Consecuencias del Covid para el puerto de Cádiz Cádiz ha perdido 22,5 millones de euros por la suspensión del atraque de cruceros

Imagen de archivo de turistas y ciudadanos de Cádiz cruzando Canalejas con un crucero de fondo tras la verja del Muelle. Imagen de archivo de turistas y ciudadanos de Cádiz cruzando Canalejas con un crucero de fondo tras la verja del Muelle.

Imagen de archivo de turistas y ciudadanos de Cádiz cruzando Canalejas con un crucero de fondo tras la verja del Muelle. / Jesús Marín (Cádiz)

Hace un año y pocos día que los muelles de Cádiz se quedaron sin cruceros. La imagen de esos gigantescos barcos con una eslora media que sobrepasaba los 250 metros quedó borrada de golpe por culpa del coronavirus.

El puerto llevaba ya muchos años, se podría decir que más de 15 años, que tenía a acostumbrados a los gaditanos a contar la mitad del año con algún crucero en sus muelles.

Esta pérdida no sólo ha conllevado una pérdida estética por lo pintoresco que resulta un muelle con cruceros una ciudad plagada de turistas. Lo peor es la pérdida económica que significa tanto para el puerto en sí y para las empresas que viven del y para el puerto, como para la ciudad.

La propia presidenta de la Autoridad Portuaria de la Bahía de Cádiz, Teófila Martínez, se ha atrevido a cuantificar dichas pérdidas económicas. La ex alcaldesa calcula que las arcas del puerto de Cádiz pueden haberse visto mermadas en unos 2,5 millones de euros que recauda a través de las distintas tasas portuarias.

Por su parte, según Martínez, la ciudad se ha llevado la peor parte, anotando una pérdida de más de 20 millones de euros teniendo en cuenta que cada cruceristas se gasta en un puerto de escala en torno a 40 euros.

El aumento de las mercancías en general ha permitido al puerto mantener sus tarifas

Pero el puerto ha logrado sobrevivir a esta hecatombe aunque la ciudad, sus comerciantes, hosteleros y empresarios en general parece que no han logrado esa supervivencia. “El puerto, más que sobrevivir, lo que ha hecho es lograr el equilibrio que le ha permitido el aumento de la mercancía en general, algo que nos ha permitido tener las cuentas saneadas como para poder mantener la rebajas sobre las tarifas portuarias, algo que nos permite ser aún más competitivos”.

Teófila Martínez asegura que, sin este crecimiento de las mercancías, el resultado económico no habría sido, sobre todo teniendo en cuenta esa merma en los ingresos de los 2,5 millones de euros antes citados. Al éxito de las mercancías en general.

“Me preocupa la pérdida de empleos tanto de un lado de la reja como del otro”, confiesa la presidenta de la APBC. Ella sabe que muchos sectores portuarios como amarradores, estibadores, prácticos, remolcadores, consignatarias y empresas auxiliares han salido perdiendo con esta suspensión del atraque de cruceros que trajo consigo la pandemia del Covid.

Un grupo de turistas en un pequeño comercio de la ciudad. Un grupo de turistas en un pequeño comercio de la ciudad.

Un grupo de turistas en un pequeño comercio de la ciudad. / D.C. (Cádiz)

En cuanto a la ciudad, Martínez califica como “muy grave” la pérdida que ha conllevado parea la economía local, teniendo en cuanta que Cádiz esperaba en 2020 la escala de 320 cruceros. A esta meditación le suma el hecho de que empresas tan importantes para la Bahía como es Navantia se ha visto igualmente afectada por la ausencia de cruceros pues en muchas ocasiones las reparaciones han venido emparejadas con el paso por boxes de Navantia.

Martínez afirma que tener a un buque reparando en Cádiz es para el consumo local en la ciudad como casi tener un hotel de 300 ó 400 plazas lleno hasta la bandera durante 15 ó 20 días. “No hay que olvidar que las tripulaciones salen y consumen en la ciudad, además del trabajo que supone esto para Navantia y para las industrias auxiliares”.

“¿Y ha tenido que pasar esto para que los comerciantes de Cádiz se hayan dado cuenta del valor del sector de los cruceros?”. A esta pregunta realizada por este periódico, Teófila Martínez incide en que tanto los empresarios como para los hosteleros y comerciantes “le han dado siempre el valor que tiene el turismo de cruceros”. La ex alcaldesa medita que los turistas que llegan a bordo de este tipo de barcos llenan las calles en los momentos “valle” del turismo tradicional. Es decir, no hay que olvidar que las temporadas altas de cruceros son los meses de otoño y primavera, precisamente los tiempos en los que el turismo tiene su bajón. “Así, tanto el comercio como la hostelería logran alargar sus temporadas turísticas a pesar de que, Cádiz es una provincia que, cada vez más, es capaz de mantener de manera lineal el número de turistas que le llegan.

Teófila cree que no se tardará en retomar la normalidad en el sector de los cruceros. Tanto es así que se atreve a vaticinar que para este verano, “igual, con el pasaporte de vacunación y el ritmo que van a tener de vacunación los países europeos, principales usuarios de este tipo de turismo como son los alemanes, británicos o países nórdicos será más fácil que las navieras empiecen a retomar muchas de las escalas previstas.Eso siempre que las vacunas no fallen”, alerta Martínez.

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