones en Vivienda; o el “caos de aparcamiento y de tráfico”.

De todo ello señala la oposición directamente al alcalde, sin pasar por los concejales responsables de cada área (salvo Martín Vila, cuyo nombre sí se ha pronunciado en alguna que otra ocasión). Un José María González que ha recibido las críticas más duras de este debate sin debate. “A usted la ciudad le importa bastante poco, por no decir nada, pese a ocupar ese sillón que no merece”, le ha regalado la portavoz socialista, Mara Rodríguez, que también le ha afeado “no estar en la ciudad” o no dejarse la piel en el desempeño de su cargo. “A usted no le gusta ser alcalde, y Cádiz no se merece la imagen que usted traslada. Los gaditanos están convencidos de que hay gente mejor que usted”, ha afirmado la edil del PSOE.

“Usted no conoce el estado de la ciudad porque no lo conoce, se parapeta en cuatro tuits. Pero usted ha provocado desilusión, desánimo, desafección de la vida política y una constante división de la sociedad”, le ha lanzado Valverde, que ha recomendado a González “que patee las asociaciones y los colectivos, los afines y los no afines, que asuma las competencias propias y no se enfrente a otras administraciones, que arregle su relación con la Policía...”. “Póngase a trabajar tendiendo la mano a la Corporación”, ha concluido la edil de Ciudadanos.

“Yo sé que usted está más preocupado por la paz mundial, por las relaciones internacionales entre Marruecos y el Sáhara, y por acabar con las grandes eléctricas internacionales. Pero cuando tenga un ratito para Cádiz, límpiela, ponga iluminación, ponga policía, y preocúpese de que le pasen una máquina de baldeo a las calles”, le dijo posteriormente Juancho Ortiz, que añadió para concluir: “como usted sea el mejón esto no hay quien lo arregle”.

La posición del gobierno local

Ajena a todas estas críticas (las cosas que tiene los debates ficticios y las intervenciones escritas) la portavoz de Adelante Cádiz, Lorena Garrón, ha centrado su análisis sobre el estado de la ciudad en las administraciones externas, especialmente la Junta de Andalucía; de ahí que en su intervención haya hablado de las 60 viviendas de Matadero, de Airbus, de la Ciudad de la Justicia, de Valcárcel, del solar del hospital, de los 8.000 sanitarios despedidos, del edificio de Náutica, de la necesidad de rehabilitar las murallas, del solar de la Subdelegación, de la plusvalía o de los recortes en Educación.

“A ustedes no les gusta absolutamente nada de nada, solo les interesa destruir. Esto es una apocalipsis zombie, con lo bien que estábamos con Teófila...”, ha resumido José María González para cerrar este debate, defendiéndose de los ataques con ataques. “Son profesionales del cinismo”, ha seguido, lamentándose de la polémica originada “por peatonalizar quince metros de calle en una ciudad de 13 kilómetros cuadrados de superficie”, haciendo referencias a Múgica o Margaret Thatcher, asegurando que Carranza “fue cómplice de asesinato” y que Pemán “fue un exaltado que llamó a la matanza de rojos”, apostando por una ciudad verde en la que se han plantado “149 árboles en el último año”, rechazando “los despachos rancios de Carmona” y concluyendo que en su equipo “no queremos ser recordados por el hormigón que dejamos, sino por los derechos que logramos”.

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