La Azotea

Melchor Mateo

mmateo@diariodecadiz.com

Menos coches

Todo es cuestión de acostumbrarse. Hace algún tiempo pasaban coches por la misma calle Columela, se aparcaba en la plaza de la Catedral alrededor de la estatua del obispo Rancés, bajaban los coches por Novena y entraban en el Palillero e incluso se podía atravesar la calle de La Palma o Sopranis, dos de las principales calles hosteleras de la ciudad. Todo parecía imposible y seguro que en muchos casos contó con la oposición de aquellos más reticentes a los cambios. Pero ahí se ha ido avanzando poco a poco en la peatonalización del casco histórico, más de lo que pudiéramos pensar con la mentalidad que gastamos y menos de lo deseable. El problema de base que no cambiamos es el de la costumbre. Queremos seguir llegando a la puerta de casa, del colegio o de la tienda en coche. Para cambiarla hace falta un transporte público en condiciones y buenos carriles bici. No basta sólo con peatonalizar.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios