La Voz Invitada de Carlos León Agricultura UE, alimentos seguros

  • El 15 Symposium de Sanidad Vegetal se celebrará en Sevilla del 23 al 25 de enero.

Presentación del Symposium. Presentación del Symposium.

Presentación del Symposium.

Es poco conocido que la normativa fitosanitaria actual de Europa está regulada dentro del último Programa Marco Comunitario de Medio Ambiente y, por tanto, cualquier actuación fitosanitaria está regulada sobre tres principios básicos; proteger el medio ambiente, a las personas y a los usuarios.

La ciencia tiene que rebatir ciertos mitos y la oleada de populismo y noticias falsas que también inundan a este sector. La Sanidad Vegetal es una ciencia, lo que llamamos la “medicina de los vegetales”, y hay muchos mitos que rodean a la principal actividad fitosanitaria, que no es otra que la producción de alimentos. 

La actividad fitosanitaria no está exenta de las fake news, mitos y populismo.

En nuestro debe está la tarea de trasladar a la sociedad una realidad poco explicada, ya que a veces se confunde ciencia con opinión. Como acaba de decir Berhanrd Url, director de la EFSA (Agencia Europea de Seguridad Alimentaria) “si cuestionamos el método científico volvemos a la Edad Media”.

Hoy en día podemos afirmar que nunca se ha comido con más seguridad en Europa que en cualquier otro momento de la historia pasada. Y es debido, entre otras medidas, a que la normativa a la que hacía referencia incluye lo que llamamos el principio de precaución. Con la anterior normativa fitosanitaria, cualquier producto potencialmente peligroso para la salud humana era aprobado si en su aplicación se controlaban los parámetros de seguridad en la aplicación y su límite máximo de residuos ( LMRs) estaba por debajo de los límites establecidos. Actualmente, aplicando el principio de precaución, cualquier producto que después de los exhaustivos estudios a los que son sometidos sea potencialmente peligroso, es totalmente prohibido, incluso cuando se aplique con la mayor seguridad para las personas y el medio ambiente.

"La ciencia tiene que rebatir la oleada de noticias falsas que inundan a este sector"

Según datos de la EFSA, el último informe europeo indica que mas del 97% de los alimentos producidos en Europa, está por debajo de los límites máximos de residuos, el 50% no tiene ninguno, y sólo el 2,4% está por encima de los LMRs, y una vez detectados se retiran del mercado. Pensar que la evidencia científica es una opinión más, es muy peligroso, como ocurre por ejemplo con los movimientos “antivacunas” para los niños.

Con todo lo anterior, hoy disponemos de sólo el 20% de fitosanitarios que hace 15 años, y cada 10 años, todos los productos autorizados tienen que pasar lo que podemos decir una “reválida” para continuar con su autorización.

Eso nos da una idea de la seguridad de los actuales productos usados en agricultura. Y también de una problemática; seguir produciendo alimentos con las mismas garantías y de forma socioeconómicamente viables, para los agricultores y su industria auxiliar, y sobre todo de forma agroeconómicamente sostenible.

Actualmente disponemos de solo el 20% de fitosanitarios que hace 15 años, lo que crea una problemática para seguir produciendo alimentos de forma socioeconómicamente viable.

La hiperregulación en materia de seguridad fitosanitaria hace que la reducción de materias autorizadas para el control de plagas y enfermedades en los cultivos, unido al cambio climático y a la aparición de nuevas enfermedades, así como el retorno de plagas ya olvidadas, afecte a las producciones agrícolas debido a las resistencias que comienzan a darse.

Al igual, por ejemplo, que con los antibióticos en los seres humanos, ya hay organismos fitosanitarios internacionales (IRAC, FRAC, …) que bajo esta problemática de falta de herramientas, estudian este problema y aconsejan las mejores estrategias para poder llevar adelante los cultivos, cumpliendo todas las normativas fitosanitarias, pero unidas al gran reto: producir alimentos para una población en progresión geométrica.

Herramientas no químicas

Con esto, otro de los retos es incorporar herramientas no químicas, con la debida seguridad para el consumidor. Hay que huir de que “lo natural” es siempre bueno, ya que por ejemplo los mejores venenos son de procedencia orgánica. Las directivas comunitarias priman el método no químico en la Gestión Integrada de Plagas (GIP), siempre que estos sean seguros y fiables. Es un asunto que las autoridades comunitarias de evaluación de riesgos deben tomar en cuenta. Si de verdad quieren priorizar esta línea, no solo debe quedar en el papel.

En el 15º Symposium Nacional de Sanidad Vegetal que se celebra del 23 al 25 de enero de 2019 en Sevilla, evento de referencia en Sanidad Vegetal del sur de Europa, trataremos la actualidad normativa, pero queremos hacerlo desde un punto de vista con el que poder discutir y aportar si es posible, herramientas de corrección a la misma.

Crear debate constructivo, que no discusión, es nuestro objetivo ante la decreciente falta de materias activas, el nuevo marco para el registro de sustancias y la revisión de las ya aprobadas.

Una agricultura moderna

La agricultura actual Europea es moderna, una de las primeras industrias en usar drones para aplicaciones agrícolas. El Big-Data, la Agricultura 4.0, las aplicaciones tecnológicas en geolocalización, el uso de sensores y satélites para ayudar a la toma de decisiones y un sinfín más de herramientas basadas en la ciencia y las nuevas tecnología, unidas a los productos fitosanitarios, son la actualidad de la producción de alimentos.

Transmitir esto a la sociedad, para que cada vez sea mas confiada en lo que come para su alimentación diaria, es un reto y una obligación de los principales actores en este sector.

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