Adiós a la vieja Comandancia dela Guardia Civil
Un ciudadano, Juan Torres, narra su vinculación con el acuartelamiento de San Severiano que actualmente está siendo demolido y que ha prestado más de 53 años de servicio
Hoy, día 11, la Guardia Civil celebra los actos oficiales del día de su Patrona la Santísima Virgen del Pilar. Mientras esto sucede en el nuevo acuartelamiento, a escasos 300 metros la piqueta sigue devorando los muros de la vieja Comandancia. El viejo acuartelamiento de la Guardia Civil o Casa-cuartel, como se decía antes, situado en el barrio de San Severiano ya es historia, dado que actualmente el Benemérito Instituto posee un nuevo cuartel acorde a las necesidades actuales y situado como todos saben en el nuevo barrio de Astilleros.
Bastante moderno el nuevo cuartel, posee sus pabellones (que es como ellos llaman a las viviendas) con plaza de garaje, cafetería con servicio de comedor y hasta una zona para juegos infantiles. Nada que ver esto con la austeridad de la vieja Comandancia que fue inaugurada en 1958 con motivo del XXII Aniversario del Alzamiento Nacional. Del cuartel de San Severiano guardo muchos recuerdos, ya que pasé buena parte de mi juventud viviendo a 50 metros del mismo, y la primera imagen que veía por las mañanas era el colegio Villoslada y la puerta principal del cuartel, por la que pasaba delante para ir a la escuela.
Recuerdos también de las celebraciones de su Patrona, fiestas que duraban varios días y en las cuales siempre intentábamos de colarnos por la puerta lateral, teniendo éxito la mayoría de las veces. Semanas antes de las celebraciones nos acercábamos todos los días a la Bahía para ver los ensayos de la banda de cornetas y tambores, con escuadra de gastadores y creo que dos o tres compañías. Celebrado era el regreso al cuartel por todos los vecinos de los bloques de los grupos de la Junta Obras del Puerto que desde sus ventanas disfrutaban de tan agradable desfile que diariamente y al atardecer ofrecían las fuerzas de dicha Comandancia. Aún tarareo de memoria los sones de la melodía con que desfilaban camino al cuartel y la cual he escuchado interpretar a la agrupación musical de Los Polillas.
Otra de las épocas muy celebradas por mi persona es la del capitán Eduardo Benz de Casaux, lo conocíamos por el capi. Persona ligada al mundo del fútbol sala y muy conocido, ya que llevaba a su cargo todo el tema de dicho deporte en Cádiz. Teníamos que acudir todos los jueves al cuartel para recoger la circular que era donde venía todo lo concerniente a la liga de primera y segunda categoría. La famosa circular la redactaba y confeccionaba el mismo capitán y luego usaba una multicopista para hacer las copias. Muchos gaditanos de aquellos años que jugaban en equipos como el Portillo, CGC, Regina Pacis, Calpisa, Zidac y muchos más que jugaban en el pabellón Portillo y en la bolera municipal, seguro que saben de quién hablo.
Ya de casado quiso el destino que me comprara una vivienda en la calle Cooperativa, cuyas ventanas daban al patio de la Comandancia. Desde esas ventanas podía visualizar todo lo que acontecía en el patio en las celebraciones de su Patrona. Años más tarde, concretamente en 1998, accedí por primera vez a una Patrona como invitado, recibiendo un saluda del Teniente Coronel Primer Jefe don Francisco Gabella Maroto. Esta fue mi primera Patrona en la Comandancia de San Severiano, ya desde entonces he tenido la inmensa suerte tanto yo como mi familia de disfrutar de todos los acontecimientos que se han desarrollado en sus dos instalaciones hasta el día de la hoy.
En mi caso he trabajado siempre codo con codo con los componentes de la comisión que cada año se nombran para preparar y programar los actos dedicados a los más pequeños y algún que otro cable para la cena que celebramos todos los años en algún restaurante de Cádiz o su provincia, en la cual como es lógico se apunta quien quiere y que este año la hemos celebramos en un hotel de Chiclana con la asistencia de 85 personas entre Jefes, oficiales, suboficiales, tropa y como es normal civiles.
Mi agradecimiento a todos los inquilinos actuales de la Casa-cuartel, sin distinción de rango por todas las facilidades que recibo cuando estoy en vuestra casa. Agradecer en la distancia el reconocimiento recibido por parte de sus antiguos Jefes, empezando por el malogrado Tte. Coronel Rafael Hernández Ferrero, al anteriormente citado Gabella actualmente General, a Alfonso Escuer también General. Especial mención se merece Antonio Dichas Gómez, lo vi entrar de Tte. Coronel en el año 2000 y marcharse en junio de 2006 de General, sus seis patronas fueron para mi estupendas y en especial la del año 2005 con la celebración de la Santa Misa en la Iglesia Catedral. Tampoco me olvido de Alfonso Rodríguez Castillo, en la actualidad Tte. Coronel, que fue Comandante Jefe Interino desde que se fuera Dichas hasta la llegada de Escuer Mur. Por último dar mi más sincero agradecimiento al actual Jefe de la Comandancia Coronel Antonio Tocón por su comportamiento hacia mi persona en todos los actos del Pilar 2011, en especial en la cena del pasado sábado día 8 donde acompañado de mi esposa tuve la suerte de compartir mesa.
