Barroso exige la paralización de un tramo del segundo puente
Esgrime un informe de Endesa en el que se acusa a Dragados de vulnerar la reglamentación al no mantener la distancia mínima de seguridad entre la plataforma del viaducto y la línea de alta tensión
El alcalde de Puerto Real, José Antonio Barroso (Izquierda Unida), exigió ayer al Ministerio de Fomento la paralización "inminente" de las obras de construcción de un tramo del segundo puente localizado en la barriada puertorrealeña del Río San Pedro. Barroso, que mostró un informe de la compañía Sevillana Endesa, acusó a la empresa adjudicataria del puente, Dragados y Construcciones, de "incumplir sistemáticamente" la normativa en vigor en materia de líneas de alta tensión y de "haber puesto en riesgo la vida de los trabajadores" que están realizando su labor en este tramo.
En el referido informe, que fue trasladado a la Delegación Provincial de Innovación y que ésta, a su vez, reenvió luego al Ayuntamiento puertorrealeño, Sevillana Endesa advierte de que Dragados ha elevado la plataforma para el segundo puente demasiado cerca de la línea de alta tensión que discurre entre Cádiz y Puerto Real y, por lo tanto, "incurriendo en unos riesgos eléctricos para las personas y para la instalación que son inadmisibles".
En concreto, la compañía eléctrica recalca que la empresa encargada de las obras "ha efectuado la elevación de una plataforma para el nuevo puente sobre la Bahía de Cádiz dejando las distancias en vertical -es decir, el gálibo admisible y la servidumbre de servicio- por debajo de lo marcado en el reglamento de Alta Tensión en vigor". Las obras en cuestión se localizan en el tramo del segundo puente que une las pilas 5 y 6, es decir, entre la glorieta de acceso al Río San Pedro y la glorieta donde la carretera se bifurca en dirección hacia al astillero de Puerto Real y hacia el Bajo de la Cabezuela.
Y añade además Sevillana Endesa que este problema ya le fue comunicado a Dragados hace tres años y que entonces la propia empresa constructora se comprometió a costear una modificación de la línea eléctrica, para lo que era necesaria una descarga previa. Es más, tras ser avisada de esta traba al proyecto, Dragados encargó a la empresa Ametel un estudio topográfico sobre as modificaciones a realizar en la línea de alta tensión, sin que finalmente nada de ello se haya llevado a efecto.
En un nuevo escrito remitido a Dragados hace ahora un mes, Sevillana Endesa le reprocha no sólo que incumpliera lo pactado -"que era de obligado cumplimiento", apostilla- sino, sobre todo, el riesgo "inadmisible" que su actuación ha supuesto para las personas y para la propia instalación eléctrica. "La plataforma no podía colocarse por la afectación que implica la línea eléctrica y la distancia a la que se encuentra la plataforma y a la que se debió situar las grúas y demás elementos constructivos constituye un elevado e incomprensible riesgo del que ustedes son los únicos responsables", recalca con dureza.
En este escrito, y a la vista de que esta situación de riesgo para las personas y para la instalación eléctrica aún persiste al no estar culminada la obra, desde Sevilla Endesa se exige "la paralización de cualquier actividad que conlleva deambular o actuar sobre la superficie de la plataforma así como incrementar ésta en altura" y urge además a Dragados a que "restablezca la situación actual a la anterior, que es la legalmente establecida".
Estas consideraciones de Sevillana Endesa fueron trasladadas a la Delegación Provincial de Economía, Innovación y Ciencia en un escrito firmado el pasado 29 de julio y que tiene fecha de registro de entrada en estas dependencias de la Junta del 3 de agosto. Pero Innovación lo que hizo fue rebotarlas al Ayuntamiento de Puerto Real pese a que, según dejó claro ayer su alcalde, no tiene competencias ni para paralizar la obra ni para abrir un expediente sancionador a la empresa encargada de las obras del segundo puente.
En rueda de prensa, José Antonio Barroso explicó que esta magna obra de infraestructura es competencia del Ministerio de Fomento y que el Ayuntamiento "no sólo no ha dado licencia alguna, sino que ni siquiera ha tenido que aprobar el proyecto". Del mismo modo, indicó que es la Junta de Andalucía la que tiene las competencias en materia de seguridad laboral. Por ello, el regidor puertorrealeño conminó ayer a las administraciones central y andaluza a "parar las obras de construcción de este tramo de manera inminente" y a "abrir un expediente sancionador a Dragados y Construcciones por sus numerosas infracciones".
En el escrito remitido ayer mismo, y que está sustentado por sendos informes del arquitecto municipal y de la asesora jurídica de la Gerencia Municipal de Urbanismo, Barroso insta a la Delegación Provincial de Innovación a dar traslado urgente de la situación tanto a la Dirección General de Carreteras del Ministerio de Fomento como a la Inspección de Trabajo y al Centro de Prevención de Riesgos Laborales y Salud Laboral. En este punto, Barroso se comprometió a trasladar toda esta información en mano al ministro de Fomento, José Blanco, en el transcurso de la visita que tiene previsto realizar a la obra del segundo puente y a Cádiz el próximo martes.
En su comparecencia de ayer ante los medios de comunicación, José Antonio Barroso destacó la "diligencia" y el "sentido de la responsabilidad" del Ayuntamiento de Puerto Real al realizar la denuncia pública sobre la situación de este tramo del segundo puente y el riesgo que encierra para sus trabajadores. Por el contrario, mostró su extrañeza por el hecho de que la Junta rebotara este asunto al Ayuntamiento, cuando carece de cualquier tipo de competencia en una obra de este calado.
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