San Fernando

Educación da por zanjado el problema de ruido del IES Las Salinas

  • La responsable territorial, Remedios Palma, asegura que se ha intervenido en las turbinas y sistemas de extracción y se han realizado nuevas mediciones acústicas 

La delegada de Educación, Remedios Palma, ayer en el IES Las Salinas. La delegada de Educación, Remedios Palma, ayer en el IES Las Salinas.

La delegada de Educación, Remedios Palma, ayer en el IES Las Salinas. / Ayuntamiento San Fernando

La Delegación Territorial de Educación da por solucionados los problemas de ruido del IES Las Salinas que fueron denunciados por una vecina de la avenida Al Ándalus y que llevaron en el pasado mes de mayo –tras un largo proceso administrativo– a paralizar las turbinas y sistemas de extracción que daban servicio a los módulos de carpintería metálica y de madera al comprobarse que efectivamente superaban los niveles acústicos permitidos por ley.

Ayer, la responsable territorial, Remedios Palma, lo confirmó durante una visita que realizó al centro para conocer de primera mano la puesta en marcha de uno de los nuevos ciclos formativos que se ha incorporado a este curso: el grado medio de Conducción de Actividades Físico-Deportivas en el Medio Natural, que ha resultado ser uno de los más demandados.

"Creemos que por fin hemos conseguido solucionar el problema. La Agencia Andaluza de Educación ha hecho la intervención correspondiente en lo se refiere a la adecuación de turbinas y sistemas de extracción y, posteriormente, se han realizado unas nuevas mediciones acústicas que han dado como resultado unos niveles aceptables", explicó.

Así que la actividad –paralizada desde antes de verano con alguna que otra excepción a principios de curso que fue rápidamente denunciada– ha vuelto a ponese en marcha desde el pasado 30 de octubre, según explicaron ayer desde Educación. "Esperamos que la solución sea del agrado de todos, de los alumnos que se forman en el centro y también de los vecinos afectados", advirtió la delegada territorial de Educación, que da por zanjado el problema que afectaba también al centro.

Concretamente, las instalaciones que superaban los niveles de ruido permitidos en un entorno residencial eran una turbina de aspiración de soldadura que está situada en el módulo de carpintería metálica y una turbina de aspiración y recogida de serrín que se sitúa en el módulo de carpintería de madera y del sistema de extracción de aire de la cabina de pintura que está situada en el módulo de carpintería de madera.

Los ruidos fueron denunciados por una vecina –Stacey Mures– allá por 2016, si bien no fue hasta este año cuando se completó el proceso administrativo oportuno, tras las mediciones acústicas reglamentarias que comprobaron que se superaban los niveles permitidos.

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