San Fernando

Un palacio para el Museo Camarón

  • El elevado grado de protección de la finca y su coste marcarán el proyecto

En el pasado mes de febrero, justo cuando se acababan de cumplir trece años de su adquisición por parte del Ayuntamiento, el delegado de Desarrollo de la Ciudad, Ángel Martínez, hablaba de la inminente licitación de la Casa Lazaga tras abrir la puerta a otros usos posibles para la finca con el propósito de promover su rehabilitación y evitar que su deterioro fuera a más.

Aquella iniciativa, no obstante, pasó a un segundo plano a medida que la opción de ubicar en ese histórico inmueble el Museo Camarón cobraba cada vez más fuerza entre las distintas opciones que había sobre la mesa. Pronto, Lazaga se convirtió en la alternativa favorita del alcalde, José Loaiza, para dar cabida a un proyecto que se ha convertido en una de sus mayores prioridades. No era de extrañar. El propio Plan Especial del Casco Histórico (PEPRICH) advierte que la casa palacio constituye "el mayor exponente isabelino existente en la ciudad, tanto por su majestuosidad como por la riqueza de su ornamentación interior y exterior". "Todos los elementos -prosigue el documento- son de incalculable valor: patios, galerías, herrajes, frescos, acabados...".

De ahí la protección integral que se postula para este inmueble que se convertirá en el corazón del llamado Espacio Camarón. La idea de Loaiza se ajusta como un guante a las características del inmueble: varias salas y dependencias en las que se mostrará el legado del cantaor tras el acuerdo alcanzado con los herederos y en las que se adecuará el centro de estudios sobre el flamenco contemporáneo (con videoteca, discoteca, documentación...). Y todo articulado en torno a un patio central que dará cabida a determinados actos y actuaciones.

El Ayuntamiento ha difundido ya las primeras recreaciones virtuales de lo que será el Museo Camarón, que ocupará unos 2.000 metros cuadrados. La intervención de la finca está sujeta al elevado grado de protección del inmueble dada su valía, si bien existe la posibilidad de ampliar el espacio hacia el sótano de la casa palacio y de abordar una ampliación vertical en la antigua zona de servicio que configura el patio trasero, recomponiendo simétricamente la fachada por la calle Mayorazga. El gran problema de la rehabilitación -el Ayuntamiento ha anunciado las obras para finales de 2015- es el elevado coste que supondrá la intervención, que necesitará contar con un presupuesto de varios millones de euros.

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