Bruselas alarga los plazos y sigue sin asegurarle al puerto sus ayudas Feder
El muelle de Cádiz confía en poder aguantar sin parar las obras hasta finales de año, gracias a unos préstamos puente y a los recursos propios, a la espera de buenas noticias de la UE
La obra de la nueva terminal de contenedores del puerto de la Bahía de Cádiz sigue adelante casi como si nada ocurriera. Mientras tanto, los responsables financieros de la Autoridad Portuaria siguen haciendo auténticas cábalas con las cuentas para conseguir líquido para no fallar en los pagos a las empresas concesionarias encargadas de la obra.
Todo habría sido bastante más sencillo si la Unión Europea hubiera dado ya su conformidad a las indispensables ayudas Feder. Una cuestión de competencias que se planteó en relación con la concesión de unas ayudas a un aeropuerto alemán provocó la interrupción de todos los procedimientos abiertos, entre ellos el del dinero que iba destinado a la construcción del nuevo puerto de carga para la Bahía de Cádiz.
Rafael Barra ya dijo hace muchos meses que el puerto tenía fondos como para hacer frente a las obras hasta mayo o junio. Pero llegados estos meses, el puerto de Cádiz, con su nuevo presidente al frente, José Luis Blanco, ha tenido que buscarse la vida para que la magna obra siga adelante a pesar de la grave incertidumbre que se traslada desde el corazón de la UE.
Representantes de la Comisión Europea en Madrid confirman a DiariodeCádiz que "ninguna decisión se ha tomado aún para cofinanciar el proyecto". Esta frase la unen a un argumentario que hace pensar que Cádiz tardará aún meses, varios meses, en saber si le llegarán las ayudas Feder y, por ende, el préstamo del Banco Europeo de Inversiones (BEI). Con dinero o sin dinero europeo, la APBC mantiene con vida el proyecto de la nueva terminal de contenedores. Pero no olvidar que sin las ayudas no sólo no habrá muelle de carga sino que el puerto de Cádiz se quedaría herido de muerte, en situación de "ahogamiento financiero", recuperando palabras del expresidente Barra.
El portavoz en Madrid de la CE afirma que efectivamente el proyecto gaditano ha sido declarado "admisible" por la Dirección General de Política Regional de la Comisión Europea para recibir financiación a través del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (Feder). Pero, desde la propia CE se aclara de manera tajante que "esto solo significa que se admite a trámite", lo que sigue sin asegurar que hasta Cádiz lleguen los dineros preconcedidos.
En resumen, todo está por ver. La Dirección de Política Regional de la CE todavía tiene que valorar cuestiones tan de base como si el proyecto de Cádiz es viable o no.
El puerto de Cádiz cumplió en abril con los últimos requerimientos documentales que le llegaban desde la Dirección General de Política Regional. A partir de ahí, lo siguiente es pasarle la documentación a la Dirección General de Competencia de la CE que tendría dos meses para emitir una decisión final sobre si la ampliación prevista "es compatible con las normas sobre ayudas estatales". Pero el alargamiento de plazos prosigue, y aclaran los representantes de Bruselas que aunque Competencia dé un sí, "no significaría automáticamente que el proyecto sería cofinanciado por el Feder". Así que todo sigue en el aire.
Mientras tanto, la obra sigue y los hombres de FCC y Acciona continúan cumpliendo con su calendario. Y la Autoridad Portuaria sigue haciendo frente. y está al día con los pagos a la UTE. Para ello no le queda otro remedio que aumentar su endeudamiento con entidades como Unicaja o Bankinter, con la confianza de que el dinero de los Feder terminen llegando.
Otro motivo para la esperanza es el hecho de que dos obras en sendos puertos españoles, los de Langosteira (La Coruña) y Granadilla (Tenerife), estaban también esperando con la boca abierta el sí de Europa. Desde la APBC confirmaban ayer que los dos han recibido ya confirmación desde Bruselas, lo que da un respiro y permite que los trabajos sigan adelante.
Si no llegan los 60 millones del Feder, el puerto de Cádiz se queda también sin los 60 del BEI. Y ni que decir tiene, que el puerto de Cádiz no cuenta con recursos propios como para hacer frente a esta magna obra sin ayudas externas, lo que se traduciría en una automática paralización de la misma y en su "ahogamiento financiero".
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