Avería en el elevador del Centro de Salud del OlivilloLa magna y el magma

Un paciente con movilidad reducida del Centro de Salud del Olivillo, en el casco antiguo, tuvo que esperar en torno a una hora a pleno sol a que la empresa responsable del elevador viniese a repararlo. El aparato no respondía y no funcionaba ni hacia arriba ni hacia abajo, de manera que resultaba imposible bajar de la plataforma del elevador la silla de ruedas en la que habitualmente se desplaza el paciente. Menos mal que a alguien se le ocurrió usar un paraguas como sombrillaRecordamos unas normas básicas de urbanidad a la hora de convivir en paz en el bar o en el chiringuito: Antes de entrar, dejen salir. Si está lleno, es que no se cabe y hay que esperar. El señor de al lado no va a dejar su puesto en la barra por muchos codazos que le dé. Si hay un bolso, una copa a medias y el plato empezado es que está ocupado. Seguiremos recordando...