El desarrollo del Plan Plaza de Sevilla

El parón en Plaza de Sevilla afecta al centro gastronómico y al hotel

  • Los equipamientos estaban a la espera de la nueva red de saneamiento y electricidad

La reforma de la avenida de Astilleros tendrá que esperar La reforma de la avenida de Astilleros tendrá que esperar

La reforma de la avenida de Astilleros tendrá que esperar / Joaquín Hernández Kiki

La paralización del Plan Plaza de Sevilla, tras tumbar la oposición el nuevo convenio con Adif que facilitaba al Ayuntamiento el desarrollo definitivo de este proyecto, tiene varios efectos colaterales, más allá de la construcción de la nueva avenida de Astilleros y el parque de la Muralla, con un importante calado turístico y económico para la ciudad.

Por lo pronto, el Ayuntamiento no podrá acometer las obras, que quería ejecutar de manera urgente adelantándolas incluso al proyecto de reurbanización de la avenida de Astilleros, de instalación de la nueva red de abastecimiento y de suministro eléctrico, la principal petición reclamada tanto por los promotores del Mercado Gastronómico y del hotel que se ubicarán en el edificio de la antigua terminal de Renfe y sobre el vestíbulo del complejo ferroviario.

Hoy ni la luz ni el saneamiento llega a ambos edificios por lo que resulta absurdo ejecutar obras en los mismos. En este sentido, los inversores del Mercado tienen paralizado el proyecto de ejecución a la espera de contar con ambos servicios.

Estos empresarios ya asumieron hace unos meses la necesidad de esperar un tiempo, antes de iniciar las obras, aunque ya han comenzado la captación de clientes para el centro gastronómico. Sin embargo, este nuevo retraso podía poner en riesgo una operación que pretende generar varios cientos de empleos directos e indirectos en la ciudad.

En cuanto al hotel, de la cadena Barceló, la empresa está dando todos los plazos administrativos a un ritmo muy lento, pues tampoco puede hace nada sin estos servicios a la vez que le resulta negativo para la venta de la oferta hotelera todo el terreno que lo rodea sin urbanizar.

Junto a ello, el parón del Plan Plaza de Sevilla también toca de lleno a los intereses de la Autoridad Portuaria.

El Plan Especial del Puerto tenía previsto trasladar el acceso principal a los muelles de la ciudad a la avenida de Astilleros, a la que se accedería a través de una rotonda. El interior portuario, en esta zona, ya está totalmente reformado, con las nuevas garitas de seguridad, aparcamientos y viario. Sin embargo, nada de ello puede entrar en servicio si la conexión con la avenida no está terminado.

Y todo ello depende también del Ayuntamiento y del desarrollo del Plan Plaza de Sevilla. Sin nuevo convenio, no se pueden afrontar las obras necesarias que, además, afectan también al aparcamiento en superficie que, gestionado por Emasa, ha sido cedido por la Autoridad Portuaria.

Otro aspecto que queda en cartera es la recuperación de uno de los espacios más degradados del casco histórico: el lienzo lateral de la muralla en el baluarte de Santa Elena y la Cuesta de las Calesas, que se encuentran en muy mal estado, incluso con riesgos de ruina. La recuperación de esta parte muy importante de nuestra historia tendrá que seguir esperando.

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