Marítimas | la autoridad portuaria, obligada a modificar el proyecto del futuro paso subterráneo

Aparece una chapa de hierro en el túnel del muelle de contenedores

  • Su gran tamaño y ubicación obligan a la APBC a cambiar el proyecto e inyectarle 103.000 euros más, algo que puede ralentizar la obra dos años.

La aparición de una chapa de unos 23 metros de largo por unos 6 metros de ancho, a una profundidad de entre 11 y 14 metros, y otras varias actuaciones a realizar en la obra del túnel de acceso a la nueva terminal de contenedores del puerto de Cádiz ha obligado a la Autoridad Portuaria de la Bahía de Cádiz (APBC) a redactar un nuevo proyecto y convocar la correspondiente modificación, según fuentes del sector.

Se da la circunstancia de que este desafortunado hallazgo llega en un momento en el que el paso subterráneo cuenta ya con un alto grado de ejecución. Tanto es así que el "chapón", tal y como lo denomina la citada fuente consultada, se encuentra justo cuando se procedía a acabar con el escaso 2% que resta de la parte de la obra relacionada con la colocación de las pantallas del túnel.

Este periódico contactó ayer con la Autoridad Portuaria que ratificó el hallazgo, aunque aseguró que no supondrá obstáculo alguno para hacer operativa la terminal de contenedores que se ha construido cerca de Navantia. La propia APBC indicó que de las pantallas es cierto que se ha ejecutado el 98,9%, así como el 81,6% de los dinteles superiores, el 48,3% de la excavación en mina, el 40,9% de las soleras inferiores y el 60,8% del pavimento repuesto en superficie.

Ese pequeño porcentaje de pantallas pendiente de ejecutar está concentrado en la zona donde aparecieron los citados restos metálicos, que impiden la normal ejecución de la obra y donde, además, para colmo, ha quedado atrapada una cuchara de pantalladora.

Esta aparición ha afectado también a parte del porcentaje pendiente de dinteles superiores.

Tras estudiar en profundidad la situación, el puerto ha concluido que las nuevas actuaciones supondrían un aumento del precio final de la obra de la nueva terminal de contenedores, en su conjunto, así como un retraso en la fecha de finalización de la misma, aunque no en su puesta en funcionamiento. Cabe recordar que desde la APBC se convocó un concurso para la gestión y explotación de la nueva infraestructura y que éste quedó desierto. A raíz de ahí se pasó a una fase en la que la adjudicación podría requerir menos burocracia y, por lo tanto, menor tiempo para alcanzar un final feliz.

Este retraso a la hora de encontrarle "novio" a la nueva terminal de carga hace pensar a toda la comunidad portuaria que el primer contenedor no llegará a la esta superficie ganada al mar hasta finales de 2019. Este largo período que aún queda por delante mientras llega la nueva empresa e inicia su gestión y explotación convertirá el hallazgo de la chapa metálica casi en una anécdota.

El tamaño y ubicación de la lámina de hierro a varios metros de profundidad requiere una intervención, cuyo coste supera el límite que la Ley permite los posibles imprevistos. La obra ha agotado ya casi al completo el sobrecoste que permite el artículo 107.3 del Texto Refundido de la Ley de Contratos del Sector Público (TRLCSP). Ya en octubre de 2016 se aprobó un sobrecoste de un 9,11%, cuando la Ley permite como máximo un 10%, de lo que se deduce que no hay "cash" para sacar la chapa.

Este Diario ha tenido acceso a través de la web pública de la APBC al expediente para la licitación para la realización de estos trabajos que conllevarán un gasto de 103.649 euros. La falta de remanente para quitar de enmedio la chapa obliga a convocar un nuevo concurso, con una nueva asignación presupuestaria, con lo que esto conlleva de largas y densas tramitaciones burocráticas.

Así, con objeto de que esta actuación tenga la menor incidencia posible sobre el calendario de la obra, ya que por disposición legal es necesario resolver el contrato de obras con la empresa Vías y Construcciones, S.A., la Autoridad Portuaria ha convocado con procedimiento de urgencia la licitación del nuevo proyecto y dirección de la obra, en el que el contratista tendrá que presentar un estudio de soluciones y el proyecto de construcción definitivo.

Como se sabe, la ejecución del túnel tiene como objetivo permitir el acceso directo y diferenciado de vehículos a la nueva terminal de contenedores del puerto de Cádiz, evitando por motivos de control y seguridad la interrelación con los diques, muelles e instalaciones ocupadas por Navantia.

La nueva licitación comprende tres partes fundamentales, el estudio de soluciones, la redacción de un nuevo proyecto y la dirección de obra del tramo pendiente de ejecutar y el presupuesto es de 103.649 euros.

Se plantea un mes para el estudio de soluciones y dos meses para el proyecto de construcción. La obra restante podría tener una duración de 10 meses.

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