Okupas contra Kichi Los okupas de la Casa de Cádiz reconocen su intención “política”

  • El activista Lagarder Danciu denuncia “la hipocresía” de los ayuntamientos del cambio y asegura que no se marcharán del edificio barcelonés hasta que no encuentren una alternativa habitacional

El activista rumano Lagarder Danciu, a las puertas de la Casa de Cádiz en Barcelona. El activista rumano Lagarder Danciu, a las puertas de la Casa de Cádiz en Barcelona.

El activista rumano Lagarder Danciu, a las puertas de la Casa de Cádiz en Barcelona. / Cedida

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El activista rumano Lagarder Danciu aseguró ayer a este medio que la okupación del edificio de la Casa de Cádiz en Barcelona desde el pasado mes de noviembre tiene una intencionalidad “política” con el objetivo de “ver hasta dónde se puede poner en evidencia la hipocresía” de los llamados ayuntamientos del cambio. 

Danciu centró sus dardos en el alcalde de Cádiz, José María González Kichi, por la gestión de los Servicios Sociales, que el líder de esta okupación afirmó que “sigue la misma dinámica que con Teófila Martínez” en referencia a la gestión del Centro de Acogida Municipal. “Antes estaba Grupo 5 y esta empresa sigue gestionando el negocio de los Servicios Sociales”, destacó Danciu, que a su vez denunció que “la solución debe ir por la remunicipalización y no dejarlos en manos de las empresas privadas, que se están forrando”. “Queremos poner en evidencia la torpeza de la clase política, de todos los políticos. Los del cambio prometieron que iban a acabar con esto y no han hecho absolutamente nada. Nos dirán que han aumentado el presupuesto para los sintechos, pero van destinados a las mismas empresas que alimentaban el PP y el PSOE”, sentenció. 

Asegura que accedieron al edificio tras comprobar en una nota simple su propiedad

Este activista señaló que se ha embarcado en este proyecto por estar “cansado de ir por toda España” denunciando la situación de las personas sin hogar. Por ello, y con la clara intención de “politizar el tema”, explicó que “antes de okupar el edificio cogimos la nota simple, por lo que sabíamos que era del Ayuntamiento de Cádiz y de una entidad bancaria, que tiene una parte muy pequeña”.

Actualmente, en el inmueble viven unas 25 personas sin hogar. El líder de esta okupación tiene claro que “no nos vamos a ir hasta que los ayuntamientos de Cádiz y Barcelona no nos ofrezcan una alternativa habitacional para estas familias”. Ante esto, Danciu resaltó que “no han estado por la labor de negociar”, por lo que se quejó de que “desde el principio han estado con la represión policial con los Mossos y la Guardia Urbana”. “Existen otras formas de actuar antes que denunciar en los tribunales. Creo que podrían ponerse en contacto con nosotros, buscar la vía civil y sentarnos a negociar una cesión”, remarcó el activista, que pidió tanto a la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, como al regidor gaditano que “si tanto son de izquierdas y defienden esos valores, que se pongan manos a la obra y lo demuestren”. 

En cuanto a la dinámica del día a día en la Casa de Cádiz en Barcelona, relató que “queremos romper con los prejuicios de los okupas. Es un proyecto autogestionado en el que las personas sin hogar se apoyan mutuamente y buscan soluciones para salir de la calle”. 

Respecto a la situación judicial en la que se encuentra esta okupación, el abogado de este colectivo, Bernat Barceló, expuso ayer que en la actualidad existe un procedimiento abierto en el Juzgado de Instrucción número 25 de Barcelona. Como representante legal de los okupantes, expresó que “no puedo acceder a la causa judicial” al no haberse identificado aún a ninguna de las personas que se encuentran dentro del edificio de la Casa de Cádiz en Barcelona, pero desde el propio Juzgado se le informó que “es el Ayuntamiento de Cádiz quien ha interpuesto la denuncia”. Este hecho lo podrá confirmar cuando pueda acceder a las diligencias judiciales. 

El abogado del colectivo señala que no ha recibido respuesta del Consistorio

Los okupantes cuentan con un requerimiento de la Guardia Urbana, a instancias del Juzgado, desde principios de diciembre en el que se pedía el desalojo de la Casa de Cádiz en una semana. Si no se cumplía esta orden, se procedería a identificar a los habitantes de este inmueble por parte del cuerpo municipal de Barcelona. Esto aún no ha sucedido, pero puede producirse en cualquier momento. Aun así, Barceló afirmó que “tenemos tiempo para negociar”. 

El abogado se encuentra a la espera de una respuesta por parte del Ayuntamiento gaditano para buscar una solución para este colectivo, siendo remitido al Gabinete de Alcaldía para tratar este asunto. “No me han contestado aún. Sí que me han dicho que tienen el tema sobre la mesa”, comentó Barceló. Además, también ha buscado la mediación del Ayuntamiento de Barcelona. “Me han dicho que lo va a intentar, pero no tengo noticias”, resaltó. 

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