Cádiz

El Banco más valioso

  • La Unidad de Anatomía Patológica gestiona el banco de tumores del Puerta del Mar, clave en estudios oncológicos

 El lugar más profundo del Hospital Puerta del Mar esconde entre sus pasillos y despachos una de las unidades más importantes de todo su complicado engranaje sanitario, una rama de la medicina denominada Anatomía Patológica y cuya misión es proporcionar información sobre el proceso de la enfermedad al resto de los servicios médico-quirúrgicos a través de técnicas de estudio y análisis. Por decirlo de alguna manera, los clientes de los patólogos son los propios médicos, que demandan información del material que les envían. En algunas ocasiones ese análisis debe ser inmediato, sobre todo cuando se trata de una biopsia intraoperatoria. Por ejemplo, durante la intervención a una paciente de un tumor en una mama, y mientras que el equipo sigue operando, se envía a la unidad el ganglio centinela para comprobar si existe metástasis. En pocos minutos ese tejido es analizado y se da un resultado para que, en caso de que las células tumorales hayan alcanzado este ganglio, se extirpe la axila en una intervención delicada que empeora la calidad de vida de las afectadas con la posible aparición de linfodema, la acumulación de líquido rico en proteínas (linfa) en una extremidad como resultado de una sobrecarga del sistema linfático, en el que el volumen de linfa acumulada excede a la capacidad de drenaje de la misma. El linfedema es la secuela más importante del tratamiento de cáncer de mama y se estima que una de cada cuatro mujeres desarrollará esta complicación. Mientras realizamos este reportaje una auxiliar alza la voz y anuncia una intraoperatorio. El doctor Martínez Parra, que es quien aparece de guardia en un planillo de tareas que marca al dedillo la función de cada profesional en ese día en concreto, se hace cargo rápidamente de la situación y comienza a estudiar la muestra enviada.

Una unidad de anatomía patológica se encarga de tres vertientes asistenciales: por un lado la patología quirúrgica, es decir, el estudio de biopsias (tejidos); por otro la citopatología: estudio de las células (exfoliativa, líquidos, punciones) y por último la patología necrópsica (autopsias clínicas). En esta última hay que diferenciar la autopsia forense de la clínica, requerida por los doctores sobre todo en casos de niños pequeños cuyos familiares desean saber qué ha provocado el fallecimiento o cuando es necesario para dictaminar la causa de muerte de un paciente.

Precisamente por ser los encargados de realizar las autopsias, la Unidad de Anatomía Patológica se sitúa en el Puerta del Mar junto al mortuorio, a pesar de que sus necesidades son tan grandes que ya salta a varias alas de la planta inferior del centro. En el nuevo hospital, si alguna vez llega a construirse, Anatomía Patológica estará ubicada en la tercera planta, mucho más cerca de los quirófanos.

El producto final de la actividad de la unidad se denomina diagnóstico anatomo-patológico. "De este -dice el doctor Martínez Parra- se derivan múltiples aplicaciones en la práctica clínica, como por ejemplo su contribución decisiva en el diagnóstico de la enfermedad, el hecho de que permita establecer un pronóstico, elegir un tratamiento adecuado y valorar la respuesta terapéutica". Asimismo, gracias a la utilización de sus métodos se detectan lesiones precursoras, lo que permite el diagnóstico precoz, por ejemplo cuando se realiza una citología ginecológica.

Los servicios de Anatomía Patológica del Hospital Universitario Puerta del Mar y del Hospital Universitario de Puerto Real constituyen la Unidad de Gestión Clínica Intercentros de Anatomía Patológica Bahía de Cádiz. Esta unidad, dirigida por el doctor Diego Martínez Parra, la componen 11 médicos especialistas en anatomía patológica, dos enfermeras, 13 técnicos especialistas (TEAP), cinco administrativos y un celador. Anualmente, esta unidad gestiona aproximadamente 26.000 biopsias, 15.000 citologías y 32 autopsias.

