Cádiz

Peligra el inicio de curso en la guardería del barrio de Astilleros

  • La concesión del servicio ha quedado desierta

  • El Ayuntamiento busca ahora una fórmula viable y a tiempo

Acceso a la guardería Doctora Josefina Fornell, en el barrio de Astilleros Acceso a la guardería Doctora Josefina Fornell, en el barrio de Astilleros

Acceso a la guardería Doctora Josefina Fornell, en el barrio de Astilleros / Jesús Marín

A falta de alrededor de veinte días para que los pequeños de 0 a 3 años vuelvan o se incorporen a las guarderías, la apertura de la situada en el barrio de Astilleros está en el aire. La declaración desierta del proceso de adjudicación de la concesión de la guardería abre un incierto horizonte para las trabajadoras de este centro educativo así como para los padres que ya habían formalizado allí la matrícula del próximo curso.

El Ayuntamiento de Cádiz sacó a licitación la concesión del servicio, que hasta ahora venía prestando la empresa con sede en Jerez Senda Animación. El proceso seguido ha sido el restringido, ofreciendo el contrato a tres empresas distintas que tenían oportunidad de presentar ofertas con un canon mínimo anual establecido en 35.623,11 euros.

No obstante, la mesa de contratación constató el pasado 30 de julio que ninguna de las tres empresas invitadas presentó oferta –Senda, la actual concesionaria que renunció a presentar una nueva oferta el último día del plazo establecido, Grupo Atención a Dependientes SL y Megadiver Socioeducativa, que tampoco elevaron oferta alguna– declarando por tanto desierto el proceso.

Ante esta situación, el horizonte se presenta complicado para este centro Doctora Josefina Fornell enclavado en la calle América. Fuentes municipales han explicado que a nivel técnico y jurídico se está valorando actualmente si hay posibilidad de habilitar un nuevo procedimiento que cambie las condiciones inicialmente establecidas y que permita licitar de nuevo la concesión “en tiempo y forma”.

Según las fuentes municipales, el problema con este proceso tiene su origen en la epidemia del coronavirus y en la bajada generalizada de la demanda de plazas de guardería que se ha registrado ante el escenario y la incertidumbre actual respecto al virus y sus posibles contagios o rebrotes. Ante este bajo número de plazas solicitadas, las propias empresas habrían renunciado a la gestión por considerarse inviable en el contexto actual.

Conviene recordar que según las estimaciones del Ayuntamiento, el contrato que ha quedado desierto tiene un valor estimado de más de 2,1 millones de euros, relativos tanto al servicio de guardería, comedor y otras actividades como al personal contratado para esta guardería de Astilleros (una docena de trabajadores entre dirección, tutores, auxiliares y mantenimiento), gastos de funcionamiento y otras partidas.

El Ayuntamiento deberá ahora resolver esta situación para evitar el cierre de la guardería el próximo curso escolar y el problema laboral añadido de una plantilla de doce trabajadores que la nueva concesionaria tenía que subrogar al hacerse con este contrato que ha quedado desierto.

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