Once sonrisas para el almacenero solidario

Víctor Fernández, propietario de Alimentación Casa Vito, reparte cada mañana desayunos gratis a niños de familias necesitadas

Víctor Fernández preparando en la mañana de ayer uno de los desayunos para niños necesitados.
Víctor Fernández preparando en la mañana de ayer uno de los desayunos para niños necesitados.
J.m. Sánchez Reyes Cádiz

25 de septiembre 2014 - 01:00

Once niños, un equipo. Y un 'entrenador' solidario. Se llama Víctor Fernández, un almacenero de la calle Santiago que cada mañana les prepara un desayuno personalizado. En Casa Vito, entre las ocho y cuarto y las nueve menos cuarto, los pequeños elegidos por la Fundación Valvanuz recogen de lunes a viernes su bolsa con su nombre. "Hago el pan temprano, me levanto una hora antes para que esté todo listo y nada más que quede recoger los desayunos, para evitar también aglomeraciones con otros clientes que vienen a comprar. Cada bolsa está personalizada ya preparada desde las 8.20 en que empiezan a venir, colocada encima del congelador", cuenta Fernández.

Es el ritual de cada mañana. Todo perfectamente preparado pues, como dice el tendero, "esto no es un brindis al sol ni un acto de cara a la galería. Lo hago a rajatabla, con disciplina cada mañana. Esto es algo muy serio y había que hacerlo así, con rigor. Por eso el listado me lo dio Virgen de Valvanuz, de gente necesitada. Así evitamos la picaresca". Maneja una lista con lo que a cada niño le toca para desayunar y tiene carnés personalizados donde lleva la cuenta de las entregas. Desayuno a la carta. Vito se reunió antes de empezar el curso con los padres de los pequeños para conocer sus gustos en cuanto a bocadillos y zumos. "Los alterno para no repetir, en los mayores principalmente. De los más chicos tengo una lista con lo que sus colegios piden para cada día: fruta, lácteos, bocadillos...", explica.

Víctor lo hace "encantado" porque "no tienen precio las sonrisas que me dedican los niños y el cariño que me están cogiendo ellos y sus padres. Algunas madres me dicen que sus hijos se levantan hasta con ilusión para venir a recoger el desayuno".

Hay lista de espera para acceder a esta ayuda, pero de momento el presupuesto da para sólo once niños. Víctor Fernández destaca la colaboración desinteresada de firmas como Panadería Las Navas, Mesón Riojano, Cumbres Mayores, Peluquería Antonio Sanles, El Pozo, Dulcesol, Patatas San José o Chicles Orbit. "Los clientes habituales también echan un buen cable y para eso tengo una hucha con la que completar otras carencias de estos niños", dice.

Hay, a buen seguro, más familias en la ciudad con dificultades para comprar el desayuno de los hijos. Víctor espera que su iniciativa se extienda. "Me han dicho que otros almaceneros están haciendo algo parecido. Ojalá seamos muchos", concluye esperanzado.

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