Tengo más vivencias, pero las dejaremos para otro momento. La vieja Comandancia ha prestado más de 53 años de servicio. El acto oficial de inauguración de la Comandancia de San Severiano, tuvo lugar el día 31 de julio de 1958, haciendo su entrega el Señor Gobernador Civil de la Provincia, Antonio Luis Soler Bans, al Teniente Coronel Primer Jefe de la Comandancia, José Vivancos Crespo, con asistencia del señor Coronel Jefe del 37º tercio, Buenaventura Sánchez del Álamo Núñez, Arquitecto de Regiones Devastadas, Antonio Fernández Rubio, y el padre Olivera, párroco de San José que procedió a la bendición del edificio, asistiendo también el Comandante capellán del Centro de Instrucción de la Guardia Civil, Vicente Morillo Morillo.
Los pabellones estaban repartidos de la siguiente manera: 12 para jefes y oficiales, 6 para suboficiales y 36 para el resto de la tropa. Las dependencias estaban compuestas por despachos y oficinas para jefatura de la Comandancia, automovilismo, información, juzgado, botiquín, primera y segunda Compañías, oficinas para las cinco líneas de la capital, armamento, intervención de armas, comandante de puesto, sala de oficiales y suboficiales, depósito de víveres, almacén de vestuario, cocina-comedor, zapatería, barbería, bar, garaje, talleres y polvorín.
Los primeros adjudicatarios de los pabellones fueron los siguientes: Jefes y Oficiales, Teniente Coronel don José Vivancos Crespo, Comandante Juan A. Fajardo Quero, Capitanes Juan Heredia Fernández, Antonio Gaona Pacheco y Carlos Pérez Ardisana. Tenientes Domingo Fernández Pérez, Amante Carrillo Ledesma, Gerardo Jiménez Zaballos y el practicante de primera Francisco peña Sánchez.
Suboficiales, Brigadas Vicente Yuste Martínez, José Calleja Lozano y Silverio García. Sargentos José Pérez Sánchez, Manuel Valencia Espiritusanto y Amador García Rico.
El resto de los pabellones fueron entregados al personal de tropa que a continuación se relaciona: cabo 1º Alejandro Cuadrado Antolín, Arturo Recuero García, Justo Insaurriaga Sanemeterio y Gumersindo Expósito Luna. Guardia 1º Ramón Rodríguez García, José González Iglesias, Antonio Jiménez Torres y José Bernabé Alfaro.
Guardia 2º Andrés Montiel Ortega, Antonio Reguera Chacón, José Navarro Prieto, Antonio Santiago Díaz, Antonio Fernández López, Antonio Pérez Muñoz, Manuel Puyol Orellana, Miguel Román Navas, Manuel Ojeda Rodríguez, Pedro Ayuso de Diego, Antonio Sierra Gómez, Lorenzo Escot, Bonilla, Francisco López Crespillo, José Fernández Borrego, Antonio Oliva Malia, Francisco Gómez Sánchez, José Alcalde Forcada, Vicente Leal Paulino, Bartolomé Dávila González, Cristóbal Rodríguez Muñoz, Antonio Casablanca Ramos, Luis Ruiz Ruiz, Francisco Álvarez Palacios, Evaristo Viudes Hernández, Rafael Matito Cano, Martín Pizarro cava y Francisco Domínguez Tirado.
Los primeros nacimientos ocurridos en la nueva Casa-cuartel datan del año 1959. El primero fue un varón nacido el 12 de febrero, su padre el guardia de 2º José Navarro Prieto, se le impuso el nombre de Antonio. Luego nacerían el 22 del mismo mes María Isabel, hija del guardia 2º Luis Ruiz Ruiz, el 20 de marzo los gemelos o mellizos Cristóbal y Diego, del guardia 2º Manuel Puyol Orellana. El 28 nació Gloria, hija del Sargento José Pérez Sánchez y el 24 de abril María Teresa hija de Evaristo Viudes Hernández guardia de 2ª.
Asimismo se produjo la defunción de una hija del Comandante Juan A. Fajardo Quero.
Las obras y adquisiciones efectuadas desde su entrega fueron las siguientes: la instalación del frigorífico en el Depósito de Víveres, la colocación de contadores de agua en todos los pabellones y dependencias oficiales. Se adquirieron muebles metálicos para los despachos de los señores Primer Jefe y Comandante y con cargo al fondo de bar, fue instalada y montada en este acuartelamiento una cafetera Caggia.
Me gustaría hacer referencia a otro cuartel que también conocí y que estaba situado en la Avenida de Portugal y que era conocido como cuartel de San José el Blanco. Dicho edificio fue ocupado por Fuerzas del Cuerpo de la Guardia Civil en 1º de enero de 1941 y era propiedad de Antonio Rodríguez Izpizua, que lo tenía alquilado por la cantidad de 4.000 pesetas anuales. El puesto lo componían dos suboficiales, dos cabos y 18 guardias. Con motivo de la reorganización del Cuerpo, dicho puesto fue suprimido el día 11 de agosto de 1973. Este edificio fue entregado a su dueño el 30 de diciembre de 1988.
Sirva este artículo para homenajear de alguna forma a esa emblemática Casa-cuartel así como a todos los inquilinos que han pasado por sus pabellones.
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