Obreros de la promoción Cala del Sol protestan por el impago de sus nóminas

A la denuncia de los compradores por el retraso en las obras se añade desde ahora la de una subcontrata del grupo Pontoco

Compradores y obreros de la promoción Cala del Sol se reunieron ayer.
Compradores y obreros de la promoción Cala del Sol se reunieron ayer.
Fátima Díaz / San Fernando

28 de octubre 2008 - 01:00

Compradores afectados por el retraso acumulado en las obras y obreros de la promoción Cala del Sol, en construcción en la Ronda del Estero, están sopesando la posibilidad de unirse y trazar un calendario de movilizaciones conjunto. Ayer se celebró la primera protesta de ambos colectivos al unísono. Los trabajadores de la subcontrata Construcciones y Promociones 2005, del grupo malagueño Pontoco, se concentraron frente a las viviendas para reclamar el pago de sus nóminas, unos atrasos que, en el mejor de los casos, ascienden a cerca de 4.000 euros por empleado, es decir, al montante de varios meses de trabajo.

El grupo de obreros no llevó a cabo solo su reivindicación. Estuvo respaldado por algunas decenas de compradores que, hartos de esperar a que se les entregue sus casas -que acumulan ya un retraso de año y medio aproximadamente-, quisieron hacer presión con su presencia ante la promotora, la empresa Aifos.

Los ánimos, bastante caldeados, están dando paso a estas alturas a la acción conjunta. Una unión que puede traducirse en breve en un calendario de movilizaciones común. Al menos así lo están barajando los implicados. Para la primera de estas protestas se tiene bajo el punto de mira una sucursal de Banesto de la localidad, la entidad bancaria que financia la obra y que, como creen los afectados, está permitiendo a Aifos que continúe adelante con sus proyectos.

Mientras ambos colectivos, obreros y compradores, se organizan, los dos coinciden en que lo que están padeciendo puede calificarse como una auténtica estafa. Los primeros, de hecho, hablan de cheques sin fondos y pagarés que no se han podido cobrar. Por su parte, los clientes alegan presuntas irregularidades que están afectando tanto al bloque de pisos cuyas obras están más avanzadas, financiado por Banesto, como al otro, a cargo de Unicaja. Es más, hace dos meses se llegó a un acuerdo con Unicaja para dar un impulso definitivo a los trabajos; pero no se ha vuelto a saber del tema y las obras siguen casi igual que entonces.

La situación es si cabe más desesperada para los obreros, quienes en algunos casos no tienen ni para comer y aún así se resisten a perder el sentido del humor: "Llevo seis días comiendo puchero y no hay derecho a que no me paguen un trabajo hecho".

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