BANCO DE TUMORES

En la Unidad de Gestión Clínica de Anatomía Patológica también se ubica el Banco de Tumores del Puerta del Mar. Su creación responde al reto de la comunidad científica en la investigación del cáncer, examinando las causas que lo provocan, el estudio de nuevas dianas terapéuticas y, a través de ello, la posibilidad de mejorar el pronóstico de la enfermedad y, si es posible, vencerla. Las muestras deben estar en óptimas condiciones, para lo que son congeladas a -50 grados centígrados en menos de 20 minutos desde que son extraídas de los pacientes y se almacenan a -80 grados. Para garantizar que en ningún momento las muestras corren peligro, el congelador en el que se guardan está conectado a una bombona de nitrógeno líquido que a su vez se sitúa en un peso en el que se comprueba el nivel de este nitrógeno y si ha sido necesaria su utilización. Además, hay electricistas de guardia por si la corriente falla en la sala donde se encuentra la nevera acudir rápidamente a solucionar la avería. "En casos extremos -dice el doctor Martínez- estamos preparados para meter las muestras en pequeñas neveras enfriadas con placas heladas para su traslado y que no se estropeen".

El Banco de Tumores del Puerta del Mar inició la andadura de congelación y almacenamiento de muestras tumorales a finales de 2008 y desde entonces se ha ido aumentando paulatinamente el número de muestras que son debidamente archivadas. El doctor Manuel Beltrán es, junto al doctor Martínez Parra, el responsable de este Banco de Tumores y comenta que actualmente "tenemos a disposición de la comunidad científica más de 1.300 muestras congeladas pertenecientes a más de 500 pacientes". Además, se han remitido a la Red de Bancos de Tumores de Andalucía (RBTA) cuando han sido requeridas "42 muestras para generación de líneas celulares durante al año 2009, 31 a lo largo de 2010 y dos muestras en lo que va de este año". En toda su trayectoria se han cedido un total de 114 muestras congeladas y 73 en parafina solicitadas a través de la RBTA y 20 muestras congeladas y 300 en parafina al Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) para sendos proyectos de investigación tanto del hospital gaditano como de otros grupos investigadores regionales y nacionales.

DECLARACIONES

El doctor Martínez Parra explica que un servicio de Anatomía Patológica pequeño no tiene sentido, "porque cada vez nos piden más cosas y existe más tecnología, más pruebas. Entonces estamos unidos al de Puerto Real. Tenemos los mismos objetivos, les servimos de consultores porque tenemos más tecnología. Nosotros tenemos una cartera más amplia...". Hay que tener en cuenta que en Cádiz trabajan siete médicos y en Puerto Real solo cuatro. 

Anatomía Patológica cuenta con un archivo diagnóstico, "para poder guardar una parte del tumor que se quita" y también un gran archivo de citologías y pruebas analíticas.

Hay citologías de dos clases: las líquidas, que son centrifugadas y que tienen un coste más elevado, y las normales, cuya muestra es tintada para que los profesionales puedan examinarlas al microscopio. La gran diferencia entre ambas es que para ver las primeras se tarda un par de minutos, aunque por contra son mucho más caras, por lo que se utilizan para algunos casos clínicos muy concretos, mientras que la observación de las normales puede llevar unos siete minutos de media cada uno. La Unidad de Anatomía Patológica cuenta con una enfermera especializada en revisar estas muestras, "en caso contrario tendrían que ser vistas por los propios doctores y nos haría perder un tiempo precioso", dice el doctor Martínez Parra.

estudios claves

El doctor Manuel Beltrán nos explicaba junto al congelador del propio banco de tumores que a todos los grupos de investigadores lo que más le interesa es "profundizar en el tema del cáncer", por eso se están desarrollando estos bancos de tumores. "Antiguamente -comenta- había patologías infecciosas, como la sífilis, la tuberculosis o la malaria que ahora han mejorado muchísimo gracias a los antibióticos. Pero hoy día sigue habiendo esta patología oncológica, que desgraciadamente no se sabe muy bien cuál es la causa que la provoca, ni qué tratamiento hay que poner para corregir alteraciones de las células que son las que provocan el cáncer". Lo que hace el banco de tumores es almacenar muestras de tumores malignos fundamentalmente, que son los que van a tener una evolución más desfavorable, para ofrecerlos a la clase médica investigadora, que de esa forma cuenta con un material en perfectas condiciones y que reúne una naturaleza del tejido tumoral lo más parecido a la que tenía el enfermo cuando estaba en su cuerpo para que pueda ser estudiado. "Lo que hacemos es proponerle a los cirujanos que nos envíen el órgano con el tumor en un plazo de 15 a 20 minutos para que nosotros podamos tomar unas muestras y congelarlos a -50 grados de tal forma que la vida de las células se paraliza y preserva toda la bioquímica de la célula y mantiene indemne todas las aberraciones cromosómicas que tiene el núcleo de las células tumorales para que puedan ser estudiadas".

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